A veces entre rosas y herido por espinos,
Con el sol sobre mi alma iluminándome.
Marcho de noche entre laberintos y caminos.
Voy cantando y llorando o angustiándome.
Si ustedes pudieran mirar bajo mi piel otro día
Verían todo lo que llevo en mis sueños, adentro.
en estas palabras guardadas que no escribo,
en estos suspiros y quejas de mariposa herida.
Si logran subir y escudriñar esta montaña,
Esta roca que tiene hoy el corazón abierto
Tal vez hallarían al fin el sol de la mañana,
Y cambiarían por oro puro, el desconcierto.
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