jueves, 30 de diciembre de 2010

El Poder de La Unidad

Por J Omar Tejeiro
Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. Juan 17:23
Definimos la unidad como la propiedad que tienen las cosas de no poder dividirse ni fragmentarse sin alterarse o destruirse. Unidad es coincidencia o parecido entre dos cosas o dos ideas. También es un conjunto de personas y aparatos mandados por un jefe, especialmente un conjunto de soldados mandados por su superior dentro de un ejército o un conjunto de personas y medios de un hospital dedicados a una labor concreta. — de cuidados intensivos o — de vigilancia intensiva. En Matemáticas Unidad es uno.
Si el ministerio o la Iglesia se divide corre el peligro de ser destruido todo el cuerpo del Señor. Para mantenernos unidos entre nosotros debemos cuidar primero que todo nuestra manera de hablar, “ que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer” Como podemos notar la unidad es el resultado de unir nuestros pensamientos y actitudes en pro de la obediencia a Cristo. 1ª de Corintios 1:10
Hablar todos una misma cosa, es posible si tenemos una actitud mental, emocional y espiritual en torno a lo que Dios nos dice, nos demanda y nos ordena.
La Unidad nace cuando sentimos necesidad de ser consolados unos a otros. Cuando sentimos preocupación misericordiosa por los demás. Cuando sentimos amor compasivo, comprensivo y sincero por los hermanos. Cuando nuestro gozo es manifiesto y no cabe la amargura en nuestros corazones. Cuando la vanagloria y las ambiciones personales son puestas y clavadas en la cruz de Cristo.
Cuando estamos dispuestos a actuar con humildad . A perder para ganar, porque el que pierde por causa de Cristo gana. La unidad es posible si dejamos el menosprecio entre nosotros y vemos a los demás compañeros, como superiores a nosotros mismos, y nos preocupamos por ellos antes que por nosotros. Seremos capaces de vivir en unidad cuando nos despojemos de nuestros títulos, de nuestras posiciones, de nuestra grandeza y empecemos a vivir como siervos de Cristo y de los hermanos. Filipenses 2:1-11
La unidad es necesaria para un testimonio eficaz al mundo y para nuestra propia salvación. “Para que el mundo conozca que tú me enviaste” Juan 17:23. Si la gente de afuera nos ve divididos dudará de la realidad del poder del Evangelio. Si no nos amamos entre nosotros las personas dudarán del amor verdadero de Dios. 1 Juan 3:10
Quien tiene dividido el corazón es como el siervo malo : “ si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes”. Mateo 24:48-51

miércoles, 8 de diciembre de 2010

La Verdad y Lo Verdadero

EL apóstol Juan, hijo de Zebedeo, es usado por Dios para hablarnos del Verdadero. Él es quien nos habla de la Vid Verdadera, del Verdadero Pan y de La Luz Verdadera y nos presenta a Jesús como LA VERDAD UNICA Y ABSOLUTA. Jesús dijo que la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adoraremos a Dios en Espíritu y en verdad, porque el Padre a tales adoradores busca que le adoren. En medio de tanta falsedad y apostasía reinante Dios está llamándonos a ser verdaderos discípulos y vale la pena saber diferenciar lo verdadero de lo falso.


HE AQUÍ LO VERDADERO


La Luz Verdadera: Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. Juan 1: 9-10


Comida y Bebida Verdadera: Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. Juan 6: 55- 57


Los Verdaderos Adoradores: Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. Juan 4: 23-24


Natanael, Un Verdadero Israelita: Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño. Juan 1: 47


El Verdadero Dicho: Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega. Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores. Juan 4: 37- 38


El Padre Un Verdadero Testigo, Con Un Testimonio Verdadero: Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Otro es el que da testimonio acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí es verdadero. Juan 5: 31-32


El Pan Verdadero: Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. Juan 6: 32


El Verdadero Mensajero y Su Doctrina Verdadera: Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta. El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia. Juan 7: 16- 18


El Verdadero Juicio: Entonces los fariseos le dijeron: Tú das testimonio acerca de ti mismo; tu testimonio no es verdadero. Respondió Jesús y les dijo: Aunque yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y a dónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo, ni a dónde voy. Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie. Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me envió, el Padre. Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero. Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mí. Ellos le dijeron: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais. Juan 8: 13- 19


La Vid Verdadera: yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Juan 15: 1- 2


La Verdadera Vida Eterna: Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Juan 17: 3


El Mandamiento Nuevo y Verdadero: Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra. El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.

martes, 7 de diciembre de 2010

El Ministerio y El Hogar

Por J Omar Tejeiro R.

Y he tomado a los levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel. Y yo he dado en don los levitas a Aarón y a sus hijos de entre los hijos de Israel, para que ejerzan el ministerio de los hijos de Israel en el tabernáculo de reunión, y reconcilien a los hijos de Israel; para que no haya plaga en los hijos de Israel, al acercarse los hijos de Israel al santuario. Números 8:18-19

En heb., el que sirve es denominado con el término «ebed», que implica un servicio voluntario u obligatorio, y designa a todos aquellos que tienen que servir; el prisionero de guerra, el esclavo comprado, el funcionario privilegiado de un soberano, y también el adorador de Jehová. Los hebreos se consideran, servidores de un superior, o de Dios.

Hablar entonces de Ministerio, es hablar de servicio. Empezamos nuestro ministerio en nuestros hogares. Nuestros primeros corderitos a quienes debemos servir y cuidar son nuestros hijos y la primer oveja que debe ser ministrada es nuestra esposa. No podemos ser siervos eficaces de Dios, sino aprendemos como servir a Dios en nuestros hogares. Quien no sabe servir en su propio hogar, tampoco podrá servir, ni cuidar la iglesia de Dios. 1ª de Timoteo 3:5

El Ministerio no puede ser ejercido si el siervo de Dios carece del amor necesario hacia su familia, iglesia y prójimo en general. Debemos amar y servir a las personas que tenemos cerca y vemos todos los días o ¿cómo amaremos a aquellos que están lejos y que nos son desconocidos? Cuando aprendemos a servir a nuestros hijos con gozo y no por obligación, la vida tiene otro sentido. Cada vez que servimos a nuestro cónyuge no por obligación, sino por amor, lo hacemos feliz y nosotros también somos felices. 1ª Juan 4:20

Muchas personas quieren salvar el mundo descuidando su propia salvación y la de sus seres amados. Hacen cantidad de cosas en la iglesia pero no quieren hacer nada en sus hogares. Nuestro hogar es nuestra primera iglesia y tenemos el deber de levantar el testimonio ahí. Su liderazgo comienza en su casa con su familia, manteniendo una buena relación, su vida de servicio a Dios, empieza sirviendo a sus seres queridos y cercanos, en su casa. Use el amor como un camino excelente en su ministerio. 1ª de Corintios 12:31; 13:1-13

No bastan nuestras palabras en las predicaciones, enseñanzas y sermones, es necesario servir con el ejemplo como verdaderos siervos de Dios. La gente notará si somos un hogar de testimonio y sentirá si hay verdadero amor en la familia del liderazgo. Y si no os parece bien servir al SEÑOR, escoged hoy a quién habéis de servir: si a los dioses que sirvieron vuestros padres, que estaban al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa, serviremos al SEÑOR. Josué 24:15

Si en nuestro hogar todo lo que hay es una apariencia de vida cristiana, el trabajo que desarrollamos no tendrá fundamento sólido y en cualquier momento habrá un fracaso total. Su Ministerio y el mío comienza por casa y el ejemplo también. Tito 2:7

jueves, 4 de noviembre de 2010

Al Que Ama Mi Alma

Les dije: ¿habéis visto al que ama mi alma? Apenas hube pasado de ellos un poco, hallé luego al que ama mi alma; lo así y no lo dejé. Cantares 3:3-4



Pasa de ellos un poco, no dejes que te afecte la multitud, no limites tu búsqueda de Dios. Es posible que la gente no quiera dejarte llegar al amado. Supera las barreras, cruza los obstáculos, venza los impedimentos que no te dejan llegar al amado de tu alma. Nadie y tampoco nada puede llenar tu corazón, ni hacer sentir tu alma satisfecha. Recuerde que la manera de sentir a Dios es amándolo porque “Dios es Amor” .


Como en el poema de la Sulamita enamorada, nuestro amor hacia Dios encuentra muchos obstáculos y pruebas, pero la intensidad del amor y de la pasión nos llevará finalmente a sus brazos amorosos y fuertes. Dios nos dijo que lo amemos sobre todas las cosas y por encima de todas las personas y aunque esto a veces nos parece difícil es el único camino para relacionarnos con Él.


Aprender a mirar al invisible es vital para descubrir su poder e influencia maravillosa sobre nuestras limitaciones e imperfecciones, pero es cuando lo amamos que lo deseamos, es cuando lo amamos que nos enternecemos por Dios, es cuando lo amamos que nosotros también lo sentimos a él y experimentamos su misericordia, su bondad infinita, su generosidad hacia nosotros y hacia todos los seres humanos y hacia su creación en general. Juan escribió que Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. Amar al amado de nuestra alma, perfecciona nuestras vidas, nos da seguridad y confianza. Asimismo nos prepara para amar a las demás personas. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 1ª de Juan 4:16-21


Amar a Jesucristo es primero un asunto de decisión voluntaria y de elección libre, pues todos los seres humanos tenemos la capacidad de amar, pero somos libres para escoger a quien amamos más, a quien le damos nuestros sentimientos y nuestro corazón. Yo elegí amarlo a Él. ¿usted a quién ama? Pedro fue llevado a esta realidad cuando el Maestro le preguntó tres veces, si lo amaba y Dios hoy también quiere saber si lo amamos ¿lo amas tú? No hay que ser erudito, ni rico, ni notable para amar a Dios, cualquier persona está preparada para amar a Dios, incluyéndote a ti.


Este amor hacia Él no puede ser frío, ni tibio, debe ser un amor cálido y apasionado que conmueva nuestros corazones y el corazón de Dios, debe ser puro y lleno de brillo como el oro. ¿ Amas a Dios, cuál es la calidad de ese amor ? Todos hemos descubierto que el amor está marcado por la calidad de tiempo que le damos a los seres que amamos, es por eso que en una relación amorosa estar juntos siempre, es lo que más se desea. Permanece a pesar de cualquier situación junto a tu amado y sentirás que eres invencible.

martes, 2 de noviembre de 2010

De Mal En Peor

Por J Omar Tejeiro


Mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados. Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. 2ª Timoteo 3:13-15


La Biblia nos habla de una clase de personas que nunca mejoran sus vidas, ni sus actitudes sino que van de regular a mal y de mal en peor; están engañados creyendo muchas veces que son mejores que todos los demás. Todos tenemos las mismas oportunidades y Dios no hace acepción de personas, el sol del amor, de la misericordia y de la justicia de Dios brilla para todos pero no todos lo aprovechamos.

 Muchos pasan la vida cristiana durmiendo sobre el colchón de la indiferencia, mirando en sentido contrario de lo divino y eterno. Dándole la espalda a lo verdadero y frente a una vida engañosa. No se percatan en su estilo displicente, que Dios está ahí cerca a ellos deseoso por bendecirles, por levantarles, por usar sus talentos y habilidades. Son ciegos espirituales cuyas vidas habitan entre las sombras de la muerte y de la dejadez espiritual.


Este tipo de personas están llenas de algún orgullo, por su raza y color, su condición socio económica, su nivel académico o por algún otro logro, inclusive el espiritual. Es usual que sufran de un carácter amargado y deprimido por causa de su insatisfacción interna y por su vacío de Dios.


Carecen de paz y de amor porque viven para sí mismos, como el mar muerto que es muerto porque solo recibe pero nada da, la alegría y el brillo de la vida no está en ellos, qué triste, ellos van de mal en peor, hacia una derrota inevitable. Cuando nos encontramos con este tipo de personas no podemos hacer otra cosa que amarles y orar por ellos, nunca justificarlos, porque no los ayuda.


Justifican sus actitudes en la vida pasada, su desconfianza en lo que les hicieron años atrás. Son así por culpa de alguien y es como si todos fuéramos culpables. Son seres resentidos con el pasado y rígidos a la hora de perdonar a los demás. Son cristianos críticos y jueces severos con los débiles. Si no asisten a los cultos es por la iglesia y el pastor, si van a culto su molestia son los líderes de alabanza, los niños, por algún ser mundano, por lo largo del horario, porque no cantaron los coros de su predilección, porque no los pasaron a ellos al frente o porque no recibieron pleitesía.


Si son ellos los que están al frente, llegó el avivamiento a la iglesia. Es seguro que se enojarán con el que no cante, ni haga palmas, ni de gloria Dios y aleluyas. Si están en las sillas que compraron cuando llegaron a la congregación, son como estatuas en un museo. ¡Dios mío, tenga misericordia de tales cristianos y ayúdanos a todos! Ellos sufren y hacen sufrir a todos, porque terminan aislándose y auto arrinconándose pues las personas que los desean amar lo deben hacer a la distancia y quienes necesitan ser amados por ellos terminan frustrados y resentidos con ellos y con la iglesia. Qué triste ir de mal en peor cuando podemos ir de menos a más, creciendo siempre para la gloria de Dios.

lunes, 25 de octubre de 2010

Uno Mejor Que Tú

Por J Omar Tejeiro R.


Y volviéndose Samuel para irse, él se asió de la punta de su manto, y éste se rasgó. Entonces Samuel le dijo: Jehová ha rasgado hoy de ti el reino de Israel, y lo ha dado a un prójimo tuyo mejor que tú. 1ª de Samuel 15:27-28


Siempre habrá alguien mejor que nosotros y aunque Dios no nos usa por ser mejores o peores, dependiendo sus propósitos, sino por su misericordia y gracia, sin embargo Él traerá un día nuestras acciones a una evaluación para premiarnos o reprocharnos. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego. 1ª Corintios 3:12-15. Cuando damos lugar a la vanidad creemos que nosotros somos mejores que todos los demás y que por eso Dios nos escoge y nos usa. Romanos 11.


Jacob era hermano de Esaú, los dos fueron cortados con la misma tijera, pero Dios amó a Jacob y a Esaú aborreció. Los dos eran del mismo origen y producto de la misma fábrica, los dos eran igualmente malos, pero Dios tuvo misericordia de Jacob, porque le plació. No hemos llegado al lugar donde estamos porque somos mejores o peores que los demás, no somos nosotros los que determinamos, sino que Dios así lo quiso y tuvo misericordia de nosotros.


Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí. ¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece. Romanos 9:13-18


En lo personal cuanto más busco a Dios, más flaquezas veo en mi. Dios sabe y nos conoce tal como somos y no se ha sentado en una silla a esperar que nosotros seamos perfectos para Él usarnos, Él nos usa a pesar de lo que somos y va perfeccionando nuestras vidas con el paso del tiempo hasta hacer de nosotros algo mejor. No hay que pretender ser perfectos para empezar a servir a Dios.


En Efesios 4:12-15 leemos: Así prepara a los suyos para las obras del ministerio en vista de la construcción del cuerpo de Cristo;" hasta que todos alcancemos la unidad en la fe y el conocimiento del Hijo de Dios y lleguemos a ser el Hombre perfecto, con esa madurez que no es menos que la plenitud de Cristo. Entonces no seremos ya niños a los que mueve cualquier oleaje o viento de doctrina o cualquier invento de personas astutas, expertas en el arte de engañar. Estaremos en la verdad y el amor, e iremos creciendo cada vez más para alcanzar a aquel que es la cabeza, Cristo. (BL95)


La vasija de barro se hechó a perder en las manos del Alfarero, pero Él hizo una mejor vasija y con el mismo barro, según le pareció mejor hacerla. El cuchillo fue hecho para cortar, la luz fue hecha para alumbrar, los pies fueron dados para andar; a cada uno de ellos Dios les dio, como a nosotros, un destino. Debemos descubrir el nuestro para sentirnos plenamente felices y útiles. David hizo muchas cosas reprochables y vergonzosas que Dios desaprobó rigurosamente, sinembargo su amor hacia Dios, su amor hacia su pueblo, su amor y misericordia hacia sus enemigos hicieron de David un hombre mejor que Saúl.


Solo el amor nos hace mejores, mientras a muchos el poder los hace peores. Dios aun está buscando aquellos que lo aman de veras, para Él llenar sus tesoros. Fue a Pedro a quien Jesús le hizo estas preguntas que fueron una sola y buscaban una sola respuesta:


Cuando terminaron de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?" Contestó: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: "Apacienta mis corderos.
Le preguntó por segunda vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?" Pedro volvió a contestar: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: "Cuida de mis ovejas.
Insistió Jesús por tercera vez: "Simón Pedro, hijo de Juan, ¿me quieres?" Pedro se puso triste al ver que Jesús le preguntaba por tercera vez si lo quería y le contestó: "Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero. Entonces Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas. En verdad, cuando eras joven, tú mismo te ponías el cinturón e ibas a donde querías. Pero cuando llegues a viejo, abrirás los brazos y otro te amarrará la cintura y te llevará a donde no quieras.


Jesús lo dijo para que Pedro comprendiera en qué forma iba a morir y dar gloria a Dios. Y añadió: "Sígueme.. . Pedro miró atrás y vio que lo seguía el discípulo al que Jesús amaba, el que en la cena se había inclinado sobre su pecho y le había preguntado: "Señor, ¿quién es el que te va a entregar?" Al verlo, Pedro preguntó a Jesús: "¿Y qué va a ser de éste?" Jesús le contestó: "Si yo quiero que permanezca hasta mi vuelta, ¿a ti qué te importa? Tú sígueme. Juan 21:15-22 (BL95)


Si amamos al Señor de todo corazón, seguramente que seremos mejores siervos y siervas. Amaremos más a las ovejas del rebaño, seremos como verdaderos samaritanos, amaremos aun a nuestros enemigos y seremos capaces de bendecirlos. Llevaremos el oprobio de Cristo con gozo, su cruz será para nosotros un privilegio cargarla y nos será más fácil y ligera su carga y sea que vivamos o que muramos adoraremos y haremos lo que el Señor nos mandó a hacer.

domingo, 24 de octubre de 2010

El Hombre Imperfecto Amado Por El Dios Perfecto

J Omar Tejeiro R.


Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento. Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros. Isaías 64:6,8.


Nuestra imperfecta naturaleza olvida fácilmente que Dios nos encontró ciegos, inútiles y pecadores junto al camino, mendigando. El orgullo maligno nos hace presuntuosos y nos conduce a una dualidad perversa donde pareciera que no somos humanos, sino más bien seres angelicales, super inmaculados y super espirituales. Como Sansón nos jactamos de la unción y creemos que es un asunto muy nuestro. Igual que Saúl confundimos el uso de la autoridad con el abuso del poder y sin darnos cuenta corremos el peligro de pasar la línea divisoria entre lo permitido a lo prohibido.


Hoy bajo la unción de Dios, echamos fuera a los demonios y sanamos a los enfermos y luego nos sentimos intocables, consentidos de Dios y con permiso para ser arrogantes, en lugar de ser más humildes delante de Dios y de su pueblo. Repentinamente tenemos licencia para matar al estilo del viejo Oeste, decidimos quien vive y quien muere. Quien sirve y quien no sirve. Quien va y quien regresa. Nos convertimos de la noche a la mañana en jueces. Juzgamos a nuestra familia, a nuestros hermanos y a nuestros líderes y aún los condenamos sin ninguna misericordia.


Cuan difícil es para nuestra carne arrogante, reconocer nuestras flaquezas y maldades. Pero le es fácil ver los errores de los demás, los pecados de los otros, la paja en el ojo ajeno. Para los demás muchas veces, todos los pecados son imperdonables, pero nuestros pecados no son más que pequeños errores que deben ser corregidos. Mateo 7:2


La verdad es que somos seres imperfectos amados por El Dios perfecto. Pablo nos escribe en Romanos 5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Es por su bondad infinita que somos lo que somos y alcanzaremos todas sus promesas. Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros. Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. Tito 3:3-7


Nuestra arrogancia, impaciencia y falta de misericordia nos ha impedido perdonar hasta setenta veces siete, como Jesús nos enseñó. Como el siervo a quien el rey le perdonó todas sus deudas, después de absueltos hemos ahogado y encarcelado a nuestros consiervos por aquellas pequeñas deudas y faltas que tienen con nosotros. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Mateo 18:21-35. Con razón el Salmista dijo: Entenderé el camino de la perfección cuando vengas a mí. Salmos 101:2. En la revelación de Dios a Isaías leemos: Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.


¡ Ven a nosotros oh Dios y revélanos tu majestad, tu amor y tu misericordia. Haznos sentir tal como somos de pecadores para poder humillarnos ante ti !

La Vida del Cristiano

La vida del cristiano ante todo, tiene que ver con lo espiritual, porque como hijo de Dios, es nacido del Espíritu, lo cual lo convierte en ...