jueves, 28 de marzo de 2013

¡Sigamos Ardorosamente en Pos de Dios!

Mi alma sigue ardorosa en pos de ti; tu diestra me ha sostenido. Salmos 63:8 V.M.

La teología cristiana enseña la gracia preveniente, que, dicho brevemente, significa que el hombre, antes que busque a Dios, Dios está buscándole.
Antes que el hombre pueda pensar bien acerca de Dios, debe haber en él una iluminación interior. Esta puede ser imperfecta, sin embargo, el hecho existe y es la causa de todos los anhelos, búsquedas y oraciones subsiguientes.
Buscamos a Dios porque él ha puesto en nosotros deseos de dar con él. “Nadie puede venir a mi —dijo el Señor Jesús— si mi padre celestial no le trajere.” Y es esa atracción de Dios lo que nos quita todo vestigio de mérito por haber acudido a él.

El impulso de salir en busca de Dios emana del propio Dios, pero el resultado de dicho impulso es que sigamos ardorosamente en pos de él. Y mientras andamos en pos de él, estamos en sus manos. “Tu diestra me ha sostenido” Salmos 63:8 V.M.
En este sostén divino, y seguimiento humano no hay contradicción alguna, porque como dice von Hugel, Dios es siempre previo. Pero en la práctica (esto es, cuando el hombre responde a la obra de Dios) el hombre debe salir en busca de Dios. Debe haber de nuestra parte una respuesta recíproca a la atracción de Dios, si queremos disfrutar de la experiencia. Este interés, este anhelo ferviente, lo tenemos expresado en el Salmo 42, donde dice “Como el siervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por tí, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo vendré, y compareceré delante de Dios?” Este es un profundo llamado a lo profundo, y así lo entenderá el corazón anhelante. A. W. Tozer

viernes, 8 de marzo de 2013

¡Ups! No era lo que esperaba

Pastor Alex López

Perfecto, ninguno. De hecho la Biblia enseña que no hay justo ni siquiera uno, todos hemos quebrantado por lo menos uno de los mandamientos de Dios. Y si hemos quebrantado tan sólo uno de ellos, somos culpables de quebrantar toda su ley. Así como no existe el ser humano perfecto, tampoco existe el novio o la novia perfecta.

El novio y la novia perfecta sólo existen en las películas de Hollywood. Y vivieron felices para siempre… como que pareciera presentarnos una vida sin problema futuro alguno. Total mentira. No existe el novio o la novia perfecta que se convertirá posteriormente en el esposo o la esposa perfecta.

Espectacular no es sinónimo de perfecto. Pero algo espectacular es aquello maravilloso o llamativo. Algo digno de ser visto o disfrutado como un espectáculo. Por eso mi libro “Emparejarse” tiene como subtítulo la siguiente pregunta: ¿Cómo conseguir un novio o una novia espectacular? Tiene que ver con ayudarle a encontrar al socio más importante, para la empresa más importante, que es el matrimonio. De donde saldrá el producto más importante para las sociedades, los hijos. Aquellos nuevos ciudadanos que padres espectaculares forman para que sean espectaculares y vivamos en una sociedad armoniosa y en paz.

El requisito para su pareja es que sea alguien espectacular y su requisito, es ser lo mismo para ella. Ser y conseguir a alguien espectacular, a alguien que sobresale, que llama la atención por su integridad y disciplina, es un requisito para que nos vaya bien en la carrera del noviazgo y el matrimonio. Nuestros papás y nuestros abuelos tan solo son el resultado de muchas decisiones que tomaron cuando eran jóvenes. Incluyendo la de escoger a quien sería su novio o novia y luego su esposo o esposa.

¿Qué pasa cuando alguien decide comenzar una relación de noviazgo y de pronto quien creía que era espectacular resulta no serlo tan así? O que ¿A pesar que tiene muchas cosas espectaculares, tiene unas cuantas que pesan más que todo lo bueno que también tiene? O tan solo ¿No era lo que esperábamos?

A todos nos ha pasado. Hemos comprado algo con lo que estábamos verdaderamente ilusionados y cuando ya lo tenemos, nos damos cuenta que no era lo que esperábamos. Pronto nos pasa la emoción, pronto llega el remordimiento del comprador. Mejor hubiera guardado mi dinero para comprar otra cosa, en lugar de haber comprado esto. ¿Qué hacemos? ¿Devolverlo? ¿Dejarlo sin uso por ahí? ¿Venderlo?

Lidiar con una decisión equivocada con un objeto, es miles de veces más fácil que con un ser humano. Porque los seres humanos tenemos corazón, sentimos, nos alegramos, nos entristecemos y sentimos lástima. Nos da tristeza ver a alguien sufrir o llorar. Algo muy triste en la vida, es que alguien ya no quiera estar con nosotros en una relación de noviazgo, porque no le parecemos o no llenamos sus expectativas.

Pero cuando usted ha evaluado y con certeza se ha convencido de que aquella persona quien usted creía que era una persona espectacular, para usted no lo es, termine esa relación y termínela pronto. De lo contrario cada vez se le hará más difícil terminarla y es probable que por la presión de la familia y de los amigos, hasta llegue a casarse con una persona que usted considera que no le conviene, pero que por temor o por lástima, continuó en una relación de noviazgo cuando debió haber terminado con la relación, años atrás.

Hasta el mismo día de su matrimonio, usted puede decidir que ya no quiere casarse. Pero qué ingratitud esperar hasta ese momento para hacerlo y lastimar el corazón con quien tenía el noviazgo, sus papás, los suyos, la familia, los amigos y demás. Si alguien no le conviene y está convencido, termine hoy su relación de noviazgo. Siéntese con esa persona y sin mayor explicación sólo dígale que ya no desea seguir en la relación. Será duro, pero valdrá la pena. Como dice el dicho: “Más vale un rato colorado, que mil descoloridos”.

Estamos hablando como si usted fuera el que va a tomar la decisión. Pero en ocasiones será al revés. Alguien le dirá viéndolo a los ojos, que ya no desea seguir con usted en una relación de noviazgo. Sólo recuerde que todos los años antes de comenzar la relación de noviazgo también fue feliz, también sonrió, también disfrutó de la vida. Que ese acontecimiento, si le toca vivirlo, no termine con su vida. Habrá tristeza, lágrimas y un período horrible de luto. Pero no se tire al abandono. Siéntese, aprenda y cambie lo que debe cambiar en su vida, si es que debe hacerlo. Como suelo decir: “Haga del fracaso un momento y no un monumento”. Levántese y siga para adelante. Porque en algún lugar, alguien que tal vez aún no conoce será para él y él para usted, esa pareja espectacular que tanto anhela.

¿Recuerda el consejo del capítulo cuatro sobre las decisiones a tomar en la vida que da el inversionista Warren Buffett? “Es más fácil evitar caer en un hoyo, que intentar salir de él”. Así que antes de comenzar una relación de noviazgo asegúrese al máximo que usted ha conocido a la otra persona suficiente tiempo como amigos, porque de lo contrario es probable que desencante de esa persona y le toque la triste y difícil tarea de terminar una relación de noviazgo.

Piense bien antes de comenzar una relación de noviazgo. Y piense bien antes de terminarla.

Fuente Original: www.lacatapulta.net