miércoles, 29 de septiembre de 2010

Hay Una Misión Para Alcanzar

Por J Omar Tejeiro R.

El,  temblando y temeroso,  dijo: Señor,  ¿qué quieres que yo haga?  Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad,  y se te dirá lo que debes hacer. Hechos 9:6

Hay una misión por alcanzar en cada ser humano, descubrirla dará sentido a la existencia. Alguien escribió: todo el mundo muere, pero no todo el mundo vive en realidad. Millones de personas deambulan por la vida en un ir y venir sin sentido, desorientados y en la búsqueda de algo que ellos mismos ignoran. Están sobreviviendo mientras encuentran su destino y descubren la misión para sus vidas. La misión está ligada al deber moral de una persona y posee la fuerza interior, que obliga al individuo a ejecutarla, por encima de toda circunstancia, aun a costa de su propia vida. 

Oí a una madre pobre con cinco hijos decir, que después que su esposo la abandonó, ella se sumió en la depresión y el alcohol, pero un día alguien la invito a una reunión cristiana donde su espíritu revivió. Al regresar a su casa se arrodilló delante de sus hijos llorando, los miró a sus ojos y les hizo esta promesa: hijos quiero prometerles que con la ayuda de Dios lucharé por ustedes, perdónenme porque he sido débil y cobarde pero les prometo hoy,  que no me daré por vencida y que juntos saldremos adelante. 

Desde aquel día su vida cambió, esa misma semana empezó a trabajar medio tiempo e inició un negocio de ventas en el tiempo restante, sin faltar a la iglesia fiel y regularmente los jueves y los domingos. Sus hijos se volvieron el motor de su vida, empezó a luchar por ellos y ha logrado sacarlos adelante. Esta madre estaba así porque no sabía cuál era la misión de su existencia, necesitaba la luz de Dios y la encontró. Juan 8:12 Descubra usted cual es la misión para su vida y hallará la luz que necesita. 

El apóstol Pablo llegó a convertirse en adversario de Dios y de su obra porque no sabía cuál era la misión para su vida, lo mismo le sucedió a Moisés, cuando la encontraron descubrieron que Dios tenía un propósito con ellos y ellos se involucraron en dichos propósitos cambiando radicalmente sus vidas y la vida de millones de personas. Usted tiene una misión para alcanzar, viva la vida con propósito. Es posible que todo lo que usted necesite es arrodillarse un momento delante de Dios, para que él le hable, le regale su luz, le mande un ángel o un profeta. Tal vez todo lo que usted necesita es volver a soñar otra vez como José y creer que esos sueños pueden ser hechos realidad, porque en ellos están escondidos los propósitos de Dios y una misión para alcanzar en su vida.

martes, 28 de septiembre de 2010

Quien Falla en Planear Planea Para Fallar

Por J Omar Tejeiro R.

Así aconteció que en el día de la batalla no se halló espada ni lanza en mano de ninguno del pueblo que estaba con Saúl y con Jonatán,  excepto Saúl y Jonatán su hijo,  que las tenían. 1Sa 13:22  

La improvisación es lo opuesto a la planeación y es la reacción obligada a los malos resultados en las tareas asignadas. Es como abrir un hueco para tapar otro o como reemplazar a un empleado enfermo por un moribundo. No es que la improvisación sea en si mala o inútil, lo que sucede es que no podemos vivir diez, veinte o cincuenta años, improvisando porque de seguro morderemos el polvo de la derrota.
Dios no dejó nada al azar, no improvisó nada en relación a su obra, planeó desde la eternidad y como el Arquitecto perfecto, colocó cada cosa en su lugar. El planeó el éxito mientras nosotros improvisamos el fracaso. Muchos consideran la planeación como un asunto carente de espiritualidad y una falta de dependencia de Dios, pero están equivocados. Dios es un Dios de orden. 1ª de Corintios 14:40; Éxodo 39:37

Planear es trazar un objetivo claro, para alcanzar aquello que deseamos. Es fijar una meta o destino. Improvisar es edificar algo temporalmente de corta duración, construir soluciones no definitivas y que resuelven casos de emergencia. La improvisación puede ser útil para dar soluciones inmediatas a un problema o para enfrentar una situación inesperada, pero no sirve para la organización porque es incompatible y opuesta a la planeación. 

La planeación es necesaria en la vida de todo ser humano, en la familia, en las empresas u organizaciones de toda índole. Es benéfica porque forma parte de la organización del individuo, es preventiva porque contiene la visión que dirige a la persona. Es selectiva porque sabe elegir lo mejor de sus herramientas humanas y físicas para construir el edificio o la casa o el sueño que se desea. Es espiritual porque habla el lenguaje de la fe, pues tiene certeza de las cosas que espera y convicción de lo que no ve. Se dice que en el día de la batalla solo Saúl y Jonatán tenían espadas en sus manos, pero el ejército de Israel estaba desarmado, como líder Saúl no educó a su pueblo ni lo preparó militarmente, esa era la razón de aquella situación vergonzosa. 

Planear también es educar, instruir, entrenar y formar a otros que tengan la habilidad de conducir al pueblo a la victoria. El aprendizaje no le gusta a muchos cuando se carece de humildad pero el discipulado tiene este ingrediente, aprender de Cristo que es manso y humilde, Mateo 11:29. Las personas que no planean a menudo son autónomas, independientes y arrogantes, porque piensan que nadie sabe, ni puede, ni hace todo lo que ellos hacen. No pueden confiar en otros, no tienen paciencia para enseñar e instruir a otros, no saben oír las opiniones de otros y no admiten fallas mínimas a nadie porque son perfeccionistas consuetudinarios, esa es la razón por la cual los que desean trabajar con ellos los abandonan porque los hacen sentir inferiores e inútiles. Finalmente terminarán solos luchando contra sí mismos. Definitivamente quien falla en planear, planea para fallar.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Las Huestes Espirituales de Maldad

Este es un extracto del Programa  Radial El Poder de La Fe, predicado por J Omar Tejeiro R, acerca del espiritualismo. Segunda Parte.

El mismo mundo en que vivimos nos enseña la diferencia entre lo malo y lo bueno; el castigo y el galardón; lo santo y lo depravado; las leyes naturales y las leyes espirituales. Todo hombre es consciente de estas verdades y no la puede evitar aunque quisiera.   Romanos 1:20 dice que Dios se manifiesta  ¨ por medio de las cosas hechas  ¨  Gálatas 6:7 dice ¨ lo que el hombre sembrare, eso también segará ¨. Quiere decir este último que aquí en este mundo se decide de una vez el futuro destino de su alma. Si el hombre está con Dios aquí ahora, vivirá eternamente con él en un paraíso preparado para los transformados de lo terrestre a lo espiritual. 

En los 3500 años de las enseñanzas del espiritualismo ¨ los espíritus de los muertos ¨ no han dicho nada que altere nuestro conocimiento del más allá. Cristo es el único que ha descorrido el velo. Jesús en Juan 8:14 dice ¨ -   sé de donde he venido y a  donde voy ¨. De una vez declaró la enseñanza de que algunos, sus enemigos, no podrían ir donde él, porque sería un lugar preparado para los suyos y seguidores de él.
Jesús dice en Juan 8:21 ¨   a  donde yo voy, vosotros no podéis venir ¨ a sus seguidores dijo según Juan 14:3, ¨  os tomaré a mi mismo para que donde yo estoy vosotros también estéis ¨.
San Pablo es otro que ha entrado en el tercer cielo y volvió para contárnoslo. Dice en 2 corintios 12:4 ¨ que fue arrebatado al tercer cielo donde oyó palabras inefables ¨ y volvió a contarlo a los convertidos bajo su ministerio.


El principal de los postulados del espiritualismo enseña que hay médiums parlantes o escribientes que tiene la potestad de comunicarse con los espíritus de los muertos, los evangélicos niegan que los médium  tengan a su disposición, los  espíritus de los muertos, llevándolos y trayendo a su antojo y  haciéndoles decir lo que les convenga. Un investigador sincero, que durante 25 años entrevistó caso 1500 médium, no encontró uno que no fuera farsante ó timador o víctima de psicosis. según 2 tesalonicenses 2:9-12 el espíritu del anticristo viene ¨ con   gran poder y señales y prodigios mentirosos y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden ¨ se  perderán en un mundo de eterna separación de la presencia de Dios porque ¨ no creyeron a la verdad sino se complacieron en la injusticia. ¨ 

Las llamadas ¨ revelaciones ¨ de los espiritualistas nunca salen del radio de acción de lo humano. Hay aparentes fenómenos entre ellos, pero se debe al poco conocimiento que se tiene de los  poderes ocultos de la parte subconsciente  del individuo. Además se ha podido producir cualquier ¨ fenómeno ¨ psíquico haciendo uso de medios mecánicos.
Pero hay espíritus inmundos que nos rodean que son seres espirituales ¨ gobernadores de las tinieblas, ---, huestes espirituales de maldad en las regiones celestes ¨ escribe Pablo en Efesios 6:12. Es solo el poder y la intervención de Dios que pueda controlar, arrestar y dominar estos espíritus porque son de una creación superior a la nuestra, la humana.  Cualquiera persona, que tiene capacidad de comprender los espíritus  que se han manifestados en hombres dirigidos por estos seres invisibles diabólicos, también tendrá la capacidad para entender que esos espíritus no han sido benévolos,       justos honestos, puros, ni virtuosos. Filipenses 4:8 es una demostración de que el mundo sin la intervención del verdadero Dios en los asuntos de los hombres, no tiene la capacidad de mejorarse sino en campos científicos, materiales y físicos.
El hombre no puede dominarse porque  hay un poder diabólico más grande que el suyo. En el día de hoy, el hombre está al borde otra vez de la extinción de la raza. Hay ¨ huestes espirituales de maldad ¨ que están invadiendo las mentes de muchos líderes del mundo hoy, y hay masas de gente controlada también por ellas que obedecen a sus amos diabólicos.  San Pablo en romanos 1:28-32 escribe, ¨ como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios les entrego a una mente reprobada ¨ con una larga lista de los hechos depravados de estos, san pablo dice, que estos hombres son dignos de muerte ( física y espiritual ) porque ¨ no solo los hacen sino que también se complacen con los que los practican ¨ ya  es su naturaleza y es lógico que ellos viven exteriormente lo que tienen en su interior  dominando por espíritus de rebeldía contra Dios, como depravación, mentira y engaño.  San Pablo escribe en 2 corintios 4:4,  ¨ el Dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos para que no resplandecieran la luz del evangelio de la gloria de Cristo.  

Estimado lector si usted ha caído en estas prácticas ocultistas y engañosas, seguramente que ha perdido la paz interior y muchas cosas extrañas le acontecen, en su cuerpo, en su mente y en su espíritu. Acérquese a Jesús de Nazareth, quien murió por usted y por mí en una cruz para salvarnos, dígale que perdone sus pecados y los lave con el poder de su sangre preciosa. Hágalo desde este momento el Señor y el dueño de su vida y reciba libertad espiritual, mental y física. 

Sino sabe cómo orar copie y haga esta sencilla oración: 

Padre Celestial, me acerco a ti en este instante para pedir tu socorro y tu perdón por mis pecados. Reconozco todos mis errores cometidos contra ti. Lava mi alma, mi espíritu y todo mi ser con el poder de tu sangre poderosa derramada en el calvario por mis pecados. Libértame de todo espíritu engañoso y malo y ayúdame a servirte siempre. Entra Señor Jesús a mi corazón y lléname del poder de tu Santo Espíritu, Amén.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Supere el Fracaso

 Por J Omar Tejeiro Ramirez

El término fracaso hace referencia a la frustración (cuando se malogra una pretensión o un proyecto) y al resultado adverso en un algún proyecto o propósito. Un fracaso es, por lo tanto, un suceso lastimoso, inopinado y funesto. Por otra parte, el concepto permite nombrar a la caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento.
En la sociedad actual, el estimulo permanente de la competitividad genera que el fracaso sea visto como un estigma. Los “ganadores” son encumbrados e idolatrados, mientras que los “perdedores” son mal vistos y obligados a pagar por sus fracasos. Los fracasos perjudican la capacidad de reacción y afectan al bienestar personal.
El rechazo social al fracaso promueve un mecanismo defensivo en la gente, que la lleva a no reconocer los fallos y las limitaciones personales. El hecho de cometer errores y no responsabilizarse por ellos constituye una incapacidad humana. Hay que tener en cuenta que los especialistas consideran al fracaso como un paso ineludible y valioso para poder avanzar en la vida. Los errores y el fracaso permiten el aprendizaje.
Tarde o temprano todo ser humano experimentará en mayor o en menor grado el fracaso y debido a que interiormente hemos sido preparados para el éxito, el fracaso puede producirnos una crisis total, afectando muchas veces nuestra salud física, emocional y espiritual. Nuestra reacción al fracaso inicia casi siempre, con un sentimiento de culpa y de impotencia muy grandes. Inconscientemente nos convertimos en jueces severos y crueles verdugos de nosotros mismos. No nos perdonamos haber fallado o fracasado, haber sido tan confiados con aquellos que nos hicieron daño y prometemos con el corazón adolorido, que nunca más volveremos a confiar en alguien.
El fracaso es devastador para toda persona sobre todo por la sensación humillante, sorprendente y contradictoria para nuestro ser interior que no acepta, ni asimila tal experiencia o condición. Una actitud que prolonga el sufrimiento es culpar también a los demás de lo que nos pasa. Los culpamos de habernos fallado, de traidores, de impedirnos progresar, de haber matado nuestros sueños e ilusiones, etc. Lo peor de todo en esta situación es culpar a Dios mismo de nuestra desgracia. Vemos a Dios como un ser cruel, duro, sin misericordia, que nunca nos oyó en nuestras oraciones. Que no estuvo a nuestro lado cuando más lo necesitamos.
De esta experiencia pasamos al resentimiento, a la frustración, a la ira sin control y a la amargura. Perdemos la paz, la alegría, la dulzura, dejamos de actuar por amor y nos hacemos desconfiados y casi paranoicos. Dejamos poco a poco de ser felices y nos sumimos en la crítica, la murmuración y en un odio solapado que no nos deja perdonar, ni pedir perdón. Tal cosa nos impide cerrar ese capítulo doloroso y mantiene abiertas las heridas y la contienda puede ser elevada a situaciones extremas y al punto de la mutua agresión. 

Es aquí donde toda persona debe decidir, si se lanza al abismo o se detiene. Si perdona o se muere con su rabia y su odio. Debe decidir determinante si busca a Dios quien le ama a pesar de todo, o si le da la espalda al único que tiene el poder de sacarlo de tal condición.
Jesucristo, el Hijo de Dios vino al mundo para que todo aquel que en el crea, no se pierda. Jesucristo puede ayudarte a encontrar el perdón de tus pecados, puede darte la paz interior que necesitas y puede reconciliarte con Dios y tus enemigos. Deja de culparte tu mismo, porque el remordimiento no te ayudara. Confiésele a Dios tus pecados y errores y el te dará el perdón que necesitas. Jesucristo nos ha abierto sus brazos sangrantes para recibirnos, acudamos a Él, que es poderoso para socorrernos.
Cuentan que un muy buen hombre vivía en el campo pero tenía problemas físicos, cuando un día se le apareció Jesús y le dijo: "Necesito que vayas hacia aquella gran roca de la montaña, y te pido que la empujes día y noche durante un año". El hombre quedó perplejo cuando escuchó esas palabras, pero obedeció y se dirigió hacia la enorme roca de varias toneladas que Jesús le mostró. Empezó a empujarla con todas sus fuerzas, día tras día, pero no conseguía moverla ni un milímetro. A las pocas semanas llegó el diablo y le puso pensamientos en su mente:  "¿Por qué sigues obedeciendo a Jesús? Yo no seguiría a alguien que me  haga trabajar tanto y sin sentido. Debes alejarte, ya que es estúpido que sigas empujando esa roca, nunca la vas a mover".

El hombre trataba de pedirle a Jesús que le ayudara para no dudar de su voluntad, y aunque no entendía se mantuvo en pié con su decisión de empujar. Con los meses, desde que se ponía el sol hasta que se ocultaba aquel hombre empujaba la enorme roca sin poder moverla, mientras tanto su cuerpo se fortalecía, sus brazos y piernas se hicieron fuertes por el esfuerzo de todos los días. Cuando se cumplió el tiempo el hombre elevó una oración a Jesús y le dijo: "Ya he hecho lo que me pediste, pero he fracasado, no pude mover la piedra ni un centímetro". Y se sentó a llorar amargamente pensando en su muy evidente fracaso.  Jesús apareció en ese momento y le dijo: "¿Por qué lloras? ¿Acaso no te pedí  que empujaras la roca? Yo nunca te pedí que la movieras, en cambio mírate ,  tu problema físico ha desaparecido. NO has fracasado, yo he conseguido mi meta, y tú fuiste parte de mi plan".

Muchas veces al igual que este hombre, vemos como ilógicas las situaciones, problemas y adversidades de la vida, y empezamos a buscarle lógica, nuestra lógica, a la voluntad de Dios y viene el enemigo y nos dice que no servimos, que somos inútiles o que no podemos seguir. El día de hoy es un llamado a "empujar" sin importar qué tantos pensamientos de duda ponga el enemigo en
nuestras mentes, pongamos todo en las manos de Jesús, y Él por medio de su voluntad nunca nos hará perder el tiempo, mas bien, nos hará ser más fuertes!
Recupera en el nombre de Jesús de Nazaret el poder de amar, la capacidad de perdonar y de pedir perdón, rescata la sonrisa perdida, olvida el pasado doloroso y triste, nunca más mire hacia atrás, Jesucristo te ayudara a ser feliz aquí en la tierra mientras viva y en la eternidad. Con Jesucristo, podrás ver que el fracaso es solo una prueba de fe, una oportunidad de Dios en favor de tu vida. Perdiste solo una batalla pero no la guerra. Levántate como un soldado valiente que aun estando herido, quiere seguir luchando por su país. No permitas que el diablo te destruya, escapa por tu vida, Jesucristo vino por ti al rescate, aférrate a su mano poderosa, recíbelo ahora en tu corazón.
Oración
Padre Nuestro que estás en el cielo santificado sea tu nombre, ven a mí con tu misericordia y tu perdón. Dame valor para sobreponerme al fracaso y al miedo. Perdona ahora mis ofensas y ayúdame a perdonar a todos los que me han ofendido. Te recibo Jesús en mi corazón como mi Señor y mi salvador. Santifícame con tu sangre derramada sobre la cruz por mis pecados, borra mis maldades y fracasos y hazme una persona feliz, sirviéndote para siempre, amén.

viernes, 24 de septiembre de 2010

De No Hacer Nada

J Omar Tejeiro R.

De no hacer nada la gente se muere de ocio,
De no tener fe los consume el desaliento
De no tener amor llenan el corazón de odio
Pierden la esperanza,  luchan en vano contra el viento.













De no perdonar el alma lleva dolor y amargura
Quiere reír y no puede, quiere soñar pero llora
De no olvidar el pasado sufre de insomnio y tortura
No puede ver el mañana, maldice al cielo y no ora.

De no hacer nada nos hace mal la indiferencia,
Va marcando veloz contra nosotros el reloj del tiempo,
Nos alejamos de todos,  les pagamos con ausencia

No ayudamos al mundo, dejamos nuestra esencia.
De no hacer nada fuimos la ola que arrastró el viento
Quisimos ir pero no fuimos de pura negligencia.

martes, 21 de septiembre de 2010

A Todos Ustedes Mis Amigos

 J Omar Tejeiro R

A los que me recuerdan que soy de carne y hueso y me hacen sonreír cuando la vida me parece triste, monótona y gris. A los que me critican de frente y me dicen las cosas sin tanta vuelta o con una sonrisa picaresca. A esos que se ausentan de repente y desaparecen dejándome espacios y haciendo silencio para no ser molestos, pero que luego están junto a mí cuando los necesito, dándome un pañuelo o poniendo sus hombros para llorar en ellos. A los que siempre encuentro cuando más los necesito. 



A los preocupados por nosotros. A los solidarios. A los que siempre nos escriben o nos mandan una sonrisa o un zumbido de afecto en el chat. A los Facebookceros que nos mandan toques de amistad o que nos leen por que gustan de nuestra objetividad. A los que se acuerdan que servimos a Dios y nos llevan en sus oraciones y en sus corazones. A los que nos dan su apoyo moral, espiritual y económico para impulsarnos y acompañarnos en este caminar y servicio a Dios. 

A mis compañeros de viaje, a los que me plantan en los terminales y nunca llegan o aparecen muertos de risa dos horas después, a los que me reciben en los aeropuertos, a los que viajan conmigo por las carreteras del mundo llevando el mensaje, a los que me preparan un buen café mientras celebramos la amistad. A los que no saben preparar un arroz. A las que no saben ni tibiar un huevo. A las que me preguntan cuál es mi plato favorito y me consienten, a los que me soportan cuando soy insoportable. 

A los amigos y amigas, hermanos y hermanas que llenan nuestras vidas. A los cascarrabias, a los molestosos, a las gruñonas, a los pela dientes, a los roncones, a los exagerados, a los que no les gusta perder cuando juegan conmigo, a los presumidos que nunca ganan. A los que gritan como si fueran sordos y hablan solos cuando nadie los escucha. A los que nos cansan si estamos gordos y nos molestan si adelgazamos. A todos ustedes que nos regalan tanto y nos hacen sentir personas útiles, dedico estas palabras: Gracias por su amor y amistad, un abrazo para todos y celebremos este tiempo de la mejor forma, en el Señor.

martes, 14 de septiembre de 2010

Rico y Feliz

 Por J Omar Tejeiro R.

Jericó era la ciudad de los palacios, de los teatros y de los hipódromos. Había sido embellecida por Herodes El Grande, el cual la levantó dos kilómetros más al SE de las famosas colinas Telles Sultán. Estaba adornada de hermosos parques e irrigada  a través de preciosos acueductos que llevaban el agua a toda su población.
Rodeada de una llanura, Jericó era conocida por sus palmeras de dátiles, sus productos de miel, aceite y especias aromáticas. En invierno, la ciudad tenía uno de los climas más agradables de toda esa zona oriental, por ello Herodes eligió éste valle para su residencia invernal. Aquí en esta ciudad vivía Zaqueo.

 Zaqueo era un hombre rico, jefe de una gran oficina de recaudación en el centro comercial de Jericó; trabajaba para el imperio romano y se había hecho rico gracias a sus paisanos judíos, a quienes exprimía recaudándoles impuestos y sanciones que manejaba a su entera libertad. Por ser un servidor de los romanos y por saber aprovechar su posición para enriquecerse, Zaqueo era un hombre odiado por todos los judíos de Jericó. En voz baja él era un ladrón con licencia para robar. Sus vecinos y el barrio donde vivía maldecían en secreto a éste rico cada vez que él pasaba frente a ellos.

Toda su vida estaba llena de abundancia pero también de aborrecimiento y de menosprecio. Como hombre rico Zaqueo conocía el gustoso placer de tenerlo todo, de comprar todo lo que quería; hasta que un día empezó a darse cuenta que habían cosas  imposibles de adquirirlas con dinero; podía comprar alegría y momentos gratos, pero no podía comprar la felicidad verdadera.
Descubrió que era capaz de comprar el placer, pero no el amor de su gente, ni el de Dios. En su casa llena de mullidos lechos, él encontraba el sueño, pero no el descanso y el reposo para su alma. Hasta que cierto día un inmenso bullicio y tumulto le llamó la atención. ¿Qué era lo que ocurría  ahora? Entonces alguien gritó: __ !Es Jesús que ahí viene¡ ¿Jesús? __ Sí, acaba de sanar a un ciego,  __ ¿Quién es Jesús? Mientras muchos gritaban y alababan a Dios y otros corrían llenos de una gran curiosidad, Zaqueo decidió conocer de vista a  Jesús. Leamos el relato Bíblico:

Habiendo entrado Jesús en Jericó, pasaba por la ciudad.  Y he aquí, un hombre llamado Zaqueo, que era un principal de los publicanos y era rico, procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, porque era pequeño de estatura. Entonces corrió delante y subió a un árbol sicómoro para verle, pues había de pasar por allí. Cuando Jesús llegó a aquel lugar, alzando la vista le vio y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende; porque hoy es necesario que me quede en tu casa. Entonces él descendió aprisa y le recibió gozoso. Al ver esto, todos murmuraban diciendo que había entrado a alojarse en la casa de un hombre pecador. Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa, por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido. Lucas 19: 1- 10

Zaqueo era un hombre rico pero con alma pobre, era un hombre de manos llenas pero de corazón vacío, era espiritualmente como un Lázaro hambriento, como una samaritana sedienta; fue su hambre y su sed, su pobreza y su miseria interior que lo impulsaron a subir a ese Sicómoro bendito, a ese madero notable, para ver a Jesús. Pero no sólo él vio a Jesús, el Señor lo vio a él y como escribiese algún poeta: 


Yo no te ví, Jesús, tú me miraste
y al verme en mi dolor y ciego,
Tu mano extendiste y con tu fuego
La ceguera de mi espíritu sanaste.

Los ojos puros y santos de Cristo, vieron a aquel pobre rico, y él que lo conoce todo conoció su hambre y palpó la sed de su alma odiada y entonces le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende; porque hoy es necesario que me quede en tu casa. Y Zaqueo no sólo abrió su casa a Dios, abrió su corazón de ladrón, de estafador y avaro. Confesó su ambición, y arrepentido dio la mitad de su fortuna a la gente pobre y todas sus defraudaciones las devolvió cuadruplicadas. Ahora Zaqueo era un rico feliz.

¿Es usted un rico pobre, igual que Zaqueo? Permítame invitarle a reflexionar en esta verdad salida de los labios de Cristo: Las tierras de un hombre rico habían producido mucho. Y él razonaba dentro de sí, diciendo: "¿Qué haré? Porque ya no tengo dónde juntar mis productos." Entonces dijo: "¡Esto haré! Derribaré mis graneros y edificaré otros más grandes. Allí juntaré todo mi grano y mis bienes, y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos años. Descansa, come, bebe, alégrate."  Pero Dios le dijo:"¡Necio! Esta noche vienen a pedir tu alma; y lo que has provisto, ¿Para quién será?" Así es el que hace tesoro para sí y no es rico para con Dios. Lucas 12: 16- 21.

Ven a Dios con toda tu pobreza de hombre rico, confiésale a Él tus ambiciones y ventajas, pídele perdón; ven a su madero, sube hasta el sicómoro sangrante; ven arrepentido hoy por que Él quiere posar no sólo en tu casa sino también en tu corazón. Apocalipsis 3: 20. Él puede hacer de ti un rico feliz. La siguiente oración puede ayudarte a venir a Cristo:

Dios mío, dador de toda buena dádiva, vengo hoy a ti tal como soy de pecador. Con mi corazón lleno de ambiciones y pobreza espiritual, reconociendo que el dinero y las posesiones materiales que tengo no pueden salvar mi alma, ni librar mi vida de la perdición eterna. Vengo a ofrecerte todos mis logros y mis éxitos; te suplico que en este instante me perdones por todo acto ventajoso e injusto hacia mis familiares y hacia mi prójimo, perdóname por haber codiciado los bienes ajenos, por haber creído que son las cosas materiales las que nos hacen felices. Perdóname Señor, por haber traído dolor y rabia al corazón de mi familia, a causa de mi vida mundana y materialista, por ganar las cosas materiales he vivido perdiendo y menospreciando el amor que ellos me han querido dar, te abro ahora mi corazón te pido que tu sangre me lave de toda maldad y pecado notable y oculto. Quiero ser desde hoy, aquel Zaqueo que has venido a visitar el cual has hallado, y en el cual estoy representado; te lo pido en el nombre de Jesús, y por el poder de tu Espíritu Santo, Amén.

domingo, 12 de septiembre de 2010

¿Ojos con Vigas, Higos con Espinos?

Por J Omar Tejeiro

No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca. Lucas 6:27- 49.


Es fácil y muy tentador, mirar solamente hacia fuera, hacia los demás. Hacia aquellos que también viven mirando hacia nosotros y que no saben que nosotros los estamos viendo, mientras ellos también nos observan. Y qué triste que estamos buscando en las personas siempre, siempre, sus defectos y nunca sus virtudes para aprender de ellos y acercarnos al sitio de su lado bueno. Hemos aprendido a ser jueces crueles de nuestros hermanos y seres amados, excusados en las verdades de unas leyes que no guardamos y en las cuales nos amparamos como fariseos, para calmar la voz de nuestras propias conciencias. Nos hemos hecho críticos y criticones, de tal manera que sin quererlo, hemos caído muchas veces en las murmuraciones, en las detracciones, en los chismes y hasta en las calumnias.
La mayoría de las veces somos ligeros para juzgar y condenar y muy tardos para perdonar olvidándonos, que con la misma medida con que medimos, nos volverán a medir. ¿Qué capacidad de juicio tiene un ciego? ¿Cómo puede un ciego decirle a otro ciego donde caminar? ¿Puede un ciego guiar a otro ciego? Cuando Jesús escribió esto sencillamente quiso decirnos que si nos hacemos jueces en realidad terminaremos ciegos y añadió que tanto el que juzga, como el juzgado... ¿No caerán ambos en el hoyo?

Cada vez que nos hacemos maestros, a nosotros mismos, nos sentiremos con una falsa autoridad, para juzgar, a los demás, porque consideramos que ya somos maestros, cuando en realidad ni discípulos del Señor somos, pues tenemos un solo Maestro y un solo Señor y el discípulo no es superior a su maestro, más todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro. Mirar la paja en el ojo ajeno, puede volvernos ciegos, e impedirnos ver hacia adentro de nosotros mismos... peor que todo esto es terminar convertidos en Caínes modernos, hombres de garrote, seres asesinos que también tomamos piedras y palos en contra de nuestros propios hermanos y decidimos que ellos tienen que morir, pues nuestro criterio carnal y nuestra ceguera espiritual no ve otra alternativa. Abel debe morir.

Es triste cuando la ceguera cubre los ojos, por que perdemos el sentido de la orientación y porque la luz se torna en tinieblas y el amor se vuelve odio. Y el perdón es reemplazado por la condenación y la absolución cambiada por la muerte. Con dolor les digo que viví mucho tiempo oyendo que el amor es debilidad y lo que en realidad siempre vi fue un autoritarismo degenerado en crueldad. Pablo dijo que el amaba a la iglesia y la trataba como una nodriza tierna trata al bebé que protege y cuida. Jesús mantuvo una relación de amor y amistad muy intima con sus discípulos, a quienes les llamaba usando en confianza, sobrenombres. Se dice que Juan se recostaba en ocasiones sobre el pecho de Jesús. Leemos que Jesús permitió que una mujer de mala reputación llorara a sus pies y los besara y enjugara con sus cabellos. Hallamos también al Señor sanando a Malco, poniéndole la oreja en su lugar, después que el hermano Pedro, un ministro de Dios, se la había quitado de un tajo, defendiendo carnalmente a su Maestro.

Juan, el discípulo amado escribió cosas que los corazones crueles y homicidas no quieren oír: El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos. Y en esto se manifiestan los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros. No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas. Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

El Soplo de Vida

 Por J Omar Tejeiro

Profeticé,  pues,  como me fue mandado;  y hubo un ruido mientras yo profetizaba. Ezequiel 37:7


Fue un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados, en el día de pentecostés, lo que transformó y trastornó la ciudad de Jerusalén. La Biblia dice que sucedió de repente un estruendo y Dios descendió sobre aquellos ciento veinte discípulos, que obedientes esperaron el cumplimiento de la promesa. 

 Este fue el soplo de vida sobre los primeros discípulos y fue el comienzo de lo que hoy llamamos pentecostalismo. Un término chocante a las mentes inteligentes y cultas, ofensivo a los enemigos de Cristo y de la iglesia, pero esperanzador para los humildes creyentes. De aquel culto de pentecostés, surgieron para invadir el mundo los primeros cristianos, llenos de fuego y de vida, los cuales no se detuvieron ante nada, ni ante nadie, y finalmente transformaron el mundo entero con el evangelio de Cristo. 

El Espíritu Santo, siempre produce estruendos y ruido cuando sopla, ya en Ezequiel 37 se mencionaba del ruido de la resurrección, en el valle de los huesos secos, donde Dios levantó un ejército, con el soplo de la vida a través y por medio del Espíritu Santo. ¿Pero no fue acaso Adán un muñeco de barro inútil, tomado del polvo de la tierra, antes que Dios soplara en sus narices para darle su aliento de vida? Claro que sí. 

La tragedia de la iglesia hoy, es creer que ella no necesita del soplo de la vida de Dios, por eso ha quedado convertida en un cadáver que el mundo anhela sepultar para siempre. Necesitamos otra vez a los Ezequieles de Dios y a los Pablos que profeticen el soplo de la vida, sobre la misma muerte, antes que los sepultureros lleguen a enterrar la iglesia. Por favor clamemos por otro viento recio, por otro ruidoso pentecostés que todavía hay más, mucho más. !! Dios, manda te pedimos, sobre nosotros tu soplo de la vida ¡¡

martes, 7 de septiembre de 2010

Cuidado con el Espiritismo

Este es un extracto del mensaje radial predicado por J Omar Tejeiro en el programa radial El Poder de La Fe

La muerte es una de los enigmas de la vida, la vista cristiana de ella extiende una verdadera esperanza a los hombres preocupados por ella. Cuando el hombre muere su cuerpo es sepultado y su espíritu retiene estado consciente, hasta que por fin su espíritu es unido de nuevo para con su cuerpo en la resurrección. Luego en una forma nueva su existencia sigue en la presencia de Dios o afuera de ella. Algunos que han contemplado este problema de la vida aparte de la revelación bíblica han llegado a las conclusiones del espiritualismo o del espiritismo, otra escuela de pensamiento. Se puede encontrar trazas del espiritismo entre los chinos, hindús, babilonios y los egipcios desde el tiempo de la antigüedad. Se puede trazarlo a través del imperio romano y los tiempos medioevales también. 

El espiritismo moderno data del año 1848 cuando unas hermanas Fox  oyeron ruidos en la casa. Creyendo que habían descubierto un mensaje del mundo espiritual se formó un ¨ código de comunicación ¨ así, se creía que habían formado una inter comunión entre este mundo y otro mundo espiritual. Los espiritistas modernos consideran al universo penetrado por un espíritu maestro, cuyas leyes de operación consiguen integridad y sanidad. Lo que el cristianismo considera un milagro, el espiritista lo describe como una manifestación elevada de una ley natural; y estas manifestaciones no se pueden entender todavía a menos que sea por medio de un médium. De manera que se puede decir que el espiritista cree que en el  año 1848 se descubrió ¨ una inteligencia espiritual ¨ es decir una inteligencia basada en la ley natural, sin nada de lo milagroso ¨ los practicantes enseñan que es ¨ la tercera revelación de la luz de Dios ¨ pero no personificado en un Dios o un individuo porque es producto de los espíritus que son las voces del cielo de innumerables intermediarios. Pero para el cristiano evangélico esa es una doctrina de espíritus falsos; y Dios condena todo contacto con espíritus extraños. 

Los espíritus en el mundo superior de Dios se comunican con los hombres cuando Dios y los ángeles justos tienen propósito oficial porque los ángeles son de una creación especial con oficios particulares. Hebreos 12:22-23, ¨ Jerusalén la celestial, a la compañía de  muchos  millares de ángeles ¨. No hay propósito en comunicarnos con un mundo inferior cuando podemos comunicarnos con ¨ el padre de las luces, en el cual no hay mudanza ni sombra de variación ¨ Santiago 1:17-18.
Los demás seres que pueden comunicarse con el hombre son de una creación que cayó de su estado anterior de perfección y se llaman demonios hoy día, porque no contribuyen a los hombres más que condenación, confusión, adversidad, difamación y  destrucción. Tanto al mundo material como al espiritual, como estos operan secretamente sin identidad y tienen influencia en los pensamientos, motivos y deseos de los hombres son responsables por la rebeldía, la tentación al mal y sugestiones malévolas. 
La Biblia, aunque muy autoritativa para algunas personas, sin embargo,  describe en una forma muy elevada los hechos, pensamientos  y   motivos  de estos seres inmundos, mentirosos y malignos. Donde están funcionando, se ve las obras  del engaño, seducción, decepción, la imitación de lo bueno, el poder de la muerte, la traición, la degradación, los milagros falsos, la opresión y la incitación a lo malo. Donde se han posesionado de los hombres, el hombre pierde su libre albedrío, da evidencias de otra personalidad, y es un esclavo llevado por un ser que le domina. Y la única libertad de estas opresiones, obsesiones, y posesiones de seres malignos,  es por el poder del Dios infinito quien creó todos estos seres en un principio. La Biblia enseña que es un arcángel Satanás y muchos ángeles caídos con él, que por ser de una creación superior a la nuestra, pueden dominar al ser humano.  cuando el hombre se presta para el dominio de otros seres extra terrestres, pierde mucho de su propia personalidad, se aleja de la intención original de Dios de que el hombre creado en la imagen de Dios, ande en comunión intima con su creador. 

Si se pierde esa vida dichosa, se puede decir que el hombre perdió el todo del por qué vino a este mundo. Y con las muchas teorías humanas antiguas como modernas el hombre pierde su derecho a posesionarse de lo que Dios mismo ha preparado para él; y eso es llegar a vivir eternamente en la presencia del Dios justo, Santo , eterno y perfecto en cuerpo glorificado en la misma imagen de Dios. El pierde su derecho por haberlo vendido al enemigo de su ser, por un potaje  de engaños y enseñanzas falsas que nunca le satisfacen ni le traen victorias sobre su naturaleza depravada que el hombre inconverso no ha podido cambiar en sesenta siglos o más. 

Estimado lector si usted ha caído en estas prácticas ocultistas y engañosas, seguramente que ha perdido la paz interior y muchas cosas extrañas le acontecen, en su cuerpo, en su mente y en su espíritu. Acérquese a Jesús de Nazareth, quien murió por usted y por mí en una cruz para salvarnos, dígale que perdone sus pecados y los lave con el poder de su sangre preciosa. Hágalo desde este momento el Señor y el dueño de su vida y reciba libertad espiritual, mental y física. 
Sino sabe cómo orar copie y haga esta sencilla oración:
Padre Celestial, me acerco a ti en este instante para pedir tu socorro y tu perdón por mis pecados. Reconozco todos mis errores cometidos contra ti. Lava mi alma, mi espíritu y todo mi ser con el poder de tu sangre poderosa derramada en el calvario por mis pecados. Libértame de todo espíritu engañoso y malo y ayúdame a servirte siempre. Entra Señor Jesús a mi corazón y lléname del poder de tu Santo Espíritu, Amén.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Manda Fuego Oh Dios


Alguien escribió que la iglesia de hoy necesita un incendio y pienso que tiene razón, pero no un incendio con fuego extraño propio de pirómanos o muy común entre la gente irreverente y caida de la gracia de Dios. Nadab y Abiú sabían bastante de esto y eso les causó la misma muerte. Necesitamos un incendio cuyo origen venga del cielo, necesitamos otra vez carbones encendidos tomados por ángeles, del mismo altar del trono de Dios, y puestos sobre los labios de una iglesia y de un liderazgo apagado y contaminado, que perdió el fuego y la pureza, la visión y el amor por los perdidos. Necesitamos un derramar de fuego con urgencia, hoy mismo, mañana puede ser tarde, fuego celestial que sane nuestros ojos y quite toda escama de religiosidad e hipocresía espiritual, en medio de nosotros mismos.
El pecado y la mundanalidad que invaden a la iglesia de esta época es por falta de fuego divino. Ayer vi un artículo que me dejó triste y perplejo, por que muestra elocuentemente esta terrible verdad: unos líderes usaron escobas durante un servicio cristiano, para ilustrar la necesidad de limpieza espiritual, pero la gente sin Dios y nosotros mismos, como iglesia, necesitamos más que dramatizaciones y espectáculos que pueden ser simpáticos e impresionar a muchos, pero que no llenan la necesidad de Dios, ni solucionan nada en el alma humana. Tenemos necesidad de fuego verdadero, y el espectáculo, tan de moda hoy, no es otra cosa que fuego extraño en el altar. Es tan inútil como la escoba, que barre, pero no por si sola, que sirve para barrer pero no para limpiar ni purificar, solo el fuego divino puede hacer tal cosa. La iglesia necesita fuego verdadero, pero un liderazgo apagado y sin aceite no puede producirlo, puede tratar de generarlo, pero será llama extraña en la congregación. Los falsos profetas de Baal nunca vieron fuego del cielo, hasta que Elías clamó a Dios.

La Shekinah ( LA GLORIA O LA PRESENCIA REAL DE DIOS) no es algo que nosotros podemos producir o generar... Hallamos a Dios solo CUANDO LO BUSCAMOS y MORIMOS... porque esta carne mortal no puede ver a Dios. Es un equívoco trágico reemplazar lo verdadero por lo falso y lo artificial; nunca una fruta de cerámica alimentará como una verdadera y quien la coma, si puede, es posible que se suicide. Fue en una zarza de fuego donde Moisés encontró a Dios, y nunca más se apartó de Él, quien no tiene con Dios un encuentro ardiente y de fuego nunca entenderá a Dios y jamás podrá oír su llamado apacible. Aquel fuego despojó a Moisés de las sucias sandalias de su propia justicia y lo puso frente a frente con Dios. Su llamado fue un llamado de fuego y eso explica su vocación profética, él no buscó ser quien fue, Dios lo escogió, lo escondió, lo guardó, lo cuidó, lo preparó y luego lo pasó por su fuego divino, para tallar en El, con molduras quemantes, su voluntad. Moisés subió al monte de Dios, en busca de una oveja extraviada, iba apagado y vacío, tan extraviado como la oveja que buscaba; cuando descendió, él era otro... El fuego divino encendió con flamas de gloria y de santidad su corazón e hizo de él otro hombre mejor, según le pareció al Alfarero, mejor hacerlo. Su corazón nunca se marchitó, ni su visión menguó. Se sostuvo hasta el final por la fe como viendo al invisible, contra toda una nación rebelde y un sacerdocio débil y sin celo por lo divino, nunca claudicó. Permaneció fiel a Dios y a su llamado divino, y Dios nunca le dejó. Dios fue fiel con su siervo hasta el final, lo acompañó en todas las crisis de su vida ministerial y de liderazgo y en varias ocasiones le propuso darle otro pueblo...pero Moisés no aceptó, fue fiel a su gente, aunque nunca se puso del lado de los infieles, contra ellos levantó la ley y la espada y juzgó el pecado sin titubear. El fuego de la gloria de Dios se movió sobre su vida y su ministerio en una nube de poder envolvente, dia y noche.
A Elías se le llama El Profeta de Fuego por causa de su pasión, de su celo y de su estilo quemante. El sabía como producir cambios radicales en una nación que se habia alejado de la Presencia de Dios. Esa generación no conocía al Dios de Moisés y de Elías, no sabían nada del fuego que consume y que puede escribir aun sobre corazones de piedra la voluntad suprema de Dios. Entonces Elías convocó a un culto donde SOLO EL ERA EL UNICO CREYENTE DE PARTE DE DIOS hasta ese instante. 

Los falsos profetas y el rey, levantaron un altar lleno de drama y de comedia, que hacían reír al serio profeta de Dios, se burló de sus payasadas y del espectacular despliegue, de aparente fe... Y le tocó entonces el turno al profeta, levantó el altar a Dios y para Dios ( muchos levantan altares para si mismos, para ser ellos temidos y reverenciados) Elias lo hizo para Jehová... Sacrificó para Jehová y luego hizo lo que ya la iglesia dejó de hacer... Y lo que gran parte del liderazgo nunca aprendió: Oró a Dios, pidió lo que ya la iglesia no pide, ni la teologia moderna admite ni permite a sus discipulos inteligentes de estos tiempos modernos, porque creen que no lo necesitan, pidió fuego EN EL ALTAR, y el fuego cayó. Si el evangelio comercializado y degradado en espectáculo, abandonase su impiedad y dejase de promocionar una prosperidad material sin riqueza espiritual, donde solo el dios de la ostentación y de la riqueza es venerado, entonces en las iglesias de todo el mundo se oiría otra vez la oración de Elias: MANDA FUEGO SEÑOR... FUEGO QUE NOS CONSUMA. 

Jesús lo sabía, por eso ordenó a sus discipulos esperar en Jerusalem, hasta que fueran investidos de poder desde lo alto. Ellos oyeron a su Maestro, subieron al aposento alto, era el lugar de la cita. Subieron sin unción, sin saber que pasaría alli. Eran hasta el glorioso dia de pentecostés, frios e indiferentes cristianos con el bautismo de Juan Bautista. Pero oraron, velaron, esperaron, y gimieron, hasta que el fuego cayó... El viento recio del Espiritu Santo con llamas reales de gloria, los quemó, los encendió y los cambió para siempre. Es hora amados lectores, de una nueva cita con Dios, las tinieblas son muy densas y parecen apoderarse de la iglesia toda... Necesitamos otro incendio del cielo, otro pentecostés, otro viento recio del Espíritu Santo... Si lo puedes decir desde hoy, si podemos clamar desde los altares que hemos levantado para Dios, lo que dijo Elías, en su tiempo: MANDA FUEGO, SEÑOR... Yo estoy seguro que habrá otro incendio que el infierno no podrá apagar.

La Obra de Dios

Por J Omar Tejeiro R.

y he visto todas las obras de Dios, que el hombre no puede alcanzar la obra que debajo del sol se hace; por mucho que trabaje el hombre buscándola, no la hallará; aunque diga el sabio que la conoce, no por eso podrá alcanzarla. Eclesiastés 8:17


Todo lo que el hombre puede hacer es confiar en el que Él ha enviado, ha elegido y ha destinado para que edifique su iglesia y su obra. Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado. Juan 6:29. Es común que muchos pretendan ser los dueños de la obra de Dios y crean erróneamente que ellos la edifican y construyen. Muchos líderes están siendo endiosados por sus seguidores y ellos han aceptado la gloria que le pertenece solamente a Dios, porque equivocadamente, creen que todo lo que sucede es un producto de su esfuerzo, trabajo y dedicación. Son reales las palabras del predicador quien dijo que ellos no alcanzan a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio.
La Obra de Dios es un misterio, es de Dios y pertenece solo a Él. Dios tiene y sostiene su obra. Esta obra no le pertenece a nadie, no es tu obra ni la mía, ni es la obra de éste apóstol, éste pastor, esta familia, esta misión o grupo. Es la obra propia de Dios. Génesis 2:2 nos dice que acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo. Nadie sino él podían hacer esta obra de creación. Y hoy tiene también su trabajo, que ningún hombre puede realizar.

Así Ignoras La Obra de Dios

La obra de Dios sólo la puede hacer Dios mismo. Cuanto antes nos demos cuenta de ello, mejor. Porque la obra humana, los pensamientos del hombre, los métodos del hombre, el celo, la dedicación, los esfuerzos y actividades humanas no caben en lo que Dios está obrando. El hombre no puede participar en la obra de Dios hoy como no participó en la creación. Eclesiastés 11:5 dice Como tú no sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas.
La obra de Dios es Eterna, porque Dios es Eterno. El predicador dijo que “Dios todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin”. Eclesiastés 3:11

Mira la obra de Dios; porque ¿quién podrá enderezar lo que él torció? Eclesiastés 7:13. A nosotros, sus hijos, Dios nos manda a mirar la obra de Dios, porque es la manera en que Él nos puede enseñar y preparar para su obra. El sabio Salomón trato de alcanzar y entender este misterio escondido y escribió al respecto: y he visto todas las obras de Dios, que el hombre no puede alcanzar la obra que debajo del sol se hace; por mucho que trabaje el hombre buscándola, no la hallará; aunque diga el sabio que la conoce, no por eso podrá alcanzarla.


Elegidos Antes de la Fundación del Mundo

Nosotros somos parte de la obra de Dios y Dios nos escogió por amor, para incluirnos en sus planes para alabanza de la gloria de su gracia. En Efesios 1:3-6 Leemos: “ Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”. “Porque por él fueron creadas todas las cosas... todo fue creado por medio de él y para él” (Colosenses 1:16)
Dios cumplirá sus planes en Su Obra, nadie puede impedirlo. Pablo comprendió que él no podía detener los propósitos de Dios. Él en su ignorancia quiso oponerse a la Obra de Dios y fue derribado, quedó ciego y sufrió una verdadera humillación por Cristo mismo, momento en el cual se arrepintió y se convirtió en un aliado de la Obra del Señor. Ahora el perseguidor, era parte de la obra de Dios y un colaborador de Dios.

Colaboradores de Dios

En Corinto surgieron disensiones a causa de algunos cristianos carnales quienes admiraban a Pablo, Apolos y Cefas, causando con esto una seria división en el cuerpo de Cristo, esto hizo que Pablo escribiera lo siguiente: Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.1ª de Corintios 3:4-9.

El propósito de Dios respecto a nosotros, es conseguir que nosotros seamos colaboradores suyos. Sin embargo, es todavía cierto que no podemos hacer la obra de Dios, puesto que es total y absolutamente suya. Pero en un sentido somos colaboradores de él. ¡Así que, por un lado debemos reconocer y darnos cuenta de que no podemos tocar la obra de Dios ni aun con el meñique, y por otro, somos llamados para ser colaboradores junto a él! Y es por esto que ha echado mano de nosotros. El Señor tiene un propósito específico en la salvación y un propósito claro y definido en salvarnos – el cual es conseguir que seamos colaboradores suyos.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Dios Siempre Sabe Que es Mejor

Autor Anónimo - Adaptado Para Reflexiones por J Omar Tejeiro

Una historia china habla de un anciano labrador que tenía un viejo caballo para cultivar sus campos. Un día el caballo escapó hacia las montañas. Cuando los vecinos del anciano se acercaron para condolecerse con él y lamentar su desgracia el labrador expresó: Dios siempre sabe que es mejor.



Una semana después el caballo volvió de las montañas trayendo una manada de caballos salvajes. Entonces los vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte. Este les respondió: Dios siempre sabe que es mejor.

Cuando el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos salvajes, cayó y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró esto como una desgracia. No así el labrador, quien se limitó a decir: Dios siempre sabe que es mejor.

Una semana más tarde, el ejército entró en el pueblo y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del Labrador con la pierna rota, lo dejaron tranquilo. Dios sabía que era lo mejor para aquél joven.

El sabio labrador solo expresó: Todo lo que a primera vista parece un contratiempo puede ser realmente benigno.

Así, pues será postura sabia que dejemos a Dios decidir lo que es mejor para nosotros, le agradezcamos por todas las cosa que nos pasan, pues a los que aman a Dios, todas las cosa le ayudan a bien.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

El Pecado del Silencio

Por J Omar Tejeiro



No quiero que las piedras hablen, deseo que permanezcan mudas por siempre. Es mi deber no callar, es tu deber anunciar, es nuestro deber alzar la voz como trompeta y amonestar a los hombres por sus pecados. Debemos ser libres, hoy mismo, de este horrible y criminal pecado llamado SILENCIO.
Debemos ser libres de la sangre de este mundo impío, si es que deseamos ir al cielo. ¿Cómo? No negándoles la verdad de su condición, amonestándoles contra el pecado que los asedia.



Estamos pecando de silencio y no lo vemos. Somos cómplices mudos de este mundo que ha perdido el pudor, el honor, la dignidad, la vergüenza y el temor a Dios. Tenemos miedo de hablar la verdad, para evitarnos problemas, preferimos ser alabados por los hombres, que reconocidos por Dios, desde lo alto; convivimos con la injusticia y aun la sufrimos pero no luchamos contra ella porque no deseamos ser vistos como intolerantes. Preferimos pasar por humildes y besar los pies de los tiranos, antes que denunciar el pecado y arriesgar que nuestra cabeza nos sea quitada del cuello.

Falsos profetas, falsos apóstoles y hombres corruptos están destruyendo la obra de Dios y lo permitimos porque no deseamos ser vistos como impopulares y porque sin darnos cuenta hemos vendido nuestra conciencia por un poco de comodidad, hemos permutado nuestros principios por un plato de lentejas.
Los homosexuales proclaman a los cuatro vientos, sus desvergüenzas, Mientras los cristianos ocultan su identidad mezclándose con el mundo. Las mafias corrompen naciones enteras en tanto que los cristianos callan a causa de intereses privados.

El pecado de silencio es un cáncer que está consumiendo a la iglesia, por miedo al hombre. El diablo ha logrado causar suficiente miedo al liderazgo y a la iglesia para que observe lo que pasa en el interior de ella, pero no haga nada para resolverlo. Falsos hermanos y falsos líderes, se están apropiando de las iglesias y de las organizaciones cristianas para despilfarrar y despojar la obra de Dios. Hombres sin temor por las cosas de Dios, están suplantando a hombres santos y los persiguen desde el mismo seno de la iglesia.

Y seguimos callando por conveniencia, o por comodidad, o por cobardía, o por costumbre. Hemos aceptado el yugo de la esclavitud, antes que luchar por nuestra propia libertad espiritual. Preferimos que hombres caídos de la gracia de Dios, nos lideren antes que vivir en dependencia absoluta del Espíritu Santo.

Confundimos la humildad con el silencio. La obediencia a Dios, con el temor a los hombres. La sujeción a la palabra del Señor, con la esclavitud. Toleramos cualquier cosa para evitarnos molestias. Soportamos cualquier injusticia sin alzar la voz de la verdad, sin denunciar las tinieblas.
Se dice de Juan que era la voz que clamaba en el desierto. Se dice de nosotros que somos los que nos cubrimos con el mismo manto, el manto del silencio y de la impunidad. No queremos ser la voz de Dios, en estos tiempos, preferimos que se levanten las piedras y ellas hablen. No queremos ser testigos de Dios, en esta época. Pueden ahora hablar las piedras, porque nosotros decidimos callar.

En Busca de Lo Perfecto

Por J Omar Tejeiro R.



Andamos día tras día en busca de lo perfecto, pero a menudo hallamos en los recodos y en las esquinas de nuestros caminos, inmensas montañas de frustración. La gente se casa pensando que ha encontrado la persona ideal, para descubrir después de cierto tiempo, que se ha equivocado, de pies a cabeza. No hay tal marido perfecto o esposa perfecta, como tampoco existen hijos perfectos o dicha perfecta, en esta tierra. El mundo está saturado de verdadera imperfección por doquiera. Pregúntele a la gente, si quieres saberlo, si es perfectamente feliz, seguramente que le dirá que no. La dicha perfecta nos ha sido reservada por Dios, para disfrutarla allá en el cielo.

El perfeccionismo, es la creencia de que la perfección puede y debe ser alcanzada. En cuestión humana, se refiere a la persona con una belleza profunda. Para otros es la creencia de que cualquier cosa por debajo de un ideal de perfección es inaceptable. Se describen dos tipos de perfeccionismo. Los perfeccionistas normales "obtienen un sentimiento muy real de placer de los resultados de un esfuerzo costoso", mientras que los perfeccionistas compulsivos son "incapaces de sentir satisfacción porque a sus ojos nunca consiguen hacer las cosas lo suficientemente bien como para alcanzar ese sentimiento". Burns define a los perfeccionistas como "personas que se esfuerzan compulsiva e incansablemente hacia objetivos imposibles y que miden su propio valor enteramente en términos de productividad y éxito".

Caminando Hacia lo Perfecto

La verdad es que cada cristiano en esta tierra está en la búsqueda de lo perfecto, esa búsqueda acabará cuando estemos en el cielo. Millones de cristianos frustrados, en el mundo, hoy, están buscando una iglesia perfecta que no existe, unos pastores perfectos, que no encuentran, y unos hermanos y amigos perfectos que no hay. Un error común es creer que Dios nos ama porque somos perfectos, o que Dios nos aborrece por qué no lo somos. Sin embargo, debemos saber que Dios nos ama, primero, porque Él es amor, segundo porque somos obra de sus manos de Alfarero Divino y tercero nos ama porque somos sus hijos y Él es Nuestro Padre.
Los fariseos despreciaron a Jesús por qué no entendían como el Maestro podía aceptar los besos y las lágrimas de una mujer con mala reputación. O como era posible que posara y comiera en casa de un publicano. Ellos ignoraban que un ser perfecto es aquél que también ama y perdona al pecador. El perfeccionismo religioso llevó a los fariseos a despreciar la gracia de Dios y los condujo a las tradiciones, al dogmatismo hipócrita, y a las doctrinas y mandamientos de hombres. Sin notarlo, los fariseos rechazaron a Dios y despreciaron al Salvador por quedarse con su perfeccionismo engañoso... Jesucristo les dijo que ellos recorrían mar y tierra en busca de prosélitos, pensando que los estaban ganando para el reino de los cielos, cuando en realidad lo estaban haciendo, un hijo más, del infierno.

El Pecado del Perfeccionismo

Personalmente considero el perfeccionismo como uno de los pecados más peligroso y sutil, presente aun en este tiempo, en medio de la iglesia, pero disfrazado como ángel de luz y vestido con un disfraz de celo por Dios y su Palabra, al estilo de Elías.
Satanás se engañó a sí mismo, en el cielo, cuando creyó que él era semejante al Altísimo, él pensó que merecía un trono como Dios, donde sería adorado y respetado como Dios. El perfeccionismo es en realidad, muchas veces, orgullo y arrogancia, disfrazados con ropas de falsa piedad y falso celo por Dios. Es por eso que el perfeccionismo es terriblemente destructor.
Dios quiere convencernos que solo Él es Perfecto, por que solo Él es Dios y asimismo quiere enseñarnos que nosotros no somos más que débiles e imperfectas criaturas y que por nuestras propias obras, nunca seremos aceptos ante Él. La manera de acercarnos a Dios no es EL PERFECCIONISMO sino LA HUMILLACION Y EL ARREPENTIMIENTO. ¿quién es el que se humilla y se arrepiente ante Dios? El que reconoce que ha fallado y ha pecado; la persona que se cree perfecta es altiva y orgullosa y no se humilla ante Dios, ni ante nadie.

Cuando Entendemos y Aceptamos Que No Somos Perfectos

El que confiesa sus pecados y se aparta alcanzará misericordia. Si decimos que nosotros nunca fallamos estamos mintiendo y no practicamos la verdad. Puede ser que entender y aceptar que no somos lo que aparentamos ser, nos cueste mucho, sin embargo es lo mejor que nos puede suceder. Recuerde usted que Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, no era distinto a nosotros era tan de carne y hueso, como usted y yo, también se enojaba y se frustraba, era hombre, no era Dios. Era tan humano que se quiso morir lleno de una depresión infernal muy común a veces entre los hombres de Dios. Pero el amor y la ternura de Dios lo restauraron y él regresó al sitio del supremo llamamiento de Dios para atender de nuevo sus deberes proféticos
Si pudiéramos juzgar a las personas cuando fallan de la misma manera que deseamos ser juzgados por ellos cuando nosotros fallamos, aprenderíamos a ser más justos y equilibrados. Exigimos muchas veces una perfección a las demás personas que termina volviéndose una carga pesada para ellos, tal inclinación era propia de los fariseos. Me he convencido que yo no puedo hacer nada perfecto, y que tampoco puedo hacer a nadie perfecto, eso es asunto de Dios, con cada uno y asunto de cada uno con Dios.

Cada vez que intento ver la paja en el ojo de mi hermano, tengo que acudir al cirujano divino para que me opere de alguna viga extraña incrustada entre mis ojos.
He aprendido a ver a la gente de frente, y amarla tal como son, por que así me amó Dios, y cada vez que veo en ellos alguna cosa que produce desagrado ante los ojos de Dios, trato de decírselo en espíritu de mansedumbre, acordándome que también yo soy de carne, generalmente les pongo mis manos en el hombro o en sus cabezas y oro por ellos, se que están enfrentando al enemigo más perverso de todos los siglos, sé que viven como yo en un mundo lleno de maldad y saturado de fuerzas hostiles y tentadoras. Sé que necesitan el mismo remedio que yo necesité y que a menudo necesito cuando me siento débil.

Una de mis oraciones continuas al Señor es esta: No permitas oh Dios, que mi corazón se manche, no me dejes jamás herirme, y ayúdame a recordar siempre que soy carne y débil y que por eso te necesito cada día.
Con amor desde mi imperfecto corazón, para tanta gente que como yo un día logrará lo que tanto soñamos: SER PERFECTOS COMO DIOS NOS DESEA.