Tenemos una profunda necesidad de Dios y de su Espíritu; es algo urgente e impostergable. Todos lo sabemos y lo sentimos. Sabemos que estamos vacíos de Dios por que nos sentimos huecos. Tenemos mayor conocimiento de la Biblia hoy dia, pero menor relación personal con Dios. Pareciera que las bendiciones nos han alejado del Dios que nos bendice y nosotros estamos conformes. No nos damos cuenta, pero el materialismo ( el apego a las cosas materiales y el amor a una vida cómoda y de abundancia) nos han robado la intimidad con Dios.
HEMOS CAMBIADO RELACION POR RELIGION
Si no somos capaces de ver a Dios cara a cara, si no podemos amar sentarnos a sus pies para oír su dulce voz, mientras nos olvidamos de los afanes y de los quehaceres cotidianos de esta vida; si preferimos las distracciones y las diversiones antes que estar a solas con El, en el monte de la intimidad y de la oracion, es que hemos cambiado
RELACION POR RELIGION.
Religión no es relación y relación no es religion. Pablo dijo que Israel tenia en la Ley la forma... Pero no más, por eso Israel era religioso y tradicionalista y legalista. La ley es buena, pero la ley no es suficiente y lo mismo sucede con la religión, puede que la religion sea buena, pero mas que religión el hombre necesita RELACION PERSONAL CON DIOS.
EL FALSO ROSTRO DE LA RELIGION
LA religión tiene muchos disfraces, por eso los epítetos mas fuertes los profirió Jesús contra los religiosos y fariseos de ayer y hoy. Ellos ( los fariseos y religiosos) se encerraron y se encierran en formas de vida y en tradiciones humanas que apagan la voz del Espíritu. Confunden tradiciones y dogmas con relación. Cambian la revelación del Espíritu por el formulismo humano y en lugar del Espíritu de Dios influye el razonamiento superficial del hombre carnal ( persona no espiritual)
LA EXTERNALIDAD DE LA RELIGION
Increible, pero externalidad ( solo lo externo) carnalidad y fariseísmo, son una misma cosa, son el mismo sepulcro con diferente pintura. Jesús llamó a los fariseos CIEGOS Y GUIAS CIEGOS que iban directo al hoyo y a la gehenna de fuego. Los llamo sepulcros blanqueados. Les dijo que eran necios cuando solo limpiaban lo de fuera del plato pero lo de adentro lo que tenian en el alma, no querían limpiar. Les dijo que ellos por fuera verdaderamente eran hermosos e impresionantes y pomposos, pero que por dentro estaban llenos de gusanos y de rapacidad y de ambiciones.
PABLO LLAMA A LOS GALATAS NIÑOS Y CARNALES
Pablo dijo que los gálatas eran unos carnales y niños espirituales, que debiendo ser hombres (adultos) andaban como niños tomando siempre la misma leche, y no queriendo nunca el alimento sólido, evadiendo y rechazando el crecimiento espiritual. Los llamó divisionistas del cuerpo de Cristo, que andaban detrás del hombre diciendo yo soy de Pablo y yo de Cefas y yo de Apolos y yo de Cristo. Acaso Cristo está dividido? Oh gálatas insensatos...
Pablo también dijo que el hombre no espiritual es un sensual, es decir uno que solo vive SEGUN LOS SENTIDOS según, la lógica humana, pero no según el Espíritu de Dios. Hay en tu vida más que religión? Tienes relación personal con Dios?
Religión no es salvación y usted necesita algo más que tradiciones y dogmas y fórmulas caducas e inservibles... usted necesita al Dios Personal, a ese que nació en un humilde pesebre, siendo el Rey del universo, a ese que murió como el peor de los malhechores, aunque nunca hizo maldad ni hubo engaño en su boca... a Jesús de Nazareth... ven, dale hoy tu corazón... ven descansa de tus luchas y aflicciones en Él.
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viernes, 7 de enero de 2011
lunes, 30 de agosto de 2010
La Conversión a Dios
Por J Omar Tejeiro
Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás, diciendo: Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré: Y se levantó Jonás y fue a Nínive conforme a la palabra de Jehová. Y era Nínive ciudad grande en extremo, de tres días de camino Y comenzó Jonás a entrar por la ciudad, camino de un día, y predicaba diciendo: De aquí a 40 días Nínive será destruida. “Y los hombres de Nínive creyeron a Dios y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos. Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive y se levantó de su silla y se despojó de sus vestidos reales y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza. E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna no se les dé alimento ni beban agua, sino cúbranse de cilicio hombres y animales y clamen a Dios fuertemente; y conviértanse cada uno de su mal camino y de la rapiña que hay en sus manos. ¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos? Jonás 3: 5-9.

Más de ciento veinte mil habitantes (Jonás 4: 11) dedicados al comercio, a la rapiña, y a la idolatría sensualista, pues Nínive era la sede del templo de la diosa Istar según nos narra el histórico código de Hamurabi. Para los Ninivitas, la imagen de la diosa Istar había descendido del cielo y la veneraban como la diosa de la fertilidad y del amor sexual, pues parte esencial de su culto, era la prostitución. Aquellas prácticas y costumbres degradantes causaron LA SENTENCIA DEL CASTIGO DIVINO, EN CUARENTA DIAS NINIVE SERIA DESTRUIDA. Sin embargo el pueblo y el rey sentenciados entendieron que debían tomar una decisión, esperar el castigo o buscar el rostro justo y santo de Dios, ellos optaron por la decisión final, única y sabia: CONVERTIRSE A DIOS Y APARTARSE DE SUS MALDADES y en Jonás 3: 10 encontramos, que "Vio Dios lo que hicieron que SE ARREPINTIERON DE SU MAL CAMINO; Y SE ARREPINTIO DIOS DEL MALQUE HABIA DICHO QUE LES HARIA, Y NO LO HIZO"
La Conversión se refiere específicamente a aquella vuelta de la idolatría, es decir de la costumbre de adorar imágenes, de plata, de yeso, de madera, de cera o de cualquier otro material, pues la Biblia claramente prohíbe”: No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra " Éxodo 20: 4.
Un ídolo es una imagen, una representación de algo o un símbolo, material o imaginario, que es objeto de devoción fervorosa. En términos generales, la idolatría es la veneración, amor, culto o adoración de un ídolo. Normalmente está relacionada con un poder superior, real o supuesto, tanto si se le atribuye una existencia animada (humano, animal o, incluso, una organización) como si se trata de algo inanimado (una fuerza u objeto inanimado de la naturaleza). La idolatría suele ir acompañada de algún tipo de ceremonia o rito.
Los términos hebreos con los que se hacía referencia a los ídolos solían aludir tanto al material del que estaban hechos como a su inutilidad, o eran términos con una profunda carga despectiva. Entre estos hay palabras que se han traducido por expresiones como “imagen tallada o esculpida” (literalmente, “talla”); “estatua fundida, imagen o ídolo” (literalmente, “algo fundido; vaciado”); “ídolo horrible”; “ídolo vano” (literalmente, “vanidad”), e “ídolo estercolizo”. La palabra “ídolo” es traducción de la voz griega éi•do•lon.
En Jeremías 10: 2- 15 está escrito: Oíd la palabra que ha hablado Jehovah acerca de vosotros, oh casa de Israel. Así ha dicho Jehovah: "No aprendáis el camino de las naciones, ni tengáis temor de las señales del cielo, aunque las naciones las teman. Porque las costumbres de los pueblos son vanidad: Cortan un árbol del bosque, y las manos del escultor lo labran con la azuela. Lo adornan con plata y oro; lo afirman con clavos y martillo para que no se tambalee. Son como un espantapájaros en un huerto de pepinos. No hablan; son llevados, porque no pueden dar un paso. No tengáis temor de ellos, porque no pueden hacer daño ni tampoco tienen poder para hacer bien." ¡No hay nadie semejante a ti, oh Jehovah! Tú eres grande; grande es tu nombre en poder. ¡Quién no te temerá, oh Rey de las naciones! Porque a ti se te debe temer. Entre todos los sabios de las naciones y en todos sus reinos, no hay nadie semejante a ti. Son torpes e insensatos a la vez. El mismo ídolo de madera es una lección de vanidades: Traen plata laminada de Tarsis y oro de Ufaz, los cuales son trabajados por el platero y por las manos del fundidor. Sus vestiduras son de material azul y de púrpura; todas son obra de expertos. Pero Jehovah es el verdadero Dios; él es el Dios vivo y el Rey eterno. Ante su enojo tiembla la tierra; las naciones no pueden resistir su furor. Así les diréis: "Los dioses que no hicieron los cielos ni la tierra desaparecerán de la tierra y de debajo de estos cielos. Él hizo la tierra con su poder; estableció el mundo con su sabiduría y extendió los cielos con su inteligencia. Cuando él emite su voz, se produce un tumulto de aguas en los cielos. Él hace subir la neblina desde los extremos de la tierra. Hace los relámpagos para la lluvia y saca el viento de sus depósitos." Todo hombre se embrutece por falta de conocimiento. Todo platero es avergonzado a causa de su ídolo. Porque sus ídolos de fundición son un engaño, y no hay espíritu en ellos. Son vanidad, obra ridícula; en el tiempo de su castigo perecerán.
Adore a Dios en Espíritu y en Verdad
Las Escrituras no aprueban el uso de imágenes como un medio de dirigirse a Dios en oración. Esta práctica va en contra del principio que dice que aquellos que buscan a Jehová deben adorarle con espíritu y con verdad. (Jn 4:24; 2Co 4:18; 5:6, 7.) Él no tolera que se mezclen prácticas idolátricas con la adoración verdadera, como lo ilustra el hecho de que condenase la adoración del becerro, a pesar de que los israelitas lo habían relacionado con Su nombre. (Éx 32:3-10.) Jehová no comparte su gloria con imágenes esculpidas. (Isa 42:8.)
El Antiguo Testamento Enseña Contra la Idolatría
Los ídolos siempre han sido algo aborrecible. Las Escrituras a menudo se refieren a los dioses falsos y a los ídolos en términos desdeñosos, como algo que carece de valor (1Cr 16:26; Sl 96:5; 97:7), horrible (1Re 15:13; 2Cr 15:16), vergonzoso (Jer 11:13; Os 9:10), detestable (Eze 16:36, 37) y repugnante (Eze 37:23). Con frecuencia se les llama “ídolos estercolizos”, una expresión que traduce el término hebreo guil•lu•lím, emparentado con una palabra que significa “estiércol”. (1Re 14:10; Sof 1:17.) Esta expresión de desprecio, que aparece por primera vez en Levítico 26:30, se puede hallar unas cuarenta veces tan solo en el libro de Ezequiel, empezando en el versículo 4 del capítulo 6.
El fiel Job reconoció que incluso si su corazón fuese seducido en secreto a fijarse en los cuerpos celestiales, como la Luna, y su ‘mano procediese a besar su boca’ (el gesto, al parecer, de lanzar un beso con la mano con intención idolátrica), habría negado a Dios y se habría vuelto idólatra. (Job 31:26-28; compárese con Dt 4:15, 19.) Con referencia a alguien que practicaba la justicia, Jehová dijo por medio del profeta Ezequiel: “Sus ojos no levantó a los ídolos estercolizos de la casa de Israel”, en el sentido de no hacerles súplicas o esperar su ayuda. (Eze 18:5, 6.)
Otro excelente ejemplo de huir de la idolatría fue el de los tres hebreos, Sadrac, Mesac y Abednego, quienes rehusaron inclinarse delante de la imagen de oro erigida por el rey Nabucodonosor en la llanura de Dura, aunque se les amenazó con morir en el horno ardiente. (Da 3.)
Los Verdaderos Cristianos Nunca Adoraron Ídolos
Los cristianos primitivos siguieron el consejo inspirado: “Huyan de la idolatría” (1Co 10:14), y los que hacían imágenes veían al cristianismo como una amenaza para sus negocios lucrativos. (Hch 19:23-27.) Los historiadores informan que los cristianos que vivían en el Imperio romano se colocaron a menudo en una posición similar a la de los tres hebreos por no participar en actos idolátricos. El reconocer el carácter divino del emperador como cabeza del Estado ofreciendo tan solo un poco de incienso podría haber librado de la muerte a estos cristianos, pero pocos transigieron. Entendieron claramente que, si se habían vuelto de los ídolos para servir al Dios verdadero (1Te 1:9), el regresar a la idolatría significaría ser excluidos de la Nueva Jerusalén y perder el premio de la vida. (Rev 21:8; 22:14, 15.)
Incluso hoy día los siervos de Jehová deben guardarse de los ídolos. (1Jn 5:21.) La Biblia profetiza que se ejercerían grandes presiones sobre todos los habitantes de la Tierra para que adorasen a la simbólica “bestia salvaje” y a su “imagen”. Nadie que persista en tal adoración idolátrica recibirá el premio que Dios da: la vida eterna. “Aquí está lo que significa aguante para los santos.” (Rev 13:15-17; 14:9-12)
Si aun usted adora ídolos, debe saber que Dios le manda a convertirse. Abandone hoy mismo tan grave pecado y sirva al Dios vivo y verdadero, Él le mostrará su poder y su amor, como nunca antes usted lo ha visto.
Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás, diciendo: Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré: Y se levantó Jonás y fue a Nínive conforme a la palabra de Jehová. Y era Nínive ciudad grande en extremo, de tres días de camino Y comenzó Jonás a entrar por la ciudad, camino de un día, y predicaba diciendo: De aquí a 40 días Nínive será destruida. “Y los hombres de Nínive creyeron a Dios y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos. Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive y se levantó de su silla y se despojó de sus vestidos reales y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza. E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna no se les dé alimento ni beban agua, sino cúbranse de cilicio hombres y animales y clamen a Dios fuertemente; y conviértanse cada uno de su mal camino y de la rapiña que hay en sus manos. ¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos? Jonás 3: 5-9.

Más de ciento veinte mil habitantes (Jonás 4: 11) dedicados al comercio, a la rapiña, y a la idolatría sensualista, pues Nínive era la sede del templo de la diosa Istar según nos narra el histórico código de Hamurabi. Para los Ninivitas, la imagen de la diosa Istar había descendido del cielo y la veneraban como la diosa de la fertilidad y del amor sexual, pues parte esencial de su culto, era la prostitución. Aquellas prácticas y costumbres degradantes causaron LA SENTENCIA DEL CASTIGO DIVINO, EN CUARENTA DIAS NINIVE SERIA DESTRUIDA. Sin embargo el pueblo y el rey sentenciados entendieron que debían tomar una decisión, esperar el castigo o buscar el rostro justo y santo de Dios, ellos optaron por la decisión final, única y sabia: CONVERTIRSE A DIOS Y APARTARSE DE SUS MALDADES y en Jonás 3: 10 encontramos, que "Vio Dios lo que hicieron que SE ARREPINTIERON DE SU MAL CAMINO; Y SE ARREPINTIO DIOS DEL MALQUE HABIA DICHO QUE LES HARIA, Y NO LO HIZO"
La Conversión se refiere específicamente a aquella vuelta de la idolatría, es decir de la costumbre de adorar imágenes, de plata, de yeso, de madera, de cera o de cualquier otro material, pues la Biblia claramente prohíbe”: No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra " Éxodo 20: 4.
Un ídolo es una imagen, una representación de algo o un símbolo, material o imaginario, que es objeto de devoción fervorosa. En términos generales, la idolatría es la veneración, amor, culto o adoración de un ídolo. Normalmente está relacionada con un poder superior, real o supuesto, tanto si se le atribuye una existencia animada (humano, animal o, incluso, una organización) como si se trata de algo inanimado (una fuerza u objeto inanimado de la naturaleza). La idolatría suele ir acompañada de algún tipo de ceremonia o rito.
Los términos hebreos con los que se hacía referencia a los ídolos solían aludir tanto al material del que estaban hechos como a su inutilidad, o eran términos con una profunda carga despectiva. Entre estos hay palabras que se han traducido por expresiones como “imagen tallada o esculpida” (literalmente, “talla”); “estatua fundida, imagen o ídolo” (literalmente, “algo fundido; vaciado”); “ídolo horrible”; “ídolo vano” (literalmente, “vanidad”), e “ídolo estercolizo”. La palabra “ídolo” es traducción de la voz griega éi•do•lon.
En Jeremías 10: 2- 15 está escrito: Oíd la palabra que ha hablado Jehovah acerca de vosotros, oh casa de Israel. Así ha dicho Jehovah: "No aprendáis el camino de las naciones, ni tengáis temor de las señales del cielo, aunque las naciones las teman. Porque las costumbres de los pueblos son vanidad: Cortan un árbol del bosque, y las manos del escultor lo labran con la azuela. Lo adornan con plata y oro; lo afirman con clavos y martillo para que no se tambalee. Son como un espantapájaros en un huerto de pepinos. No hablan; son llevados, porque no pueden dar un paso. No tengáis temor de ellos, porque no pueden hacer daño ni tampoco tienen poder para hacer bien." ¡No hay nadie semejante a ti, oh Jehovah! Tú eres grande; grande es tu nombre en poder. ¡Quién no te temerá, oh Rey de las naciones! Porque a ti se te debe temer. Entre todos los sabios de las naciones y en todos sus reinos, no hay nadie semejante a ti. Son torpes e insensatos a la vez. El mismo ídolo de madera es una lección de vanidades: Traen plata laminada de Tarsis y oro de Ufaz, los cuales son trabajados por el platero y por las manos del fundidor. Sus vestiduras son de material azul y de púrpura; todas son obra de expertos. Pero Jehovah es el verdadero Dios; él es el Dios vivo y el Rey eterno. Ante su enojo tiembla la tierra; las naciones no pueden resistir su furor. Así les diréis: "Los dioses que no hicieron los cielos ni la tierra desaparecerán de la tierra y de debajo de estos cielos. Él hizo la tierra con su poder; estableció el mundo con su sabiduría y extendió los cielos con su inteligencia. Cuando él emite su voz, se produce un tumulto de aguas en los cielos. Él hace subir la neblina desde los extremos de la tierra. Hace los relámpagos para la lluvia y saca el viento de sus depósitos." Todo hombre se embrutece por falta de conocimiento. Todo platero es avergonzado a causa de su ídolo. Porque sus ídolos de fundición son un engaño, y no hay espíritu en ellos. Son vanidad, obra ridícula; en el tiempo de su castigo perecerán.
Adore a Dios en Espíritu y en Verdad
Las Escrituras no aprueban el uso de imágenes como un medio de dirigirse a Dios en oración. Esta práctica va en contra del principio que dice que aquellos que buscan a Jehová deben adorarle con espíritu y con verdad. (Jn 4:24; 2Co 4:18; 5:6, 7.) Él no tolera que se mezclen prácticas idolátricas con la adoración verdadera, como lo ilustra el hecho de que condenase la adoración del becerro, a pesar de que los israelitas lo habían relacionado con Su nombre. (Éx 32:3-10.) Jehová no comparte su gloria con imágenes esculpidas. (Isa 42:8.)
El Antiguo Testamento Enseña Contra la Idolatría
Los ídolos siempre han sido algo aborrecible. Las Escrituras a menudo se refieren a los dioses falsos y a los ídolos en términos desdeñosos, como algo que carece de valor (1Cr 16:26; Sl 96:5; 97:7), horrible (1Re 15:13; 2Cr 15:16), vergonzoso (Jer 11:13; Os 9:10), detestable (Eze 16:36, 37) y repugnante (Eze 37:23). Con frecuencia se les llama “ídolos estercolizos”, una expresión que traduce el término hebreo guil•lu•lím, emparentado con una palabra que significa “estiércol”. (1Re 14:10; Sof 1:17.) Esta expresión de desprecio, que aparece por primera vez en Levítico 26:30, se puede hallar unas cuarenta veces tan solo en el libro de Ezequiel, empezando en el versículo 4 del capítulo 6.
El fiel Job reconoció que incluso si su corazón fuese seducido en secreto a fijarse en los cuerpos celestiales, como la Luna, y su ‘mano procediese a besar su boca’ (el gesto, al parecer, de lanzar un beso con la mano con intención idolátrica), habría negado a Dios y se habría vuelto idólatra. (Job 31:26-28; compárese con Dt 4:15, 19.) Con referencia a alguien que practicaba la justicia, Jehová dijo por medio del profeta Ezequiel: “Sus ojos no levantó a los ídolos estercolizos de la casa de Israel”, en el sentido de no hacerles súplicas o esperar su ayuda. (Eze 18:5, 6.)
Otro excelente ejemplo de huir de la idolatría fue el de los tres hebreos, Sadrac, Mesac y Abednego, quienes rehusaron inclinarse delante de la imagen de oro erigida por el rey Nabucodonosor en la llanura de Dura, aunque se les amenazó con morir en el horno ardiente. (Da 3.)
Los Verdaderos Cristianos Nunca Adoraron Ídolos
Los cristianos primitivos siguieron el consejo inspirado: “Huyan de la idolatría” (1Co 10:14), y los que hacían imágenes veían al cristianismo como una amenaza para sus negocios lucrativos. (Hch 19:23-27.) Los historiadores informan que los cristianos que vivían en el Imperio romano se colocaron a menudo en una posición similar a la de los tres hebreos por no participar en actos idolátricos. El reconocer el carácter divino del emperador como cabeza del Estado ofreciendo tan solo un poco de incienso podría haber librado de la muerte a estos cristianos, pero pocos transigieron. Entendieron claramente que, si se habían vuelto de los ídolos para servir al Dios verdadero (1Te 1:9), el regresar a la idolatría significaría ser excluidos de la Nueva Jerusalén y perder el premio de la vida. (Rev 21:8; 22:14, 15.)
Incluso hoy día los siervos de Jehová deben guardarse de los ídolos. (1Jn 5:21.) La Biblia profetiza que se ejercerían grandes presiones sobre todos los habitantes de la Tierra para que adorasen a la simbólica “bestia salvaje” y a su “imagen”. Nadie que persista en tal adoración idolátrica recibirá el premio que Dios da: la vida eterna. “Aquí está lo que significa aguante para los santos.” (Rev 13:15-17; 14:9-12)
Si aun usted adora ídolos, debe saber que Dios le manda a convertirse. Abandone hoy mismo tan grave pecado y sirva al Dios vivo y verdadero, Él le mostrará su poder y su amor, como nunca antes usted lo ha visto.
¡Atalayas, Alcen Su Voz!
Por J. Omar Tejeiro R.
Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sión: "¡Tu Dios reina!"! "¡Voz de tus atalayas!" Alzarán la voz; a una voz gritarán de júbilo, porque con sus propios ojos verán que Jehová vuelve a traer a Sión. Isaías 52:7-8
Un atalaya es un vigilante y protector que cuida por lo general de noche, las propiedades o personas, es uno que da aviso ante una amenaza de peligro. En términos militares también se le suele llamar guarda o centinela, los atalayas en tiempos bíblicos eran personas que vigilaban las viñas u otras cosechas que iban madurando, así como los rebaños, y con ese propósito se situaban en cabañas o torres de vigilancia elevadas construidas para tal fin.

Las personas recelosas y que estaban despiertas durante las peligrosas horas nocturnas tal vez preguntasen repetidas veces a dichos atalayas si todo iba bien, y era natural que los mismos atalayas anhelaran que llegara la luz del día. La ciudad que además de tener atalayas contaba con la protección de Jehová podía considerarse feliz. (Sl 127:1.)
Jehová levantó profetas que servían de atalayas figurativos para la nación de Israel (Jer 6:17), y ellos, a su vez, hablaron en ocasiones de atalayas simbólicos. (Isa 21:6, 8; 52:8; 62:6; Os 9:8.) En su papel de atalayas, estos profetas, tenían la responsabilidad de advertir a los inicuos de su inminente destrucción, y en caso de no hacerlo, se les consideraba culpables de su muerte. Naturalmente, si las personas eran insensibles y no prestaban atención a la advertencia, perecían por su propio error, pero el profeta quedaba libre de culpa. (Eze 3:17-21; 33:1-9.) Un profeta infiel era tan inútil como un atalaya ciego o un perro mudo. (Isa 56:10.)
La Iglesia del Señor tiene hoy la misma misión que los atalayas antiguos. Por eso dígame si has visto el peligro y has guardado silencio, no advirtiendo a la gente del mal que les acecha, dígame si ha pasado de largo ante el dolor, cuántas veces, por tus negocios e intereses has dejado morir a los maltratados que se arrastran en busca de un poco de amor y de consuelo. Cómo has podido cerrar tus ojos mientras alguien busca aliento y esperanza. ¿has cerrado el corazón también? Si asi lo has hecho, mira tus manos, que parecen limpias, levántalas ante la luz diáfana y transparente de la presencia de Dios. Eres un atalaya.
No sé si lo notas, pero es posible que haya sangre en tus manos, tal vez tus manos no estén limpias, y haya en ellas sangre de las almas que pasando junto a ti, luego murieron, sin ser advertidas de mal que les sobrevendría sin Dios. ¿has cerrado tus labios cuando has podido advertir a las víctimas del peligro que les amenazaba? ¿ has dejado de ser como un soldado vigilante?
Dios está gritando desde el cielo, que el impío morirá por sus pecados, pero Dios no quiere que muera, Dios quiere que el impío sea salvo y por eso te ha señalado aqui en la tierra, como atalaya. Debes advertir del peligro que se cierne sobre la humanidad en esta oscura noche. Ay de tí y del mundo, si no gritas, si no anuncias. Predica, anuncia, advierte, exhorta, ponte de pie, no dejes que la gente muera sin ser advertida y prevenida, grita cual atalaya.
Mira a tu lado, hay alguien herido. Un hombre ha quedado golpeado en el camino. Una ramera está a punto de ser apedreada, sin dársele una oportunidad; un rico y un ladrón de impuestos quieren quitarse la vida. Millones de niños y jóvenes abusados están en las cárceles infernales esperando que alguien rompa sus cadenas. Y aún en las selvas impenetrables y en los sitios desérticos del mundo hay gente moribunda y olvidada, mientras Dios sigue gritando: ¿Quién irá por nosotros?
Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sión: "¡Tu Dios reina!"! "¡Voz de tus atalayas!" Alzarán la voz; a una voz gritarán de júbilo, porque con sus propios ojos verán que Jehová vuelve a traer a Sión. Isaías 52:7-8
Un atalaya es un vigilante y protector que cuida por lo general de noche, las propiedades o personas, es uno que da aviso ante una amenaza de peligro. En términos militares también se le suele llamar guarda o centinela, los atalayas en tiempos bíblicos eran personas que vigilaban las viñas u otras cosechas que iban madurando, así como los rebaños, y con ese propósito se situaban en cabañas o torres de vigilancia elevadas construidas para tal fin.

Las personas recelosas y que estaban despiertas durante las peligrosas horas nocturnas tal vez preguntasen repetidas veces a dichos atalayas si todo iba bien, y era natural que los mismos atalayas anhelaran que llegara la luz del día. La ciudad que además de tener atalayas contaba con la protección de Jehová podía considerarse feliz. (Sl 127:1.)
Jehová levantó profetas que servían de atalayas figurativos para la nación de Israel (Jer 6:17), y ellos, a su vez, hablaron en ocasiones de atalayas simbólicos. (Isa 21:6, 8; 52:8; 62:6; Os 9:8.) En su papel de atalayas, estos profetas, tenían la responsabilidad de advertir a los inicuos de su inminente destrucción, y en caso de no hacerlo, se les consideraba culpables de su muerte. Naturalmente, si las personas eran insensibles y no prestaban atención a la advertencia, perecían por su propio error, pero el profeta quedaba libre de culpa. (Eze 3:17-21; 33:1-9.) Un profeta infiel era tan inútil como un atalaya ciego o un perro mudo. (Isa 56:10.)
La Iglesia del Señor tiene hoy la misma misión que los atalayas antiguos. Por eso dígame si has visto el peligro y has guardado silencio, no advirtiendo a la gente del mal que les acecha, dígame si ha pasado de largo ante el dolor, cuántas veces, por tus negocios e intereses has dejado morir a los maltratados que se arrastran en busca de un poco de amor y de consuelo. Cómo has podido cerrar tus ojos mientras alguien busca aliento y esperanza. ¿has cerrado el corazón también? Si asi lo has hecho, mira tus manos, que parecen limpias, levántalas ante la luz diáfana y transparente de la presencia de Dios. Eres un atalaya.
No sé si lo notas, pero es posible que haya sangre en tus manos, tal vez tus manos no estén limpias, y haya en ellas sangre de las almas que pasando junto a ti, luego murieron, sin ser advertidas de mal que les sobrevendría sin Dios. ¿has cerrado tus labios cuando has podido advertir a las víctimas del peligro que les amenazaba? ¿ has dejado de ser como un soldado vigilante?
Dios está gritando desde el cielo, que el impío morirá por sus pecados, pero Dios no quiere que muera, Dios quiere que el impío sea salvo y por eso te ha señalado aqui en la tierra, como atalaya. Debes advertir del peligro que se cierne sobre la humanidad en esta oscura noche. Ay de tí y del mundo, si no gritas, si no anuncias. Predica, anuncia, advierte, exhorta, ponte de pie, no dejes que la gente muera sin ser advertida y prevenida, grita cual atalaya.
Mira a tu lado, hay alguien herido. Un hombre ha quedado golpeado en el camino. Una ramera está a punto de ser apedreada, sin dársele una oportunidad; un rico y un ladrón de impuestos quieren quitarse la vida. Millones de niños y jóvenes abusados están en las cárceles infernales esperando que alguien rompa sus cadenas. Y aún en las selvas impenetrables y en los sitios desérticos del mundo hay gente moribunda y olvidada, mientras Dios sigue gritando: ¿Quién irá por nosotros?
La Indiferencia
Por J Omar Tejeiro
Entonces también ellos le responderán diciendo: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo o en la cárcel, y no te servimos?" Entonces les responderá diciendo: "De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis". Mateo 25:44-45
La indiferencia es el pecado de no hacer nada, es la negación de vivir el evangelio que aparentamos. No hace mucho que una familia entera pereció en un incendio en su propia casa. No fueron consumidos por las llamas, sino sofocados por el humo. No se vio llama alguna, ni ninguna otra señal alarmante podía observarse desde la calle; sin embargo, la muerte hizo presa de todos ellos, tan ciertamente como si hubieran sido convertidos en cenizas. Así es de fatal el pecado en sus consecuencias; pocos son destruidos por sus manifiestas y repugnantes llamas infernales, pero hay multitudes que perecen sofocadas por el humo de la indiferencia y por el adormecimiento espiritual.

En Colombia durante el gobierno del presidente Alvaro Uribe, el gobierno lanzó continuas campañas para atacar la indiferencia de los colombianos hacia el crimen y la delincuencia, el resultado fue que bajó casi en su totalidad el secuestro, los atentados terroristas y por primera vez en más de cincuenta años, los colombianos nos sentimos seguros y protegidos. La indiferencia es un pecado del alma y un error básico de la mente y conduce a la insensibilidad, la anestesia afectiva, la frialdad emocional y el insano despego por los demás. La indiferencia, es una actitud de insensibilidad y puede, intensificada, conducir al estancamiento espiritual y crecimiento del cristiano. La indiferencia endurece psicológicamente, impide la identificación con el sufrimiento ajeno, frustra las potencialidades de afecto y compasión, acoraza al individuo, e invita al aislacionismo interior, por mucho que la persona en lo exterior resulte muy sociable o incluso simpática. Hay buen número de personas que impregnan sus relaciones de empatía y encanto, pero son totalmente indiferentes en sus sentimientos hacia los demás, carecen de amor y solidaridad hacia las otras personas.
La indiferencia es a menudo una actitud auto-defensiva, que atrinchera el yo de la persona por miedo a ser menospreciado, desconsiderado, herido, puesto en tela de juicio o ignorado. Unas veces la indiferencia va asociada a una actitud de prepotencia o arrogancia, pero muchas otras es de modestia y humildad. Esta indiferencia puede orientarse hacia las situaciones de cualquier tipo, las personas o incluso uno mismo y puede conducir al cinismo. Hay quienes sólo son indiferentes en la apariencia y se sirven de esa máscara para ocultar, precisamente, su vulnerabilidad, otros han incorporado esa actitud a su personalidad y la han asumido de tal modo que frustra sus sentimientos de identificación con los demás y los torna insensibles y fríos, ajenos a las necesidades de sus semejantes. También el que se obsesiona demasiado por su ego, sobre todo el ególatra, se torna indiferente a lo demás.
Unas veces la indiferencia sirve como «escudo» psíquico, pero en otras la persona tiene muchas dificultades en la relación humana, aunque también, a la inversa, podría decirse que al tener muchas dificultades en la relación humana opta por la indiferencia, lo que irá en grave detrimento de su desarrollo espiritual, ya que para crecer y que nuestras potencialidades fluyan armónica y naturalmente se requiere sensibilidad, que es esencial para el aprendizaje vital y el buen desenvolvimiento de nuestras potencialidades más elevadas, si bien nunca hay que confundir la sensibilidad con la sensiblería, la pusilanimidad o la susceptibilidad. Muchas veces la indiferencia sólo es una máscara tras la cual se oculta una persona muy sensible pero que se auto defiende por miedo al dolor o porque no ha visto satisfecha su necesidad de cariño o por muchas causas que la inducen, sea consciente o inconscientemente, a recurrir a esa autodefensa, como otras personas recurren a la de la auto idealización o el perfeccionismo.
Esta autodefensa que es la indiferencia se manifiesta ya en la adolescencia, en muchos niños que recurrieron a la misma para su supervivencia psíquica, fuera por unas insanas relaciones con las figuras parentales o por su exceso de vulnerabilidad en la escuela y en el trato con sus compañeros o por otras muchas causas a veces no fáciles de hallar.
Los cristianos indiferentes tienen muchas excusas para serlo. Algunos alegan que intentaron hacer lo correcto pero encontraron oposición en la misma iglesia y en sus líderes, por eso se dedicaron a sobrevivir en el evangelio. Otros fueron víctimas del abuso de otros cristianos y líderes que usaron y abusaron de su sensibilidad y los lesionaron, ellos optaron por no apartarse del evangelio pero quedaron resentidos escondidos en la coraza de la indiferencia. William Shakespeare dijo: El peor pecado hacia nuestros semejantes no es odiarlos, sino tratarlos con indiferencia; esto es la esencia de la humanidad. Cualquiera que sea la excusa o la razón la indiferencia es un pecado de omisión que puede conducir a muchos, a la condenación eterna. Mateo 25:31-46
Entonces también ellos le responderán diciendo: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo o en la cárcel, y no te servimos?" Entonces les responderá diciendo: "De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis". Mateo 25:44-45
La indiferencia es el pecado de no hacer nada, es la negación de vivir el evangelio que aparentamos. No hace mucho que una familia entera pereció en un incendio en su propia casa. No fueron consumidos por las llamas, sino sofocados por el humo. No se vio llama alguna, ni ninguna otra señal alarmante podía observarse desde la calle; sin embargo, la muerte hizo presa de todos ellos, tan ciertamente como si hubieran sido convertidos en cenizas. Así es de fatal el pecado en sus consecuencias; pocos son destruidos por sus manifiestas y repugnantes llamas infernales, pero hay multitudes que perecen sofocadas por el humo de la indiferencia y por el adormecimiento espiritual.

En Colombia durante el gobierno del presidente Alvaro Uribe, el gobierno lanzó continuas campañas para atacar la indiferencia de los colombianos hacia el crimen y la delincuencia, el resultado fue que bajó casi en su totalidad el secuestro, los atentados terroristas y por primera vez en más de cincuenta años, los colombianos nos sentimos seguros y protegidos. La indiferencia es un pecado del alma y un error básico de la mente y conduce a la insensibilidad, la anestesia afectiva, la frialdad emocional y el insano despego por los demás. La indiferencia, es una actitud de insensibilidad y puede, intensificada, conducir al estancamiento espiritual y crecimiento del cristiano. La indiferencia endurece psicológicamente, impide la identificación con el sufrimiento ajeno, frustra las potencialidades de afecto y compasión, acoraza al individuo, e invita al aislacionismo interior, por mucho que la persona en lo exterior resulte muy sociable o incluso simpática. Hay buen número de personas que impregnan sus relaciones de empatía y encanto, pero son totalmente indiferentes en sus sentimientos hacia los demás, carecen de amor y solidaridad hacia las otras personas.
La indiferencia es a menudo una actitud auto-defensiva, que atrinchera el yo de la persona por miedo a ser menospreciado, desconsiderado, herido, puesto en tela de juicio o ignorado. Unas veces la indiferencia va asociada a una actitud de prepotencia o arrogancia, pero muchas otras es de modestia y humildad. Esta indiferencia puede orientarse hacia las situaciones de cualquier tipo, las personas o incluso uno mismo y puede conducir al cinismo. Hay quienes sólo son indiferentes en la apariencia y se sirven de esa máscara para ocultar, precisamente, su vulnerabilidad, otros han incorporado esa actitud a su personalidad y la han asumido de tal modo que frustra sus sentimientos de identificación con los demás y los torna insensibles y fríos, ajenos a las necesidades de sus semejantes. También el que se obsesiona demasiado por su ego, sobre todo el ególatra, se torna indiferente a lo demás.
Unas veces la indiferencia sirve como «escudo» psíquico, pero en otras la persona tiene muchas dificultades en la relación humana, aunque también, a la inversa, podría decirse que al tener muchas dificultades en la relación humana opta por la indiferencia, lo que irá en grave detrimento de su desarrollo espiritual, ya que para crecer y que nuestras potencialidades fluyan armónica y naturalmente se requiere sensibilidad, que es esencial para el aprendizaje vital y el buen desenvolvimiento de nuestras potencialidades más elevadas, si bien nunca hay que confundir la sensibilidad con la sensiblería, la pusilanimidad o la susceptibilidad. Muchas veces la indiferencia sólo es una máscara tras la cual se oculta una persona muy sensible pero que se auto defiende por miedo al dolor o porque no ha visto satisfecha su necesidad de cariño o por muchas causas que la inducen, sea consciente o inconscientemente, a recurrir a esa autodefensa, como otras personas recurren a la de la auto idealización o el perfeccionismo.
Esta autodefensa que es la indiferencia se manifiesta ya en la adolescencia, en muchos niños que recurrieron a la misma para su supervivencia psíquica, fuera por unas insanas relaciones con las figuras parentales o por su exceso de vulnerabilidad en la escuela y en el trato con sus compañeros o por otras muchas causas a veces no fáciles de hallar.
Los cristianos indiferentes tienen muchas excusas para serlo. Algunos alegan que intentaron hacer lo correcto pero encontraron oposición en la misma iglesia y en sus líderes, por eso se dedicaron a sobrevivir en el evangelio. Otros fueron víctimas del abuso de otros cristianos y líderes que usaron y abusaron de su sensibilidad y los lesionaron, ellos optaron por no apartarse del evangelio pero quedaron resentidos escondidos en la coraza de la indiferencia. William Shakespeare dijo: El peor pecado hacia nuestros semejantes no es odiarlos, sino tratarlos con indiferencia; esto es la esencia de la humanidad. Cualquiera que sea la excusa o la razón la indiferencia es un pecado de omisión que puede conducir a muchos, a la condenación eterna. Mateo 25:31-46
viernes, 20 de agosto de 2010
AL FINAL DE TODO...

J Omar Tejeiro R.
¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?
Al final de todo, donde una línea invisible marca el final de nuestra carrera; donde el camino termina y las fuerzas se van; donde ya la luz no nos ilumina, ¿ has pensado qué sigue después?. Es aqui donde las cosas ya no tienen valor. Es la hora cuando se marchitan todas las vanidades del mundo y llegamos todos al mismo sitio de donde salimos un día.
Los títulos, el apellido, el color, la raza, las posiciones etc, no tendrán allí valor ni sentido, las multitudes que te aplaudieron o la gente para la cual viviste, solo podrá acompañarte hasta la línea final, de ahi hacia adelante tendrás otra compañía, has pensado ¿ quién estará contigo después del final?
y todo lo que dejas, por lo cual luchaste, y te esforzaste tanto ¿ para quién lo dejas? Tendrán ellos la misma piedad que tú? el mismo celo por las cosas? merecen ellos heredar sin esfuerzo lo que a ti te costó tu sangre? no le estarás dejando tu heredad a los necios? no irás a enriquecer a algún ocioso de este mundo?
Vale la pena que te olvides de Dios? vale la pena que te olvides de los que merecen tu amor y tu respeto? vale la pena que te olvides de ti mismo, por que no te queda tiempo para acordarse, de Dios, de los que te aman y aun de ti mismo? eres una persona demasiado ocupada, que no tienes tiempo para ocuparte de las cosas que alimentan el espíritu?
Y al final de todo, ¿ que has hecho? construíste un imperio en esta tierra y perdiste el cielo? te hiciste de un nombre respetable entre la sociedad y el medio, pero arriba no aparece tu nombre? hiciste sonreír al mundo y complaciste a todos, pero por dentro jamás te sentiste feliz, ni satisfecho?
Escuche ahora el sonido de las campanas eternas: Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. Mateo 16:26-27
¿ Sientes hoy que te has equivocado? Aun hay esperanza para tí amigo, tu final no ha llegado, escuche la voz de Dios que te dice: He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.Apocalipsis 3:20
Deja que Jesús te acompañe desde hoy, hasta el final y siempre.
miércoles, 18 de agosto de 2010
¿Ha Decidido Usted Recibir el Don Gratuíto de Dios?

Si esta decidido a dejar sus pecados, debe orar al Señor. Puede hacerlo en sus propias palabras, o si necesita ayuda puede hacer suya esta "oración del pecador"....
Señor Jesús: Sé que soy pecador y que necesito perdón. Sé que moriste en la cruz por mí. Me arrepiento de mis pecados y te pido perdón. Te invito a que entres en mi corazón y en mi vida. En este momento te confieso como mi Salvador y prometo seguirte como mi Señor. Gracias por haberme salvado. Amén.
¿Le ha pedido a Cristo que perdone sus pecados? ¿Le ha pedido que le salve? ¿Le ha dado el control completo de su vida a Jesus? ... si asi lo ha hecho, bienvenido a la familia de Dios. ¿Por que no se detiene un momento para darle gracias a Dios por su salvación ?
¿QUE QUIERE JESUS QUE USTED HAGA AHORA?
Primero, El quiere que usted esté seguro de su salvación. Usted puede tener la certeza de una vida eterna:
1. Porque ha nacido de nuevo y el nacimiento es experimentado una sola vez (vea 2da de Corintios 5:19).
2. Por su dedicación entera al Señor, usted ha hecho lo que dice la Biblia
(vea Romanos 10:13).
3. Porque Dios así lo ha dicho (vea 1ra de Juan 5:11-13).
4. Porque Dios así lo ha prometido (vea Juan 5:24).
Segundo, Como evidencia de haber dado a Jesús el control de su vida, él quiere que usted le confiese públicamente y le siga en obediencia mediante el bautismo por inmersión y haciéndose miembro de una iglesia local. La Biblia dice: "Los que recibieron su palabra fueron bautizados. Y . . . el Señor añadía todos los días ... a los que habían de ser salvos. (Hechos 2:41,47).
Tercero, Jesús desea que usted crezca y se convierta en un discípulo fuerte y fiel. La Biblia dice: "Desead, como niños recien nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcaís para salvación, si es que habeis gustado la benignidad del Señor"
(vea 1ra de Pedro 2:2,3).
Hay cuatro cosas indispensables para su crecimiento:
1. Alimento. La Palabra de Dios, la Biblia, es el alimento espiritual. Léala, escúchela cuando es enseñada y predicada, estúdiela, trate de memorizarla, practíquela.
2. Aliento. La oración es el aliento espititual. Pase un tiempo todos los días hablando con Dios. Hable con é1 de lo que usted hace, de sus problemas, de sus necesidades; háblele acerca de su familia, sus amistades. dígale cuánto usted le ama y exprésele su agradecimiento.
3 . Ejercicio. Destreza espiritual es ayudar a otros, es testificar de Cristo, es usar de su tiempo y energía en la obra del Señor, es ser un ejemplo al mundo en que vive.
4. Descanso. Descanso espiritual quiere decir adoración: adoración con la iglesia en el templo y adoración en su vida privada. Es esperar en Dios, con serenidad. Es renovación física y espiritual.
Cuarto, Jesús quiere que usted sea victorioso en su vida diaria. La Biblia dice: "Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe" (vea 1ra de Juan 5:4).
1. La vida Cristiana es una batalla, pero estamos seguros de la victoria…. porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo" (vea 1ra de Juan 4:4).
2. Aun con la certeza de que somos victoriosos, habrá momentos de desobediencia y fracaso, porque somos humanos. Dios ha provisto los medios por los cuales podemos ser limpios de nuestros pecados diarios. Su palabra dice: "Si confesamos nuestros pecados, é1 es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (vea 1ra de Juan 1:9).
3. Así que, cuando usted peque, no lo niegue ni trate de disculparse. Digalo a Dios y acójase a su promesa.
Que Dios le bendiga !
Si decidió aceptar a Cristo en su corazón después de leer esta
página, oprima aquí para enviarle correo electronico a nuestro Pastor
La Gran Decisión
J. Omar Tejeiro
Leemos la palabra de Dios en marcos 15: 15 y en mateo 27: 24: “y Pilatos, Queriendo satisfacer al pueblo, les soltó a barrabas, y entrego a Jesús, después de azotarle, para que fuese crucificado. viendo Pilatos que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomo agua y se lavo las manos delante del pueblo, diciendo: inocente soy yo de la sangre de este justo; allá vosotros”.
Poncio Pilatos firmó la orden de ejecución de Cristo; su rostro hipócrita se asoma en cada uno de los cuatro evangelios, por violación al derecho romano, por callar cobardemente la voz de su conciencia, por su decisión pusilánime de crucificar al hijo de Dios. Pilatos ha sido condenado ante el tribunal de la historia, y lleva el estigma de ser un débil y miedoso. La deshonra y el desprecio están ligados a su nombre para siempre, por lo que él hizo con Jesús. ¿Qué hizo? le negó la oportunidad de un juicio justo, y esto es algo que millones siguen haciendo con Cristo: se forman una opinión acerca de él, sin escuchar toda la evidencia que hay sobre Su Persona.
Pilatos clamó: ¿qué, pues, haré de Jesús llamado el Cristo?, Pilatos conocía bastantes datos acerca de Cristo: sus movimientos, su mensaje y sus milagros eran de dominio público, y
Pilatos como gobernador no los ignoraba, además sabía claramente que por envidia le habían entregado. Pilatos jamás se interesó por Cristo o buscó a Cristo, pero un día las circunstancias lo obligaron a encontrarse personalmente, frente a frente con Jesús y a decidir qué haría con él y hoy, amado lector, el hecho de que usted esté leyendo este mensaje también su vida, hoy, está cara a cara, con Jesús.
¿Qué hará usted con Jesucristo en este instante? Pilatos nunca pudo ser el mismo después de su confrontación con Cristo llegó a la encrucijada de dos caminos, a la línea divisoria de su vida, a una crisis dramática. Tuvo que decidir; Pilatos y Cristo estaban cara a cara, frente a frente, y la escritura dice que Pilatos ¨tuvo más miedo¨ Juan 19: 8 lo que decían de Cristo lo atemorizaba, el carácter de Jesús le infundió miedo, temblaba por la crisis que el Maestro de Nazaret había desatado en su vida, temía a que Cristo invadiera su vida personal. La historia nos dice que Pilatos era un hombre rudo, sanguinario y cruel; como emperador todo lo obtenía por la fuerza, sin el más mínimo asomo de sentimientos. Cuando colocamos a Pilatos al lado de la santidad, gentileza, cortesía y majestad del hijo de Dios, Pilatos no aguanta la comparación, y nosotros tampoco, ¿Quién puede compararse con Cristo? ¿Te atreverías tú? Dios guarde
tu vida de tal tragedia.
Cuando Pilatos contempló a Cristo vio a un hombre que aparentaba más edad de la que en realidad tenía, su rostro había sido desfigurado por causa de las torturas físicas que le habían infringido. había sido interrogado, golpeado brutalmente, su barba arrancada por tirones y suciamente escupido por la policía del templo. Al verlo, Pilatos consideró a Cristo débil y totalmente en sus manos, ¨ no sabes que tengo autoridad para crucificarte ¨ dijo Pilatos, con el intento de intimidar a Cristo, pero éste estaba equivocado; Jesús le respondió: ¨ Ninguna autoridad tendrías contra mí sino te fuese dada de arriba ¨. Pilatos se equivocó por las apariencias, la autoridad estaba en manos de Cristo. ¿No es este el error que tal vez usted amado lector, está cometiendo también? Si usted se está fijando en las apariencias, tenga
cuidado. La religión tradicional nos presenta a un Cristo débil, pálido, anémico, inmóvil e irreal, que no encaja con las Escrituras; Jesús tiene la última palabra en la historia de su vida.
Pilatos no prolongó mucho su intento de intimidar a Cristo, pronto se dio cuenta que tenía solo dos alternativas: Crucificaba a Cristo o lo coronaba como su rey y señor. Esta es la decisión a la que se enfrenta todo ser humano; tarde o temprano usted también, y ojalá fuese hoy, tiene que decidir. ¿qué decide usted hoy, amado lector?
Sin quererlo Pilatos, Jesucristo había entrado a su vida privada. su esposa Claudia Prócula, quien era del linaje de los césares, por ser hija de Tiberio y nieta de César Augusto, había tenido un sueño con Jesucristo en donde vio cómo su esposo Pilatos decidía equivocadamente respecto al Señor; “no tengas nada que ver con ese justo”, le envió angustiada en un breve mensaje estas palabras unos momentos antes de la fatídica decisión, a la que finalmente
llegó Pilatos. Cuando Pilatos recibió dicho mensaje de su esposa se estremeció, sintió temor de Jesús. Se dio cuenta que era imposible estar indiferente respecto a Cristo; pronto descubrió que Jesucristo afectaría sus actividades profesionales y su posición ante la sociedad. Pilatos llegó a la cumbre del gran dilema que enfrenta todo hombre cuando está frente a frente con Cristo.
“Si a éste (Jesús) sueltas no eres amigo de César”, le gritaban amenazadoramente la multitud para presionarlo. ¿Qué hacer? si elegía a Cristo tendría que enfrentarse con la ira y la crueldad del tirano que tenía su trono en Roma. Pilatos no quería darle la espalda a Cristo, pero tampoco se atrevía a ponerse de su lado. Amado lector, ¿usted también tiene miedo de que Cristo invada su vida familiar, pública y privada? No cabe duda de que así lo hará. El momento en que usted decida por Cristo, todo cambiará en su vida, cambiará inevitablemente. Si usted lo rechaza nunca volverá a tener paz en su alma. Pilatos aplazó la decisión todo el tiempo que le fue posible, pero tuvo que llegar a la hora cero irremisiblemente. Tal vez usted también quiera aplazar su decisión, pero eso le será imposible. Cada ser humano tiene que hacer una elección acerca de Cristo que es determinante e irrevocable. ¿Qué decide usted?
Pilatos trató de evadir su compromiso enviando a Jesús con Herodes. Descubrió que Jesús era de Galilea y con un suspiro de alivio dijo: “después de todo éste no es mi problema, que lo solucione Herodes”, pero no le dio resultado. En otro intento de esquivar su compromiso dijo a los judíos: “tomadle vosotros y juzgadle según vuestra ley”, por ser asunto religioso pensaba que no tenía necesidad de inmiscuirse en dicha disputa. Sin embargo Pilatos bien pronto se dio cuenta que el caso de Jesús de Nazaret era más que un asunto religioso; fue el caso más importante de todos los que jamás juzgó Pilatos, pues en Cristo se cristalizan todos los problemas morales, religiosos, sociales, políticos, legales y personales que tiene que encarar un hombre, cualquier hombre, todo hombre.
Nuestra conducta, nuestras creencias y nuestra vida misma está en juego cuando tenemos un encuentro con Cristo. Pilatos trató de examinar su compromiso, trató de usar argumentos con Cristo. Lo interrogó y volvió a interrogar, pero no recibió respuesta. El silencio de Cristo golpeaba su conciencia, cual un látigo con puntas de plomo. No había nada que discutir, Pilatos tenía perfecto conocimiento respecto de los hechos. Toda su capacidad política y profesional estaba hecha “añicos” frente a Jesús. Ya no era tiempo de examinar sino de escoger: estaría a favor o en contra de Cristo. Esa es la elección, y Pilatos se vio obligado a hacerla.
Usted también amado amigo debe elegir, no hay escape para ningún hombre. Pilatos hizo un último intento de escapar de su compromiso: pidió que trajeran a Barrabás, el famoso criminal de aquellos días, y preguntó al pueblo: ¿A quién queréis que os suelte, a Jesús o a Barrabás? Pensó que la multitud vería las ventajas de elegir a Cristo y lo sacarían del aprieto, pero la multitud escogió a Barrabás, esto es algo que las multitudes siempre harán. Arrinconado Pilatos ante las fuertes exigencias de la multitud, se dio cuenta que definitivamente él no podía evadir su compromiso. “Lo castigaré pues, y lo soltaré”, caviló que los azotes dejarían satisfecha a la multitud y que al soltarlo dejaría satisfecho a Cristo; pero esto tampoco le dio resultado, porque el pueblo permitió que Jesús fuese azotado, y luego insistió vehementemente que fuera crucificado. El mundo, la gente que lo rodea a usted nunca hará fácil la tarea de elegir a Cristo; sólo quedará satisfecho con un rechazo absoluto de Cristo y Cristo sólo quedará satisfecho si es coronado rey y señor de nuestras vidas.
Finalmente Pilatos trató de eximirse del compromiso, pidió una bandeja con agua y lavó sus manos diciendo: “inocente soy yo de la sangre de este justo, allá vosotros”. Después de este rito entregó a Jesús, el eterno hijo de Dios para que fuera crucificado, pero ¿Qué rito puede lavar la sangre de las manos de uno que ha rechazado la vida? ¿Qué ceremonia sustituye el menosprecio del Hijo de Dios? Dramáticamente Pilatos tuvo que llegar a una decisión, no la pudo aplazar más, tuvo que elegir. Le dio las espaldas a Cristo, se alejo de él, lo entregó a la muerte, manchó sus manos con la sangre eterna de Cristo, este fue su peor crimen.
Fue amados míos, una elección terrible. Siete años después Pilatos fue destituido de su cargo por el mismo César, a quien quiso agradar; perdió sus títulos, sus derechos y fue exiliado en ignominia y soledad. Después de rechazar a Cristo, Pilatos verdaderamente no tuvo más amigos y fue despojado de todo honor, que vergüenza más grande amontona la historia sobre el nombre de Pilatos. Hoy la decisión no le corresponde a Pilatos, le pertenece a usted mi estimado lector. Mire sus manos a la luz del evangelio y verá que en ellas también hay sangre,
usted también es culpable de aquel crimen tan villano. Ningún rito, ninguna ceremonia podrá lavar sus pecados. Ningún hombre podrá silenciar la voz interior de su conciencia. Las multitudes a quien usted desea agradar no estarán mañana con usted ante su derrota y su desastre. Usted debe decidir, decídase ahora mismo por Jesucristo, si lo rechazas nunca más tendrás paz.
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