viernes, 24 de septiembre de 2010

De No Hacer Nada

J Omar Tejeiro R.

De no hacer nada la gente se muere de ocio,
De no tener fe los consume el desaliento
De no tener amor llenan el corazón de odio
Pierden la esperanza,  luchan en vano contra el viento.













De no perdonar el alma lleva dolor y amargura
Quiere reír y no puede, quiere soñar pero llora
De no olvidar el pasado sufre de insomnio y tortura
No puede ver el mañana, maldice al cielo y no ora.

De no hacer nada nos hace mal la indiferencia,
Va marcando veloz contra nosotros el reloj del tiempo,
Nos alejamos de todos,  les pagamos con ausencia

No ayudamos al mundo, dejamos nuestra esencia.
De no hacer nada fuimos la ola que arrastró el viento
Quisimos ir pero no fuimos de pura negligencia.

martes, 21 de septiembre de 2010

A Todos Ustedes Mis Amigos

 J Omar Tejeiro R

A los que me recuerdan que soy de carne y hueso y me hacen sonreír cuando la vida me parece triste, monótona y gris. A los que me critican de frente y me dicen las cosas sin tanta vuelta o con una sonrisa picaresca. A esos que se ausentan de repente y desaparecen dejándome espacios y haciendo silencio para no ser molestos, pero que luego están junto a mí cuando los necesito, dándome un pañuelo o poniendo sus hombros para llorar en ellos. A los que siempre encuentro cuando más los necesito. 



A los preocupados por nosotros. A los solidarios. A los que siempre nos escriben o nos mandan una sonrisa o un zumbido de afecto en el chat. A los Facebookceros que nos mandan toques de amistad o que nos leen por que gustan de nuestra objetividad. A los que se acuerdan que servimos a Dios y nos llevan en sus oraciones y en sus corazones. A los que nos dan su apoyo moral, espiritual y económico para impulsarnos y acompañarnos en este caminar y servicio a Dios. 

A mis compañeros de viaje, a los que me plantan en los terminales y nunca llegan o aparecen muertos de risa dos horas después, a los que me reciben en los aeropuertos, a los que viajan conmigo por las carreteras del mundo llevando el mensaje, a los que me preparan un buen café mientras celebramos la amistad. A los que no saben preparar un arroz. A las que no saben ni tibiar un huevo. A las que me preguntan cuál es mi plato favorito y me consienten, a los que me soportan cuando soy insoportable. 

A los amigos y amigas, hermanos y hermanas que llenan nuestras vidas. A los cascarrabias, a los molestosos, a las gruñonas, a los pela dientes, a los roncones, a los exagerados, a los que no les gusta perder cuando juegan conmigo, a los presumidos que nunca ganan. A los que gritan como si fueran sordos y hablan solos cuando nadie los escucha. A los que nos cansan si estamos gordos y nos molestan si adelgazamos. A todos ustedes que nos regalan tanto y nos hacen sentir personas útiles, dedico estas palabras: Gracias por su amor y amistad, un abrazo para todos y celebremos este tiempo de la mejor forma, en el Señor.

martes, 14 de septiembre de 2010

Rico y Feliz

 Por J Omar Tejeiro R.

Jericó era la ciudad de los palacios, de los teatros y de los hipódromos. Había sido embellecida por Herodes El Grande, el cual la levantó dos kilómetros más al SE de las famosas colinas Telles Sultán. Estaba adornada de hermosos parques e irrigada  a través de preciosos acueductos que llevaban el agua a toda su población.
Rodeada de una llanura, Jericó era conocida por sus palmeras de dátiles, sus productos de miel, aceite y especias aromáticas. En invierno, la ciudad tenía uno de los climas más agradables de toda esa zona oriental, por ello Herodes eligió éste valle para su residencia invernal. Aquí en esta ciudad vivía Zaqueo.

 Zaqueo era un hombre rico, jefe de una gran oficina de recaudación en el centro comercial de Jericó; trabajaba para el imperio romano y se había hecho rico gracias a sus paisanos judíos, a quienes exprimía recaudándoles impuestos y sanciones que manejaba a su entera libertad. Por ser un servidor de los romanos y por saber aprovechar su posición para enriquecerse, Zaqueo era un hombre odiado por todos los judíos de Jericó. En voz baja él era un ladrón con licencia para robar. Sus vecinos y el barrio donde vivía maldecían en secreto a éste rico cada vez que él pasaba frente a ellos.

Toda su vida estaba llena de abundancia pero también de aborrecimiento y de menosprecio. Como hombre rico Zaqueo conocía el gustoso placer de tenerlo todo, de comprar todo lo que quería; hasta que un día empezó a darse cuenta que habían cosas  imposibles de adquirirlas con dinero; podía comprar alegría y momentos gratos, pero no podía comprar la felicidad verdadera.
Descubrió que era capaz de comprar el placer, pero no el amor de su gente, ni el de Dios. En su casa llena de mullidos lechos, él encontraba el sueño, pero no el descanso y el reposo para su alma. Hasta que cierto día un inmenso bullicio y tumulto le llamó la atención. ¿Qué era lo que ocurría  ahora? Entonces alguien gritó: __ !Es Jesús que ahí viene¡ ¿Jesús? __ Sí, acaba de sanar a un ciego,  __ ¿Quién es Jesús? Mientras muchos gritaban y alababan a Dios y otros corrían llenos de una gran curiosidad, Zaqueo decidió conocer de vista a  Jesús. Leamos el relato Bíblico:

Habiendo entrado Jesús en Jericó, pasaba por la ciudad.  Y he aquí, un hombre llamado Zaqueo, que era un principal de los publicanos y era rico, procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, porque era pequeño de estatura. Entonces corrió delante y subió a un árbol sicómoro para verle, pues había de pasar por allí. Cuando Jesús llegó a aquel lugar, alzando la vista le vio y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende; porque hoy es necesario que me quede en tu casa. Entonces él descendió aprisa y le recibió gozoso. Al ver esto, todos murmuraban diciendo que había entrado a alojarse en la casa de un hombre pecador. Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa, por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido. Lucas 19: 1- 10

Zaqueo era un hombre rico pero con alma pobre, era un hombre de manos llenas pero de corazón vacío, era espiritualmente como un Lázaro hambriento, como una samaritana sedienta; fue su hambre y su sed, su pobreza y su miseria interior que lo impulsaron a subir a ese Sicómoro bendito, a ese madero notable, para ver a Jesús. Pero no sólo él vio a Jesús, el Señor lo vio a él y como escribiese algún poeta: 


Yo no te ví, Jesús, tú me miraste
y al verme en mi dolor y ciego,
Tu mano extendiste y con tu fuego
La ceguera de mi espíritu sanaste.

Los ojos puros y santos de Cristo, vieron a aquel pobre rico, y él que lo conoce todo conoció su hambre y palpó la sed de su alma odiada y entonces le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende; porque hoy es necesario que me quede en tu casa. Y Zaqueo no sólo abrió su casa a Dios, abrió su corazón de ladrón, de estafador y avaro. Confesó su ambición, y arrepentido dio la mitad de su fortuna a la gente pobre y todas sus defraudaciones las devolvió cuadruplicadas. Ahora Zaqueo era un rico feliz.

¿Es usted un rico pobre, igual que Zaqueo? Permítame invitarle a reflexionar en esta verdad salida de los labios de Cristo: Las tierras de un hombre rico habían producido mucho. Y él razonaba dentro de sí, diciendo: "¿Qué haré? Porque ya no tengo dónde juntar mis productos." Entonces dijo: "¡Esto haré! Derribaré mis graneros y edificaré otros más grandes. Allí juntaré todo mi grano y mis bienes, y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos años. Descansa, come, bebe, alégrate."  Pero Dios le dijo:"¡Necio! Esta noche vienen a pedir tu alma; y lo que has provisto, ¿Para quién será?" Así es el que hace tesoro para sí y no es rico para con Dios. Lucas 12: 16- 21.

Ven a Dios con toda tu pobreza de hombre rico, confiésale a Él tus ambiciones y ventajas, pídele perdón; ven a su madero, sube hasta el sicómoro sangrante; ven arrepentido hoy por que Él quiere posar no sólo en tu casa sino también en tu corazón. Apocalipsis 3: 20. Él puede hacer de ti un rico feliz. La siguiente oración puede ayudarte a venir a Cristo:

Dios mío, dador de toda buena dádiva, vengo hoy a ti tal como soy de pecador. Con mi corazón lleno de ambiciones y pobreza espiritual, reconociendo que el dinero y las posesiones materiales que tengo no pueden salvar mi alma, ni librar mi vida de la perdición eterna. Vengo a ofrecerte todos mis logros y mis éxitos; te suplico que en este instante me perdones por todo acto ventajoso e injusto hacia mis familiares y hacia mi prójimo, perdóname por haber codiciado los bienes ajenos, por haber creído que son las cosas materiales las que nos hacen felices. Perdóname Señor, por haber traído dolor y rabia al corazón de mi familia, a causa de mi vida mundana y materialista, por ganar las cosas materiales he vivido perdiendo y menospreciando el amor que ellos me han querido dar, te abro ahora mi corazón te pido que tu sangre me lave de toda maldad y pecado notable y oculto. Quiero ser desde hoy, aquel Zaqueo que has venido a visitar el cual has hallado, y en el cual estoy representado; te lo pido en el nombre de Jesús, y por el poder de tu Espíritu Santo, Amén.

domingo, 12 de septiembre de 2010

¿Ojos con Vigas, Higos con Espinos?

Por J Omar Tejeiro

No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca. Lucas 6:27- 49.


Es fácil y muy tentador, mirar solamente hacia fuera, hacia los demás. Hacia aquellos que también viven mirando hacia nosotros y que no saben que nosotros los estamos viendo, mientras ellos también nos observan. Y qué triste que estamos buscando en las personas siempre, siempre, sus defectos y nunca sus virtudes para aprender de ellos y acercarnos al sitio de su lado bueno. Hemos aprendido a ser jueces crueles de nuestros hermanos y seres amados, excusados en las verdades de unas leyes que no guardamos y en las cuales nos amparamos como fariseos, para calmar la voz de nuestras propias conciencias. Nos hemos hecho críticos y criticones, de tal manera que sin quererlo, hemos caído muchas veces en las murmuraciones, en las detracciones, en los chismes y hasta en las calumnias.
La mayoría de las veces somos ligeros para juzgar y condenar y muy tardos para perdonar olvidándonos, que con la misma medida con que medimos, nos volverán a medir. ¿Qué capacidad de juicio tiene un ciego? ¿Cómo puede un ciego decirle a otro ciego donde caminar? ¿Puede un ciego guiar a otro ciego? Cuando Jesús escribió esto sencillamente quiso decirnos que si nos hacemos jueces en realidad terminaremos ciegos y añadió que tanto el que juzga, como el juzgado... ¿No caerán ambos en el hoyo?

Cada vez que nos hacemos maestros, a nosotros mismos, nos sentiremos con una falsa autoridad, para juzgar, a los demás, porque consideramos que ya somos maestros, cuando en realidad ni discípulos del Señor somos, pues tenemos un solo Maestro y un solo Señor y el discípulo no es superior a su maestro, más todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro. Mirar la paja en el ojo ajeno, puede volvernos ciegos, e impedirnos ver hacia adentro de nosotros mismos... peor que todo esto es terminar convertidos en Caínes modernos, hombres de garrote, seres asesinos que también tomamos piedras y palos en contra de nuestros propios hermanos y decidimos que ellos tienen que morir, pues nuestro criterio carnal y nuestra ceguera espiritual no ve otra alternativa. Abel debe morir.

Es triste cuando la ceguera cubre los ojos, por que perdemos el sentido de la orientación y porque la luz se torna en tinieblas y el amor se vuelve odio. Y el perdón es reemplazado por la condenación y la absolución cambiada por la muerte. Con dolor les digo que viví mucho tiempo oyendo que el amor es debilidad y lo que en realidad siempre vi fue un autoritarismo degenerado en crueldad. Pablo dijo que el amaba a la iglesia y la trataba como una nodriza tierna trata al bebé que protege y cuida. Jesús mantuvo una relación de amor y amistad muy intima con sus discípulos, a quienes les llamaba usando en confianza, sobrenombres. Se dice que Juan se recostaba en ocasiones sobre el pecho de Jesús. Leemos que Jesús permitió que una mujer de mala reputación llorara a sus pies y los besara y enjugara con sus cabellos. Hallamos también al Señor sanando a Malco, poniéndole la oreja en su lugar, después que el hermano Pedro, un ministro de Dios, se la había quitado de un tajo, defendiendo carnalmente a su Maestro.

Juan, el discípulo amado escribió cosas que los corazones crueles y homicidas no quieren oír: El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos. Y en esto se manifiestan los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros. No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas. Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

El Soplo de Vida

 Por J Omar Tejeiro

Profeticé,  pues,  como me fue mandado;  y hubo un ruido mientras yo profetizaba. Ezequiel 37:7


Fue un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados, en el día de pentecostés, lo que transformó y trastornó la ciudad de Jerusalén. La Biblia dice que sucedió de repente un estruendo y Dios descendió sobre aquellos ciento veinte discípulos, que obedientes esperaron el cumplimiento de la promesa. 

 Este fue el soplo de vida sobre los primeros discípulos y fue el comienzo de lo que hoy llamamos pentecostalismo. Un término chocante a las mentes inteligentes y cultas, ofensivo a los enemigos de Cristo y de la iglesia, pero esperanzador para los humildes creyentes. De aquel culto de pentecostés, surgieron para invadir el mundo los primeros cristianos, llenos de fuego y de vida, los cuales no se detuvieron ante nada, ni ante nadie, y finalmente transformaron el mundo entero con el evangelio de Cristo. 

El Espíritu Santo, siempre produce estruendos y ruido cuando sopla, ya en Ezequiel 37 se mencionaba del ruido de la resurrección, en el valle de los huesos secos, donde Dios levantó un ejército, con el soplo de la vida a través y por medio del Espíritu Santo. ¿Pero no fue acaso Adán un muñeco de barro inútil, tomado del polvo de la tierra, antes que Dios soplara en sus narices para darle su aliento de vida? Claro que sí. 

La tragedia de la iglesia hoy, es creer que ella no necesita del soplo de la vida de Dios, por eso ha quedado convertida en un cadáver que el mundo anhela sepultar para siempre. Necesitamos otra vez a los Ezequieles de Dios y a los Pablos que profeticen el soplo de la vida, sobre la misma muerte, antes que los sepultureros lleguen a enterrar la iglesia. Por favor clamemos por otro viento recio, por otro ruidoso pentecostés que todavía hay más, mucho más. !! Dios, manda te pedimos, sobre nosotros tu soplo de la vida ¡¡

martes, 7 de septiembre de 2010

Cuidado con el Espiritismo

Este es un extracto del mensaje radial predicado por J Omar Tejeiro en el programa radial El Poder de La Fe. 

La muerte es una de los enigmas de la vida, la vista cristiana de ella extiende una verdadera esperanza a los hombres preocupados por ella. Cuando el hombre muere su cuerpo es sepultado y su espíritu retiene estado consciente, hasta que por fin su espíritu es unido de nuevo para con su cuerpo en la resurrección. Luego en una forma nueva su existencia sigue en la presencia de Dios o afuera de ella. Algunos que han contemplado este problema de la vida aparte de la revelación bíblica han llegado a las conclusiones del espiritualismo o del espiritismo, otra escuela de pensamiento. Se puede encontrar trazas del espiritismo entre los chinos, hindús, babilonios y los egipcios desde el tiempo de la antigüedad. Se puede trazarlo a través del imperio romano y los tiempos medioevales también. 

El espiritismo moderno data del año 1848 cuando unas hermanas Fox  oyeron ruidos en la casa. Creyendo que habían descubierto un mensaje del mundo espiritual se formó un ¨ código de comunicación ¨ así, se creía que habían formado una inter comunión entre este mundo y otro mundo espiritual. Los espiritistas modernos consideran al universo penetrado por un espíritu maestro, cuyas leyes de operación consiguen integridad y sanidad. Lo que el cristianismo considera un milagro, el espiritista lo describe como una manifestación elevada de una ley natural; y estas manifestaciones no se pueden entender todavía a menos que sea por medio de un médium. De manera que se puede decir que el espiritista cree que en el  año 1848 se descubrió ¨ una inteligencia espiritual ¨ es decir una inteligencia basada en la ley natural, sin nada de lo milagroso ¨ los practicantes enseñan que es ¨ la tercera revelación de la luz de Dios ¨ pero no personificado en un Dios o un individuo porque es producto de los espíritus que son las voces del cielo de innumerables intermediarios. Pero para el cristiano evangélico esa es una doctrina de espíritus falsos; y Dios condena todo contacto con espíritus extraños. 

Los espíritus en el mundo superior de Dios se comunican con los hombres cuando Dios y los ángeles justos tienen propósito oficial porque los ángeles son de una creación especial con oficios particulares. Hebreos 12:22-23, ¨ Jerusalén la celestial, a la compañía de  muchos  millares de ángeles ¨. No hay propósito en comunicarnos con un mundo inferior cuando podemos comunicarnos con ¨ el padre de las luces, en el cual no hay mudanza ni sombra de variación ¨ Santiago 1:17-18.
Los demás seres que pueden comunicarse con el hombre son de una creación que cayó de su estado anterior de perfección y se llaman demonios hoy día, porque no contribuyen a los hombres más que condenación, confusión, adversidad, difamación y  destrucción. Tanto al mundo material como al espiritual, como estos operan secretamente sin identidad y tienen influencia en los pensamientos, motivos y deseos de los hombres son responsables por la rebeldía, la tentación al mal y sugestiones malévolas. 
La Biblia, aunque muy autoritativa para algunas personas, sin embargo,  describe en una forma muy elevada los hechos, pensamientos  y   motivos  de estos seres inmundos, mentirosos y malignos. Donde están funcionando, se ve las obras  del engaño, seducción, decepción, la imitación de lo bueno, el poder de la muerte, la traición, la degradación, los milagros falsos, la opresión y la incitación a lo malo. Donde se han posesionado de los hombres, el hombre pierde su libre albedrío, da evidencias de otra personalidad, y es un esclavo llevado por un ser que le domina. Y la única libertad de estas opresiones, obsesiones, y posesiones de seres malignos,  es por el poder del Dios infinito quien creó todos estos seres en un principio. La Biblia enseña que es un arcángel Satanás y muchos ángeles caídos con él, que por ser de una creación superior a la nuestra, pueden dominar al ser humano.  cuando el hombre se presta para el dominio de otros seres extra terrestres, pierde mucho de su propia personalidad, se aleja de la intención original de Dios de que el hombre creado en la imagen de Dios, ande en comunión intima con su creador. 

Si se pierde esa vida dichosa, se puede decir que el hombre perdió el todo del por qué vino a este mundo. Y con las muchas teorías humanas antiguas como modernas el hombre pierde su derecho a posesionarse de lo que Dios mismo ha preparado para él; y eso es llegar a vivir eternamente en la presencia del Dios justo, Santo , eterno y perfecto en cuerpo glorificado en la misma imagen de Dios. El pierde su derecho por haberlo vendido al enemigo de su ser, por un potaje  de engaños y enseñanzas falsas que nunca le satisfacen ni le traen victorias sobre su naturaleza depravada que el hombre inconverso no ha podido cambiar en sesenta siglos o más. 

Estimado lector si usted ha caído en estas prácticas ocultistas y engañosas, seguramente que ha perdido la paz interior y muchas cosas extrañas le acontecen, en su cuerpo, en su mente y en su espíritu. Acérquese a Jesús de Nazareth, quien murió por usted y por mí en una cruz para salvarnos, dígale que perdone sus pecados y los lave con el poder de su sangre preciosa. Hágalo desde este momento el Señor y el dueño de su vida y reciba libertad espiritual, mental y física. 
Sino sabe cómo orar copie y haga esta sencilla oración:
Padre Celestial, me acerco a ti en este instante para pedir tu socorro y tu perdón por mis pecados. Reconozco todos mis errores cometidos contra ti. Lava mi alma, mi espíritu y todo mi ser con el poder de tu sangre poderosa derramada en el calvario por mis pecados. Libértame de todo espíritu engañoso y malo y ayúdame a servirte siempre. Entra Señor Jesús a mi corazón y lléname del poder de tu Santo Espíritu, Amén.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Manda Fuego Oh Dios


Alguien escribió que la iglesia de hoy necesita un incendio y pienso que tiene razón, pero no un incendio con fuego extraño propio de pirómanos o muy común entre la gente irreverente y caida de la gracia de Dios. Nadab y Abiú sabían bastante de esto y eso les causó la misma muerte. Necesitamos un incendio cuyo origen venga del cielo, necesitamos otra vez carbones encendidos tomados por ángeles, del mismo altar del trono de Dios, y puestos sobre los labios de una iglesia y de un liderazgo apagado y contaminado, que perdió el fuego y la pureza, la visión y el amor por los perdidos. Necesitamos un derramar de fuego con urgencia, hoy mismo, mañana puede ser tarde, fuego celestial que sane nuestros ojos y quite toda escama de religiosidad e hipocresía espiritual, en medio de nosotros mismos.
El pecado y la mundanalidad que invaden a la iglesia de esta época es por falta de fuego divino. Ayer vi un artículo que me dejó triste y perplejo, por que muestra elocuentemente esta terrible verdad: unos líderes usaron escobas durante un servicio cristiano, para ilustrar la necesidad de limpieza espiritual, pero la gente sin Dios y nosotros mismos, como iglesia, necesitamos más que dramatizaciones y espectáculos que pueden ser simpáticos e impresionar a muchos, pero que no llenan la necesidad de Dios, ni solucionan nada en el alma humana. Tenemos necesidad de fuego verdadero, y el espectáculo, tan de moda hoy, no es otra cosa que fuego extraño en el altar. Es tan inútil como la escoba, que barre, pero no por si sola, que sirve para barrer pero no para limpiar ni purificar, solo el fuego divino puede hacer tal cosa. La iglesia necesita fuego verdadero, pero un liderazgo apagado y sin aceite no puede producirlo, puede tratar de generarlo, pero será llama extraña en la congregación. Los falsos profetas de Baal nunca vieron fuego del cielo, hasta que Elías clamó a Dios.

La Shekinah ( LA GLORIA O LA PRESENCIA REAL DE DIOS) no es algo que nosotros podemos producir o generar... Hallamos a Dios solo CUANDO LO BUSCAMOS y MORIMOS... porque esta carne mortal no puede ver a Dios. Es un equívoco trágico reemplazar lo verdadero por lo falso y lo artificial; nunca una fruta de cerámica alimentará como una verdadera y quien la coma, si puede, es posible que se suicide. Fue en una zarza de fuego donde Moisés encontró a Dios, y nunca más se apartó de Él, quien no tiene con Dios un encuentro ardiente y de fuego nunca entenderá a Dios y jamás podrá oír su llamado apacible. Aquel fuego despojó a Moisés de las sucias sandalias de su propia justicia y lo puso frente a frente con Dios. Su llamado fue un llamado de fuego y eso explica su vocación profética, él no buscó ser quien fue, Dios lo escogió, lo escondió, lo guardó, lo cuidó, lo preparó y luego lo pasó por su fuego divino, para tallar en El, con molduras quemantes, su voluntad. Moisés subió al monte de Dios, en busca de una oveja extraviada, iba apagado y vacío, tan extraviado como la oveja que buscaba; cuando descendió, él era otro... El fuego divino encendió con flamas de gloria y de santidad su corazón e hizo de él otro hombre mejor, según le pareció al Alfarero, mejor hacerlo. Su corazón nunca se marchitó, ni su visión menguó. Se sostuvo hasta el final por la fe como viendo al invisible, contra toda una nación rebelde y un sacerdocio débil y sin celo por lo divino, nunca claudicó. Permaneció fiel a Dios y a su llamado divino, y Dios nunca le dejó. Dios fue fiel con su siervo hasta el final, lo acompañó en todas las crisis de su vida ministerial y de liderazgo y en varias ocasiones le propuso darle otro pueblo...pero Moisés no aceptó, fue fiel a su gente, aunque nunca se puso del lado de los infieles, contra ellos levantó la ley y la espada y juzgó el pecado sin titubear. El fuego de la gloria de Dios se movió sobre su vida y su ministerio en una nube de poder envolvente, dia y noche.
A Elías se le llama El Profeta de Fuego por causa de su pasión, de su celo y de su estilo quemante. El sabía como producir cambios radicales en una nación que se habia alejado de la Presencia de Dios. Esa generación no conocía al Dios de Moisés y de Elías, no sabían nada del fuego que consume y que puede escribir aun sobre corazones de piedra la voluntad suprema de Dios. Entonces Elías convocó a un culto donde SOLO EL ERA EL UNICO CREYENTE DE PARTE DE DIOS hasta ese instante. 

Los falsos profetas y el rey, levantaron un altar lleno de drama y de comedia, que hacían reír al serio profeta de Dios, se burló de sus payasadas y del espectacular despliegue, de aparente fe... Y le tocó entonces el turno al profeta, levantó el altar a Dios y para Dios ( muchos levantan altares para si mismos, para ser ellos temidos y reverenciados) Elias lo hizo para Jehová... Sacrificó para Jehová y luego hizo lo que ya la iglesia dejó de hacer... Y lo que gran parte del liderazgo nunca aprendió: Oró a Dios, pidió lo que ya la iglesia no pide, ni la teologia moderna admite ni permite a sus discipulos inteligentes de estos tiempos modernos, porque creen que no lo necesitan, pidió fuego EN EL ALTAR, y el fuego cayó. Si el evangelio comercializado y degradado en espectáculo, abandonase su impiedad y dejase de promocionar una prosperidad material sin riqueza espiritual, donde solo el dios de la ostentación y de la riqueza es venerado, entonces en las iglesias de todo el mundo se oiría otra vez la oración de Elias: MANDA FUEGO SEÑOR... FUEGO QUE NOS CONSUMA. 

Jesús lo sabía, por eso ordenó a sus discipulos esperar en Jerusalem, hasta que fueran investidos de poder desde lo alto. Ellos oyeron a su Maestro, subieron al aposento alto, era el lugar de la cita. Subieron sin unción, sin saber que pasaría alli. Eran hasta el glorioso dia de pentecostés, frios e indiferentes cristianos con el bautismo de Juan Bautista. Pero oraron, velaron, esperaron, y gimieron, hasta que el fuego cayó... El viento recio del Espiritu Santo con llamas reales de gloria, los quemó, los encendió y los cambió para siempre. Es hora amados lectores, de una nueva cita con Dios, las tinieblas son muy densas y parecen apoderarse de la iglesia toda... Necesitamos otro incendio del cielo, otro pentecostés, otro viento recio del Espíritu Santo... Si lo puedes decir desde hoy, si podemos clamar desde los altares que hemos levantado para Dios, lo que dijo Elías, en su tiempo: MANDA FUEGO, SEÑOR... Yo estoy seguro que habrá otro incendio que el infierno no podrá apagar.

La Vida del Cristiano

La vida del cristiano ante todo, tiene que ver con lo espiritual, porque como hijo de Dios, es nacido del Espíritu, lo cual lo convierte en ...