jueves, 7 de octubre de 2010

Un Equipo es Mejor que un Hombre

Mejores son dos que uno;  porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren,  el uno levantará a su compañero;  pero  ¡ay del solo! que cuando cayere,  no habrá segundo que lo levante. Eclesiastés 4:9-10

Jesús no buscó seguidores, aunque multitudes lo siguieron, no comerció con el evangelio, aunque habló de los negocios de mi Padre y de hacer tesoros en los cielos. Para cumplir su labor formó una escuela de discipulado y él fue el Maestro único de aquellos discípulos, los doce apóstoles fueron su equipo de trabajo. Los sometió a un entrenamiento riguroso durante tres años y les enseñó sus doctrinas,  mientras los comisionó para alcanzar el mundo con el evangelio. Los seguidores fueron miles, los apóstoles fueron doce y once de ellos mantuvieron su lealtad con el Maestro. 

. "En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles... Y descendió con ellos..." (Lc 6:12, 13, 17).
Jesús empleó la mayor parte de Su tiempo preparando a los doce apóstoles para que llevaran adelante Su ministerio. Él siguió este principio de entrenar a otros. Ese es el ministerio de líderes: buscar más líderes y entrenarlos. 

Busque Líderes

Ralph Mahoney  escribiendo acerca del Liderazgo dice: Y Jehová dijo a Moisés: "Reúneme setenta varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales." Números 11:16.
Muchas veces se desperdician esfuerzos tratando de entrenar personas que no tienen la habilidad para el liderazgo. La instrucción del Señor fue clara: "Reúneme setenta varones...que tú sabes que son ancianos [líderes]...". ¿Cómo puede usted reconocer a un líder? Observe cuántos le siguen. Si no hay nadie que le siga, entonces no es un líder.
Cuando salga al campo para traer un hato de cincuenta vacas lecheras para ser ordeñadas, sólo tiene que encontrar la "vaca líder". Si logra guiarla hacia el establo donde las ordeñan, el resto la seguirán. Lo mismo sucede con los líderes de personas. Es vital que encuentre hombres y mujeres que sean seguidos por otros y proceda a entrenarlos. (Tomado del Cayado del Pastor)

La razón por la cual el crecimiento de una obra se detiene es porque se hace énfasis en los seguidores y no en el discipulado. Un líder sin discípulos podrá tener seguidores pero será un líder débil, porque con él terminará la obra, los líderes que trascienden mas allá del tiempo lo hacen a través de sus discípulos.
Si usted es un Moisés debe tener al lado un Josué. Si es un David debe tener su propio Jonatán. Si es un Pablo necesita un Timoteo. Si quiere lograr hacer la obra a la manera de Dios debes hacer lo que hizo Jesús, buscar su propio equipo y enseñarles la palabra, junto al ejemplo, la oración y la paciencia. "Y enseña a ellos las ordenanzas y las leyes..." (Ex 18:20). Soy de los que creen que cada pastor debe tener un día a la semana, en su iglesia, Escuela de Liderazgo y que no debe tomar esta necesidad en poco.

Trabajar en equipo es aprender a confiar en Dios y lograr delegar a otros. Es darle espacio a los demás, aprender a respetarlos, a valorarlos, y permitir que ellos se desarrollen mientras nosotros estamos cerca para ayudarlos y apoyarlos. No tenemos que esperar a que sean perfectos, para empezar a usarlos y delegarlos, con el tiempo aprenderán, indudablemente que nosotros tampoco lo somos. Es reconocer que la Obra es de Dios y no de nosotros y que es Dios quien da el crecimiento a la obra, aunque Pablo siembre y Apolos riegue. 

Trabajar en equipo requiere mucha paciencia, oración y fe en el Señor para poder formar adecuadamente a las personas que Dios quiere usar para edificar su obra. Ser prontos para oír, tardos para hablar y tardos para actuar bajo la ira son cualidades requeridas para el trabajo en equipo. Trabajar en equipo es maravilloso porque la responsabilidad no recae sobre un solo individuo y porque mejores son dos que uno;  porque tienen mejor paga de su trabajo. Empiece hoy a orar por su propio equipo, trabaje y ayude a otro y usted se ayudará a sí mismo. Tenga paciencia porque a su tiempo segará si no desmaya.

martes, 5 de octubre de 2010

Luchas Inútiles


Por J Omar Tejeiro R.
Hace siglos el historiador  y gobernador Tácito escribió: En la guerra ocurre la siguiente iniquidad: todos se vanaglorian de haber contribuido a la victoria, y de las calamidades se da toda la culpa a uno solo.

En el fondo del corazón humano se anidan anhelos y frustraciones que nos conducen a librar una lucha por alcanzar lo que deseamos o por no dejarnos vencer de aquello que trata de aniquilarnos. Pareciera que dentro de nosotros hay un guerrero dormido, que despierta de pronto, repentinamente y de manera inesperada. Muchos de nosotros libramos continuamente, sino toda la vida, algún tipo de lucha, pero muchas de estas batallas que libramos son luchas inútiles. Aunque nosotros nos sintamos bien en medio de tales batallas no por eso debemos creer que estamos haciendo lo correcto. 
Las batallas inútiles terminan desgastándonos, nos dejan heridos, lesionados y muertos. En la fábula de Esopo, sobre el león y el jabalí, hallamos una hermosa moraleja:
Durante el verano, cuando con el calor aumenta la sed, acudieron a beber a una misma fuente un león y un jabalí.
Discutieron sobre quien debería sería el primero en beber, y de la discusión pasaron a una feroz lucha a muerte. Pero, en un momento de descanso, vieron una nube de aves rapaces en espera de algún vencido para devorarlo.
Entonces, recapacitando, se dijeron:-- ¡Más vale que seamos amigos y no pasto de los buitres y cuervos!
Las luchas inútiles sólo sirven para enriquecer y alimentar a sus espectadores.
 
El religioso Saulo de Tarso, tenía una lucha inútil contra Dios. Mientras perseguía a los cristianos y luchaba por borrar el rastro de Jesús de Nazaret, fue golpeado por Dios y quedo ciego, por su orgullo religioso inicio una batalla equivocada que luego tuvo un final feliz, cuando se humilló y aceptó a Jesucristo como su Señor y Salvador. Esas las luchas inútiles a veces se libran dentro de los propios hogares, entre los cónyuges, entre hijos y padres, padres e hijos y entre propios hermanos. Estas batallas son tremendamente perjudiciales porque apagan al Espíritu Santo y nos quitan la inspiración para luchar por cosas que tienen verdadero sentido. 

Otra lucha dolorosa e inútil es cuando el pastor contiende con otros pastores, o se vuelve contra sus propias ovejas o las ovejas contienden contra su pastor o luchan unas contra otras. Esta es una batalla donde los demonios y el diablo están al alrededor del ring, esperando quien golpea más duro, quien es más cruel, quien cae primero herido, para ellos tomar lugar y reclamar las almas que no le pertenecen. Efesios 4:27; 1ª de Pedro 5:8.

No emprendas luchas inútiles, acepte perder, reconozca que se equivocó y pida perdón, esté también dispuesto o dispuesta a perdonar. Lleve el oprobio, ponga su mejilla si es necesario. Si te quieren aplastar con una locomotora, ceda el paso, salve su vida y su alma, correr para guardarse es sabiduría, no es cobardía, por eso José huyó. Evite la confrontación. Hay mejores cosas por las cuales vale la pena luchar, no des lugar a las heridas, mantenga su corazón sano, limpio y libre para amar y servir, ser pacificador le traerá en momentos así felicidad y comunión con Dios y sus semejantes, por favor no luchemos más en vano.

viernes, 1 de octubre de 2010

El Precio del Éxito


Por J Omar Tejeiro

Angustiado él,  y afligido,  no abrió su boca;  como cordero fue llevado al matadero;  y como oveja delante de sus trasquiladores,  enmudeció,  y no abrió su boca. Isaías 53
Alguien dijo que El éxito es costoso y el precio de la ignorancia es elevado y tiene razón. Salvarnos le costó a Dios su propio Hijo y al Hijo de Dios le costó su propia vida, pero lo hizo.
Toda persona tiene la capacidad de elegir lo que quiere, Dios nos hizo con esa habilidad humana. ¿Pero cuáles son las razones que, casi siempre, escogemos el camino equivocado?
Mencionaré las cuatro principales:  

·         La duda
·         La Ignorancia
·         El Orgullo
·         La Sensibilidad al Rechazo


La Duda

La Duda tiene el poder maligno de apagar la voz de Dios, de neutralizar las maravillosas promesas del Creador y de confundirnos en un mar de pensamientos y emociones que nos desestabilizan. Cuando dudamos es algo similar a quedarnos en medio del mar embravecido expuestos a una tormenta segura. Iremos de un lado a otro, gritaremos desesperados, lanzaremos cosas útiles de nuestra barca, como les ocurrió a los discípulos, quienes pensaron que perecerían. La duda nos debilita y nos deja a merced de nuestros enemigos, totalmente desarmados, llenos de incertidumbre y de impotencia, nos sentimos igual que los israelitas frente a Goliat, antes de que apareciera David. 

La Ignorancia

La ignorancia o la falta de conocimiento es la segunda razón por la cual el éxito nos parece tan difícil y no es que haya personas ignorantes, sino personas carentes del conocimiento necesario para desempeñarse correctamente en la vida. Muchas personas no quieren sencillamente aprender por pereza, por falta de interés, por falta de propósitos en su existencia. A menudo estos individuos son recostados, alguien les ha tolerado ese comportamiento negligente que les ha impedido madurar y adquirir el conocimiento adecuado para desarrollarse y crecer. Otros seres humanos han carecido de la oportunidad, con que muchos otros han sido bendecidos, su extrema pobreza, su entorno socio cultural, una interpretación equivocada en sus valores o cualquier otra circunstancia se las ha negado; con todo si están dispuestos a aprender es posible que alcancen el éxito deseado. 

El Orgullo

También dije que el orgullo nos hace morder el feo polvo de la derrota. Debido a que el orgullo nos encapsula en una burbuja de apariencia, ostentación, vanidad y arrogancia extrema, el orgulloso muestra una imagen falsa de su persona. Este individuo nunca reconoce su necesidad interna de crecer porque el ya es grande, menos de aprender porque ya lo sabe todo. No sabe escuchar, no confía en los demás, solo en sí mismo, depende de sus propias fuerzas y habilidades y aunque sea notable y emprendedor, internamente sabe que el éxito esta más allá y aun no lo ha alcanzado. Solo los humildes tocaran el éxito y conocerán el cielo.  Son las personas humildes las que preguntan cómo se hacen las cosas, están dispuestas a caminar al lado de aquellos que ya son exitosos para aprender de ellos, los humildes oyen y siguen las instrucciones y respetan los códigos del éxito porque desean dar en el blanco. 

La Sensibilidad al Rechazo

La ultima razón que nos niega el camino al éxito, es la sensibilidad al rechazo. Nadie sufrió más desprecio y rechazo que Jesús el Hijo de Dios. El fue despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, se burlaron de sus palabras y de su apariencia, se mofaron del origen de su nacimiento, por haber nacido en el pueblito de Belén, una zona de estrato cero, porque era carpintero, porque no sabían quien era su verdadero Padre. Lo acusaron de instigador, de falso, de blasfemo, de hijo de fornicación. Lo llamaron endemoniado y lo trataron como al peor criminal siendo la persona más inocente y el ser más perfecto que pisó nuestra tierra.
Lo rechazaron y lo despreciaron millones de personas y aun son miles de millones que lo desprecian, sin embargo a Jesús nunca lo afecto el rechazo, por eso tuvo éxito en su misión y hoy millones también lo adoramos. Si usted desea alcanzar el éxito no puede ser sensible al rechazo, al desprecio y a las burlas. Me imagino que a usted nunca lo han rechazado millones de personas a la vez, como lo hemos hecho con Jesús. 

Si usted atiende a las críticas, a las burlas, a los comentarios y a las opiniones de los demás nunca tomará el ascenso al éxito. Mira la montaña frente a ti, en ella hay rocas gigantescas, que cierran tu paso. Hay árboles gigantescos, animales peligrosos y con veneno mortal, tú estas junto a la muchedumbre que te dice cosas halagadoras y a la vez te critica, son gente conformista, perezosa, sin visión de la vida, ellos te gritan ahora que no subas a la montaña, que es peligroso, te puedes perder o corres el riesgo de morir, pero tú quieres alcanzar la cima. Adelante que Jehová estará contigo dondequiera que tú vayas, no temas, sea valiente, la victoria te espera.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Hay Una Misión Para Alcanzar

Por J Omar Tejeiro R.

El,  temblando y temeroso,  dijo: Señor,  ¿qué quieres que yo haga?  Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad,  y se te dirá lo que debes hacer. Hechos 9:6

Hay una misión por alcanzar en cada ser humano, descubrirla dará sentido a la existencia. Alguien escribió: todo el mundo muere, pero no todo el mundo vive en realidad. Millones de personas deambulan por la vida en un ir y venir sin sentido, desorientados y en la búsqueda de algo que ellos mismos ignoran. Están sobreviviendo mientras encuentran su destino y descubren la misión para sus vidas. La misión está ligada al deber moral de una persona y posee la fuerza interior, que obliga al individuo a ejecutarla, por encima de toda circunstancia, aun a costa de su propia vida. 

Oí a una madre pobre con cinco hijos decir, que después que su esposo la abandonó, ella se sumió en la depresión y el alcohol, pero un día alguien la invito a una reunión cristiana donde su espíritu revivió. Al regresar a su casa se arrodilló delante de sus hijos llorando, los miró a sus ojos y les hizo esta promesa: hijos quiero prometerles que con la ayuda de Dios lucharé por ustedes, perdónenme porque he sido débil y cobarde pero les prometo hoy,  que no me daré por vencida y que juntos saldremos adelante. 

Desde aquel día su vida cambió, esa misma semana empezó a trabajar medio tiempo e inició un negocio de ventas en el tiempo restante, sin faltar a la iglesia fiel y regularmente los jueves y los domingos. Sus hijos se volvieron el motor de su vida, empezó a luchar por ellos y ha logrado sacarlos adelante. Esta madre estaba así porque no sabía cuál era la misión de su existencia, necesitaba la luz de Dios y la encontró. Juan 8:12 Descubra usted cual es la misión para su vida y hallará la luz que necesita. 

El apóstol Pablo llegó a convertirse en adversario de Dios y de su obra porque no sabía cuál era la misión para su vida, lo mismo le sucedió a Moisés, cuando la encontraron descubrieron que Dios tenía un propósito con ellos y ellos se involucraron en dichos propósitos cambiando radicalmente sus vidas y la vida de millones de personas. Usted tiene una misión para alcanzar, viva la vida con propósito. Es posible que todo lo que usted necesite es arrodillarse un momento delante de Dios, para que él le hable, le regale su luz, le mande un ángel o un profeta. Tal vez todo lo que usted necesita es volver a soñar otra vez como José y creer que esos sueños pueden ser hechos realidad, porque en ellos están escondidos los propósitos de Dios y una misión para alcanzar en su vida.

martes, 28 de septiembre de 2010

Quien Falla en Planear Planea Para Fallar

Por J Omar Tejeiro R.

Así aconteció que en el día de la batalla no se halló espada ni lanza en mano de ninguno del pueblo que estaba con Saúl y con Jonatán,  excepto Saúl y Jonatán su hijo,  que las tenían. 1Sa 13:22  

La improvisación es lo opuesto a la planeación y es la reacción obligada a los malos resultados en las tareas asignadas. Es como abrir un hueco para tapar otro o como reemplazar a un empleado enfermo por un moribundo. No es que la improvisación sea en si mala o inútil, lo que sucede es que no podemos vivir diez, veinte o cincuenta años, improvisando porque de seguro morderemos el polvo de la derrota.
Dios no dejó nada al azar, no improvisó nada en relación a su obra, planeó desde la eternidad y como el Arquitecto perfecto, colocó cada cosa en su lugar. El planeó el éxito mientras nosotros improvisamos el fracaso. Muchos consideran la planeación como un asunto carente de espiritualidad y una falta de dependencia de Dios, pero están equivocados. Dios es un Dios de orden. 1ª de Corintios 14:40; Éxodo 39:37

Planear es trazar un objetivo claro, para alcanzar aquello que deseamos. Es fijar una meta o destino. Improvisar es edificar algo temporalmente de corta duración, construir soluciones no definitivas y que resuelven casos de emergencia. La improvisación puede ser útil para dar soluciones inmediatas a un problema o para enfrentar una situación inesperada, pero no sirve para la organización porque es incompatible y opuesta a la planeación. 

La planeación es necesaria en la vida de todo ser humano, en la familia, en las empresas u organizaciones de toda índole. Es benéfica porque forma parte de la organización del individuo, es preventiva porque contiene la visión que dirige a la persona. Es selectiva porque sabe elegir lo mejor de sus herramientas humanas y físicas para construir el edificio o la casa o el sueño que se desea. Es espiritual porque habla el lenguaje de la fe, pues tiene certeza de las cosas que espera y convicción de lo que no ve. Se dice que en el día de la batalla solo Saúl y Jonatán tenían espadas en sus manos, pero el ejército de Israel estaba desarmado, como líder Saúl no educó a su pueblo ni lo preparó militarmente, esa era la razón de aquella situación vergonzosa. 

Planear también es educar, instruir, entrenar y formar a otros que tengan la habilidad de conducir al pueblo a la victoria. El aprendizaje no le gusta a muchos cuando se carece de humildad pero el discipulado tiene este ingrediente, aprender de Cristo que es manso y humilde, Mateo 11:29. Las personas que no planean a menudo son autónomas, independientes y arrogantes, porque piensan que nadie sabe, ni puede, ni hace todo lo que ellos hacen. No pueden confiar en otros, no tienen paciencia para enseñar e instruir a otros, no saben oír las opiniones de otros y no admiten fallas mínimas a nadie porque son perfeccionistas consuetudinarios, esa es la razón por la cual los que desean trabajar con ellos los abandonan porque los hacen sentir inferiores e inútiles. Finalmente terminarán solos luchando contra sí mismos. Definitivamente quien falla en planear, planea para fallar.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Las Huestes Espirituales de Maldad

Este es un extracto del Programa  Radial El Poder de La Fe, predicado por J Omar Tejeiro R, acerca del espiritualismo. Segunda Parte.

El mismo mundo en que vivimos nos enseña la diferencia entre lo malo y lo bueno; el castigo y el galardón; lo santo y lo depravado; las leyes naturales y las leyes espirituales. Todo hombre es consciente de estas verdades y no la puede evitar aunque quisiera.   Romanos 1:20 dice que Dios se manifiesta  ¨ por medio de las cosas hechas  ¨  Gálatas 6:7 dice ¨ lo que el hombre sembrare, eso también segará ¨. Quiere decir este último que aquí en este mundo se decide de una vez el futuro destino de su alma. Si el hombre está con Dios aquí ahora, vivirá eternamente con él en un paraíso preparado para los transformados de lo terrestre a lo espiritual. 

En los 3500 años de las enseñanzas del espiritualismo ¨ los espíritus de los muertos ¨ no han dicho nada que altere nuestro conocimiento del más allá. Cristo es el único que ha descorrido el velo. Jesús en Juan 8:14 dice ¨ -   sé de donde he venido y a  donde voy ¨. De una vez declaró la enseñanza de que algunos, sus enemigos, no podrían ir donde él, porque sería un lugar preparado para los suyos y seguidores de él.
Jesús dice en Juan 8:21 ¨   a  donde yo voy, vosotros no podéis venir ¨ a sus seguidores dijo según Juan 14:3, ¨  os tomaré a mi mismo para que donde yo estoy vosotros también estéis ¨.
San Pablo es otro que ha entrado en el tercer cielo y volvió para contárnoslo. Dice en 2 corintios 12:4 ¨ que fue arrebatado al tercer cielo donde oyó palabras inefables ¨ y volvió a contarlo a los convertidos bajo su ministerio.


El principal de los postulados del espiritualismo enseña que hay médiums parlantes o escribientes que tiene la potestad de comunicarse con los espíritus de los muertos, los evangélicos niegan que los médium  tengan a su disposición, los  espíritus de los muertos, llevándolos y trayendo a su antojo y  haciéndoles decir lo que les convenga. Un investigador sincero, que durante 25 años entrevistó caso 1500 médium, no encontró uno que no fuera farsante ó timador o víctima de psicosis. según 2 tesalonicenses 2:9-12 el espíritu del anticristo viene ¨ con   gran poder y señales y prodigios mentirosos y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden ¨ se  perderán en un mundo de eterna separación de la presencia de Dios porque ¨ no creyeron a la verdad sino se complacieron en la injusticia. ¨ 

Las llamadas ¨ revelaciones ¨ de los espiritualistas nunca salen del radio de acción de lo humano. Hay aparentes fenómenos entre ellos, pero se debe al poco conocimiento que se tiene de los  poderes ocultos de la parte subconsciente  del individuo. Además se ha podido producir cualquier ¨ fenómeno ¨ psíquico haciendo uso de medios mecánicos.
Pero hay espíritus inmundos que nos rodean que son seres espirituales ¨ gobernadores de las tinieblas, ---, huestes espirituales de maldad en las regiones celestes ¨ escribe Pablo en Efesios 6:12. Es solo el poder y la intervención de Dios que pueda controlar, arrestar y dominar estos espíritus porque son de una creación superior a la nuestra, la humana.  Cualquiera persona, que tiene capacidad de comprender los espíritus  que se han manifestados en hombres dirigidos por estos seres invisibles diabólicos, también tendrá la capacidad para entender que esos espíritus no han sido benévolos,       justos honestos, puros, ni virtuosos. Filipenses 4:8 es una demostración de que el mundo sin la intervención del verdadero Dios en los asuntos de los hombres, no tiene la capacidad de mejorarse sino en campos científicos, materiales y físicos.
El hombre no puede dominarse porque  hay un poder diabólico más grande que el suyo. En el día de hoy, el hombre está al borde otra vez de la extinción de la raza. Hay ¨ huestes espirituales de maldad ¨ que están invadiendo las mentes de muchos líderes del mundo hoy, y hay masas de gente controlada también por ellas que obedecen a sus amos diabólicos.  San Pablo en romanos 1:28-32 escribe, ¨ como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios les entrego a una mente reprobada ¨ con una larga lista de los hechos depravados de estos, san pablo dice, que estos hombres son dignos de muerte ( física y espiritual ) porque ¨ no solo los hacen sino que también se complacen con los que los practican ¨ ya  es su naturaleza y es lógico que ellos viven exteriormente lo que tienen en su interior  dominando por espíritus de rebeldía contra Dios, como depravación, mentira y engaño.  San Pablo escribe en 2 corintios 4:4,  ¨ el Dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos para que no resplandecieran la luz del evangelio de la gloria de Cristo.  

Estimado lector si usted ha caído en estas prácticas ocultistas y engañosas, seguramente que ha perdido la paz interior y muchas cosas extrañas le acontecen, en su cuerpo, en su mente y en su espíritu. Acérquese a Jesús de Nazareth, quien murió por usted y por mí en una cruz para salvarnos, dígale que perdone sus pecados y los lave con el poder de su sangre preciosa. Hágalo desde este momento el Señor y el dueño de su vida y reciba libertad espiritual, mental y física. 

Sino sabe cómo orar copie y haga esta sencilla oración: 

Padre Celestial, me acerco a ti en este instante para pedir tu socorro y tu perdón por mis pecados. Reconozco todos mis errores cometidos contra ti. Lava mi alma, mi espíritu y todo mi ser con el poder de tu sangre poderosa derramada en el calvario por mis pecados. Libértame de todo espíritu engañoso y malo y ayúdame a servirte siempre. Entra Señor Jesús a mi corazón y lléname del poder de tu Santo Espíritu, Amén.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Supere el Fracaso

 Por J Omar Tejeiro Ramirez

El término fracaso hace referencia a la frustración (cuando se malogra una pretensión o un proyecto) y al resultado adverso en un algún proyecto o propósito. Un fracaso es, por lo tanto, un suceso lastimoso, inopinado y funesto. Por otra parte, el concepto permite nombrar a la caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento.
En la sociedad actual, el estimulo permanente de la competitividad genera que el fracaso sea visto como un estigma. Los “ganadores” son encumbrados e idolatrados, mientras que los “perdedores” son mal vistos y obligados a pagar por sus fracasos. Los fracasos perjudican la capacidad de reacción y afectan al bienestar personal.
El rechazo social al fracaso promueve un mecanismo defensivo en la gente, que la lleva a no reconocer los fallos y las limitaciones personales. El hecho de cometer errores y no responsabilizarse por ellos constituye una incapacidad humana. Hay que tener en cuenta que los especialistas consideran al fracaso como un paso ineludible y valioso para poder avanzar en la vida. Los errores y el fracaso permiten el aprendizaje.
Tarde o temprano todo ser humano experimentará en mayor o en menor grado el fracaso y debido a que interiormente hemos sido preparados para el éxito, el fracaso puede producirnos una crisis total, afectando muchas veces nuestra salud física, emocional y espiritual. Nuestra reacción al fracaso inicia casi siempre, con un sentimiento de culpa y de impotencia muy grandes. Inconscientemente nos convertimos en jueces severos y crueles verdugos de nosotros mismos. No nos perdonamos haber fallado o fracasado, haber sido tan confiados con aquellos que nos hicieron daño y prometemos con el corazón adolorido, que nunca más volveremos a confiar en alguien.
El fracaso es devastador para toda persona sobre todo por la sensación humillante, sorprendente y contradictoria para nuestro ser interior que no acepta, ni asimila tal experiencia o condición. Una actitud que prolonga el sufrimiento es culpar también a los demás de lo que nos pasa. Los culpamos de habernos fallado, de traidores, de impedirnos progresar, de haber matado nuestros sueños e ilusiones, etc. Lo peor de todo en esta situación es culpar a Dios mismo de nuestra desgracia. Vemos a Dios como un ser cruel, duro, sin misericordia, que nunca nos oyó en nuestras oraciones. Que no estuvo a nuestro lado cuando más lo necesitamos.
De esta experiencia pasamos al resentimiento, a la frustración, a la ira sin control y a la amargura. Perdemos la paz, la alegría, la dulzura, dejamos de actuar por amor y nos hacemos desconfiados y casi paranoicos. Dejamos poco a poco de ser felices y nos sumimos en la crítica, la murmuración y en un odio solapado que no nos deja perdonar, ni pedir perdón. Tal cosa nos impide cerrar ese capítulo doloroso y mantiene abiertas las heridas y la contienda puede ser elevada a situaciones extremas y al punto de la mutua agresión. 

Es aquí donde toda persona debe decidir, si se lanza al abismo o se detiene. Si perdona o se muere con su rabia y su odio. Debe decidir determinante si busca a Dios quien le ama a pesar de todo, o si le da la espalda al único que tiene el poder de sacarlo de tal condición.
Jesucristo, el Hijo de Dios vino al mundo para que todo aquel que en el crea, no se pierda. Jesucristo puede ayudarte a encontrar el perdón de tus pecados, puede darte la paz interior que necesitas y puede reconciliarte con Dios y tus enemigos. Deja de culparte tu mismo, porque el remordimiento no te ayudara. Confiésele a Dios tus pecados y errores y el te dará el perdón que necesitas. Jesucristo nos ha abierto sus brazos sangrantes para recibirnos, acudamos a Él, que es poderoso para socorrernos.
Cuentan que un muy buen hombre vivía en el campo pero tenía problemas físicos, cuando un día se le apareció Jesús y le dijo: "Necesito que vayas hacia aquella gran roca de la montaña, y te pido que la empujes día y noche durante un año". El hombre quedó perplejo cuando escuchó esas palabras, pero obedeció y se dirigió hacia la enorme roca de varias toneladas que Jesús le mostró. Empezó a empujarla con todas sus fuerzas, día tras día, pero no conseguía moverla ni un milímetro. A las pocas semanas llegó el diablo y le puso pensamientos en su mente:  "¿Por qué sigues obedeciendo a Jesús? Yo no seguiría a alguien que me  haga trabajar tanto y sin sentido. Debes alejarte, ya que es estúpido que sigas empujando esa roca, nunca la vas a mover".

El hombre trataba de pedirle a Jesús que le ayudara para no dudar de su voluntad, y aunque no entendía se mantuvo en pié con su decisión de empujar. Con los meses, desde que se ponía el sol hasta que se ocultaba aquel hombre empujaba la enorme roca sin poder moverla, mientras tanto su cuerpo se fortalecía, sus brazos y piernas se hicieron fuertes por el esfuerzo de todos los días. Cuando se cumplió el tiempo el hombre elevó una oración a Jesús y le dijo: "Ya he hecho lo que me pediste, pero he fracasado, no pude mover la piedra ni un centímetro". Y se sentó a llorar amargamente pensando en su muy evidente fracaso.  Jesús apareció en ese momento y le dijo: "¿Por qué lloras? ¿Acaso no te pedí  que empujaras la roca? Yo nunca te pedí que la movieras, en cambio mírate ,  tu problema físico ha desaparecido. NO has fracasado, yo he conseguido mi meta, y tú fuiste parte de mi plan".

Muchas veces al igual que este hombre, vemos como ilógicas las situaciones, problemas y adversidades de la vida, y empezamos a buscarle lógica, nuestra lógica, a la voluntad de Dios y viene el enemigo y nos dice que no servimos, que somos inútiles o que no podemos seguir. El día de hoy es un llamado a "empujar" sin importar qué tantos pensamientos de duda ponga el enemigo en
nuestras mentes, pongamos todo en las manos de Jesús, y Él por medio de su voluntad nunca nos hará perder el tiempo, mas bien, nos hará ser más fuertes!
Recupera en el nombre de Jesús de Nazaret el poder de amar, la capacidad de perdonar y de pedir perdón, rescata la sonrisa perdida, olvida el pasado doloroso y triste, nunca más mire hacia atrás, Jesucristo te ayudara a ser feliz aquí en la tierra mientras viva y en la eternidad. Con Jesucristo, podrás ver que el fracaso es solo una prueba de fe, una oportunidad de Dios en favor de tu vida. Perdiste solo una batalla pero no la guerra. Levántate como un soldado valiente que aun estando herido, quiere seguir luchando por su país. No permitas que el diablo te destruya, escapa por tu vida, Jesucristo vino por ti al rescate, aférrate a su mano poderosa, recíbelo ahora en tu corazón.
Oración
Padre Nuestro que estás en el cielo santificado sea tu nombre, ven a mí con tu misericordia y tu perdón. Dame valor para sobreponerme al fracaso y al miedo. Perdona ahora mis ofensas y ayúdame a perdonar a todos los que me han ofendido. Te recibo Jesús en mi corazón como mi Señor y mi salvador. Santifícame con tu sangre derramada sobre la cruz por mis pecados, borra mis maldades y fracasos y hazme una persona feliz, sirviéndote para siempre, amén.

La Vida del Cristiano

La vida del cristiano ante todo, tiene que ver con lo espiritual, porque como hijo de Dios, es nacido del Espíritu, lo cual lo convierte en ...