Mostrando entradas con la etiqueta Liderazgo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Liderazgo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de junio de 2011

INSPIRAME

Por J Omar Tejeiro

Inspírame Señor, cuando mi alma siente que decaigo. Cuando siento que abajo mis pies se hunden y mis ojos se obscurecen y me pongo torpe en mi andar, como tanteando a ciegas, buscando algo a lo cual aferrarme para no caer. Inspírame cuando el dolor me embarga por algún beso traidor, por la flecha de algún guerrero que se volvió contra mí. Cuando me veas Señor llorando a solas por el miedo que me azota adentro, cuando me veas entre las olas sumergiéndome, cuando me mires en alguna cueva triste, cuando me encuentres en algún altar tirado sin poder hablar, cuando notes que estoy claudicando entre dos pensamientos, cuando sepas que me estoy durmiendo como un atalaya cansado de otear el viento, cuando descubras que me estoy cansando, es que necesito Señor de tu inspiración.

Inspírame Señor, levantando mis brazos, a través de otras manos que se pondrán de mi lado, como si fuesen mis pajes de armas, hasta yo vencer a todos tus enemigos. En la sonrisa de un niño, en la mueca del dolor de los que sufren, en la mirada de alguien que carece de esperanza, inspírame.

A la hora de escribir, inspírame,  para que mis palabras te exalten, para que mis dedos sean dedos de escritor y muy ligeros, para que mis palabras tengan la vida y los versos de los poetas,  inspírame. Inspírame para volver cada experiencia dolorosa de esta vida una canción que hable al alma, en la boca de nuestros cantores.

Inspírame también para guiar tus rebaños,  por las laderas y por los pastizales verdes y abundantes de aguas. Inspírame para no ser simplemente un pastor, sino más bien un pastor excelente. Un pastor que ame, cuide y vigile a mis ovejas. Un pastor que pueda dar mi vida por las ovejas, como El Pastor de los pastores, la dio.

Inspírame para ser un mejor padre y un esposo mejor, para no ser un tirano y cruel con mi compañera o mis hijos; para ser en mi casa no un hombre autoritario, pero sí un líder con autoridad. Para cambiar mis gritos en diálogos, mis amenazas en actos sabios, prudentes y llenos de paciencia. Inspírame a emprender la empresa más grande de todas las empresas en la tierra, construir para tu gloria UN HOGAR FELIZ.

Inspírame a ser un intercesor, a no pecar contra ti, dejando a un lado mis deberes de oración. Como a María, ayúdame a ser capaz de olvidarme de todos los afanes de esta vida, para tener el gran privilegio de sentarme a tus pies, de inclinar mis rodillas para oír que hablas a mi oído e instruyes mi conciencia. Inspírame a amar la intimidad contigo: las últimas horas de la noche, las primeras horas del día, los mejores días de la semana, los mejores años de mi vida. Finalmente,  inspírame Señor, para inspirar a otros. 

sábado, 30 de abril de 2011

La Armadura Oxidada


Por J Omar Tejeiro R.

¡Ay de vosotros,  cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!  porque así hacían sus padres con los falsos profetas. Luc 6:26 

Es un mal universal buscar la buena opinión de los demás, respecto a nosotros, pero lo importante no es lo que la gente piense, sino la opinión que Dios tiene de nosotros. Para los amigos de Job, el patriarca era un pecador que estaba expiando sus culpas, con su sufrimiento, para Dios Job era un hombre justo. En los tiempos de David, la mayoría creía que éste era un rebelde fugitivo y lo despreciaban por haberse unido a gente sin prestigio y endeudada con la sociedad de su tiempo. Dios había dado testimonio de David, que era un hombre conforme a su corazón y mucho mejor que el rey Saúl.

Aquellos que cuidan demasiado su imagen externa con las demás personas, esconden muchas veces fragilidades que desean ocultar. Tienen una vida secreta y otra vida pública. Los tales se engañan a si mismos, pues no han confrontado sus propias debilidades y flaquezas, asumiendo que esta es la manera correcta de evitar ser vulnerables. Están vestidos con una armadura de hierro, pero su armadura  se halla oxidada de hipocresía. Creen que son los héroes y los únicos gladiadores que pueden salvar el planeta, viven apasionadamente para que los demás los vean como los únicos protagonistas en las batallas. Si alguna vez hay un héroe que se lleva los aplausos, caen en un estado de amargura que les corroe el alma y les quita el sueño.

Nadie pelea como ellos, nadie es capaz de hacer las cosas como solo ellos lo hacen, el mundo los necesita y los aclama, los demás piden que sean inmortales y perennes, ellos venden una imagen eterna ante los demás  y piden a la gente que los pongan en un pedestal y los honren.

Pero contrario a esta tendencia humana, los hijos de Dios, hemos elegido un camino de desprecio, humillación, aislamiento y muerte. Nuestro camino es un camino de cruz, adornado con coronas de espinas, carente de aplausos, lleno de calumnias y vituperios. Pueden tomar nuestro lugar cuando quieran, hasta esta hora padecemos hambre,  tenemos sed,  estamos desnudos,  somos abofeteados,  y no tenemos morada fija. Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos;  nos maldicen,  y bendecimos;  padecemos persecución,  y la soportamos. Nos difaman,  y rogamos;  hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo,  el desecho de todos. 1ª de Corintios 4:11-13




miércoles, 8 de diciembre de 2010

La Verdad y Lo Verdadero

EL apóstol Juan, hijo de Zebedeo, es usado por Dios para hablarnos del Verdadero. Él es quien nos habla de la Vid Verdadera, del Verdadero Pan y de La Luz Verdadera y nos presenta a Jesús como LA VERDAD UNICA Y ABSOLUTA. Jesús dijo que la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adoraremos a Dios en Espíritu y en verdad, porque el Padre a tales adoradores busca que le adoren. En medio de tanta falsedad y apostasía reinante Dios está llamándonos a ser verdaderos discípulos y vale la pena saber diferenciar lo verdadero de lo falso.


HE AQUÍ LO VERDADERO


La Luz Verdadera: Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. Juan 1: 9-10


Comida y Bebida Verdadera: Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. Juan 6: 55- 57


Los Verdaderos Adoradores: Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. Juan 4: 23-24


Natanael, Un Verdadero Israelita: Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño. Juan 1: 47


El Verdadero Dicho: Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega. Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores. Juan 4: 37- 38


El Padre Un Verdadero Testigo, Con Un Testimonio Verdadero: Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Otro es el que da testimonio acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí es verdadero. Juan 5: 31-32


El Pan Verdadero: Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. Juan 6: 32


El Verdadero Mensajero y Su Doctrina Verdadera: Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta. El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia. Juan 7: 16- 18


El Verdadero Juicio: Entonces los fariseos le dijeron: Tú das testimonio acerca de ti mismo; tu testimonio no es verdadero. Respondió Jesús y les dijo: Aunque yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y a dónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo, ni a dónde voy. Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie. Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me envió, el Padre. Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero. Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mí. Ellos le dijeron: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais. Juan 8: 13- 19


La Vid Verdadera: yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Juan 15: 1- 2


La Verdadera Vida Eterna: Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Juan 17: 3


El Mandamiento Nuevo y Verdadero: Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra. El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.

martes, 7 de diciembre de 2010

El Ministerio y El Hogar

Por J Omar Tejeiro R.

Y he tomado a los levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel. Y yo he dado en don los levitas a Aarón y a sus hijos de entre los hijos de Israel, para que ejerzan el ministerio de los hijos de Israel en el tabernáculo de reunión, y reconcilien a los hijos de Israel; para que no haya plaga en los hijos de Israel, al acercarse los hijos de Israel al santuario. Números 8:18-19

En heb., el que sirve es denominado con el término «ebed», que implica un servicio voluntario u obligatorio, y designa a todos aquellos que tienen que servir; el prisionero de guerra, el esclavo comprado, el funcionario privilegiado de un soberano, y también el adorador de Jehová. Los hebreos se consideran, servidores de un superior, o de Dios.

Hablar entonces de Ministerio, es hablar de servicio. Empezamos nuestro ministerio en nuestros hogares. Nuestros primeros corderitos a quienes debemos servir y cuidar son nuestros hijos y la primer oveja que debe ser ministrada es nuestra esposa. No podemos ser siervos eficaces de Dios, sino aprendemos como servir a Dios en nuestros hogares. Quien no sabe servir en su propio hogar, tampoco podrá servir, ni cuidar la iglesia de Dios. 1ª de Timoteo 3:5

El Ministerio no puede ser ejercido si el siervo de Dios carece del amor necesario hacia su familia, iglesia y prójimo en general. Debemos amar y servir a las personas que tenemos cerca y vemos todos los días o ¿cómo amaremos a aquellos que están lejos y que nos son desconocidos? Cuando aprendemos a servir a nuestros hijos con gozo y no por obligación, la vida tiene otro sentido. Cada vez que servimos a nuestro cónyuge no por obligación, sino por amor, lo hacemos feliz y nosotros también somos felices. 1ª Juan 4:20

Muchas personas quieren salvar el mundo descuidando su propia salvación y la de sus seres amados. Hacen cantidad de cosas en la iglesia pero no quieren hacer nada en sus hogares. Nuestro hogar es nuestra primera iglesia y tenemos el deber de levantar el testimonio ahí. Su liderazgo comienza en su casa con su familia, manteniendo una buena relación, su vida de servicio a Dios, empieza sirviendo a sus seres queridos y cercanos, en su casa. Use el amor como un camino excelente en su ministerio. 1ª de Corintios 12:31; 13:1-13

No bastan nuestras palabras en las predicaciones, enseñanzas y sermones, es necesario servir con el ejemplo como verdaderos siervos de Dios. La gente notará si somos un hogar de testimonio y sentirá si hay verdadero amor en la familia del liderazgo. Y si no os parece bien servir al SEÑOR, escoged hoy a quién habéis de servir: si a los dioses que sirvieron vuestros padres, que estaban al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa, serviremos al SEÑOR. Josué 24:15

Si en nuestro hogar todo lo que hay es una apariencia de vida cristiana, el trabajo que desarrollamos no tendrá fundamento sólido y en cualquier momento habrá un fracaso total. Su Ministerio y el mío comienza por casa y el ejemplo también. Tito 2:7

lunes, 25 de octubre de 2010

Uno Mejor Que Tú

Por J Omar Tejeiro R.


Y volviéndose Samuel para irse, él se asió de la punta de su manto, y éste se rasgó. Entonces Samuel le dijo: Jehová ha rasgado hoy de ti el reino de Israel, y lo ha dado a un prójimo tuyo mejor que tú. 1ª de Samuel 15:27-28


Siempre habrá alguien mejor que nosotros y aunque Dios no nos usa por ser mejores o peores, dependiendo sus propósitos, sino por su misericordia y gracia, sin embargo Él traerá un día nuestras acciones a una evaluación para premiarnos o reprocharnos. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego. 1ª Corintios 3:12-15. Cuando damos lugar a la vanidad creemos que nosotros somos mejores que todos los demás y que por eso Dios nos escoge y nos usa. Romanos 11.


Jacob era hermano de Esaú, los dos fueron cortados con la misma tijera, pero Dios amó a Jacob y a Esaú aborreció. Los dos eran del mismo origen y producto de la misma fábrica, los dos eran igualmente malos, pero Dios tuvo misericordia de Jacob, porque le plació. No hemos llegado al lugar donde estamos porque somos mejores o peores que los demás, no somos nosotros los que determinamos, sino que Dios así lo quiso y tuvo misericordia de nosotros.


Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí. ¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece. Romanos 9:13-18


En lo personal cuanto más busco a Dios, más flaquezas veo en mi. Dios sabe y nos conoce tal como somos y no se ha sentado en una silla a esperar que nosotros seamos perfectos para Él usarnos, Él nos usa a pesar de lo que somos y va perfeccionando nuestras vidas con el paso del tiempo hasta hacer de nosotros algo mejor. No hay que pretender ser perfectos para empezar a servir a Dios.


En Efesios 4:12-15 leemos: Así prepara a los suyos para las obras del ministerio en vista de la construcción del cuerpo de Cristo;" hasta que todos alcancemos la unidad en la fe y el conocimiento del Hijo de Dios y lleguemos a ser el Hombre perfecto, con esa madurez que no es menos que la plenitud de Cristo. Entonces no seremos ya niños a los que mueve cualquier oleaje o viento de doctrina o cualquier invento de personas astutas, expertas en el arte de engañar. Estaremos en la verdad y el amor, e iremos creciendo cada vez más para alcanzar a aquel que es la cabeza, Cristo. (BL95)


La vasija de barro se hechó a perder en las manos del Alfarero, pero Él hizo una mejor vasija y con el mismo barro, según le pareció mejor hacerla. El cuchillo fue hecho para cortar, la luz fue hecha para alumbrar, los pies fueron dados para andar; a cada uno de ellos Dios les dio, como a nosotros, un destino. Debemos descubrir el nuestro para sentirnos plenamente felices y útiles. David hizo muchas cosas reprochables y vergonzosas que Dios desaprobó rigurosamente, sinembargo su amor hacia Dios, su amor hacia su pueblo, su amor y misericordia hacia sus enemigos hicieron de David un hombre mejor que Saúl.


Solo el amor nos hace mejores, mientras a muchos el poder los hace peores. Dios aun está buscando aquellos que lo aman de veras, para Él llenar sus tesoros. Fue a Pedro a quien Jesús le hizo estas preguntas que fueron una sola y buscaban una sola respuesta:


Cuando terminaron de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?" Contestó: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: "Apacienta mis corderos.
Le preguntó por segunda vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?" Pedro volvió a contestar: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: "Cuida de mis ovejas.
Insistió Jesús por tercera vez: "Simón Pedro, hijo de Juan, ¿me quieres?" Pedro se puso triste al ver que Jesús le preguntaba por tercera vez si lo quería y le contestó: "Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero. Entonces Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas. En verdad, cuando eras joven, tú mismo te ponías el cinturón e ibas a donde querías. Pero cuando llegues a viejo, abrirás los brazos y otro te amarrará la cintura y te llevará a donde no quieras.


Jesús lo dijo para que Pedro comprendiera en qué forma iba a morir y dar gloria a Dios. Y añadió: "Sígueme.. . Pedro miró atrás y vio que lo seguía el discípulo al que Jesús amaba, el que en la cena se había inclinado sobre su pecho y le había preguntado: "Señor, ¿quién es el que te va a entregar?" Al verlo, Pedro preguntó a Jesús: "¿Y qué va a ser de éste?" Jesús le contestó: "Si yo quiero que permanezca hasta mi vuelta, ¿a ti qué te importa? Tú sígueme. Juan 21:15-22 (BL95)


Si amamos al Señor de todo corazón, seguramente que seremos mejores siervos y siervas. Amaremos más a las ovejas del rebaño, seremos como verdaderos samaritanos, amaremos aun a nuestros enemigos y seremos capaces de bendecirlos. Llevaremos el oprobio de Cristo con gozo, su cruz será para nosotros un privilegio cargarla y nos será más fácil y ligera su carga y sea que vivamos o que muramos adoraremos y haremos lo que el Señor nos mandó a hacer.

domingo, 24 de octubre de 2010

El Hombre Imperfecto Amado Por El Dios Perfecto

J Omar Tejeiro R.


Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento. Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros. Isaías 64:6,8.


Nuestra imperfecta naturaleza olvida fácilmente que Dios nos encontró ciegos, inútiles y pecadores junto al camino, mendigando. El orgullo maligno nos hace presuntuosos y nos conduce a una dualidad perversa donde pareciera que no somos humanos, sino más bien seres angelicales, super inmaculados y super espirituales. Como Sansón nos jactamos de la unción y creemos que es un asunto muy nuestro. Igual que Saúl confundimos el uso de la autoridad con el abuso del poder y sin darnos cuenta corremos el peligro de pasar la línea divisoria entre lo permitido a lo prohibido.


Hoy bajo la unción de Dios, echamos fuera a los demonios y sanamos a los enfermos y luego nos sentimos intocables, consentidos de Dios y con permiso para ser arrogantes, en lugar de ser más humildes delante de Dios y de su pueblo. Repentinamente tenemos licencia para matar al estilo del viejo Oeste, decidimos quien vive y quien muere. Quien sirve y quien no sirve. Quien va y quien regresa. Nos convertimos de la noche a la mañana en jueces. Juzgamos a nuestra familia, a nuestros hermanos y a nuestros líderes y aún los condenamos sin ninguna misericordia.


Cuan difícil es para nuestra carne arrogante, reconocer nuestras flaquezas y maldades. Pero le es fácil ver los errores de los demás, los pecados de los otros, la paja en el ojo ajeno. Para los demás muchas veces, todos los pecados son imperdonables, pero nuestros pecados no son más que pequeños errores que deben ser corregidos. Mateo 7:2


La verdad es que somos seres imperfectos amados por El Dios perfecto. Pablo nos escribe en Romanos 5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Es por su bondad infinita que somos lo que somos y alcanzaremos todas sus promesas. Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros. Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. Tito 3:3-7


Nuestra arrogancia, impaciencia y falta de misericordia nos ha impedido perdonar hasta setenta veces siete, como Jesús nos enseñó. Como el siervo a quien el rey le perdonó todas sus deudas, después de absueltos hemos ahogado y encarcelado a nuestros consiervos por aquellas pequeñas deudas y faltas que tienen con nosotros. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Mateo 18:21-35. Con razón el Salmista dijo: Entenderé el camino de la perfección cuando vengas a mí. Salmos 101:2. En la revelación de Dios a Isaías leemos: Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.


¡ Ven a nosotros oh Dios y revélanos tu majestad, tu amor y tu misericordia. Haznos sentir tal como somos de pecadores para poder humillarnos ante ti !

sábado, 16 de octubre de 2010

Los Galardones de La Fe

Por J Omar Tejeiro R.

Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión,  diciendo: No temas,  Abram;  yo soy tu escudo,  y tu galardón será sobremanera grande. Génesis 15:1
Abraham, el Padre de la fe recibió aquí una confirmación de parte de Dios, que su fe sería recompensada. Un galardón es un premio o una recompensa que se gana o se entrega por un mérito o servicio. El mérito es una acción digna de premio o castigo y todos sabemos que según nuestras acciones o siembra, eso mismo cosecharemos. Alguien dijo que si sembramos tormentas, segaremos tempestades. 

El mérito también forma parte de las cualidades de una persona que la hacen digna de aprecio o alabanza. Los galardones de Dios son prometidos a los hijos fieles, una fidelidad que debe acompañarnos siempre. Por eso se nos motiva a ser fiel hasta la muerte para alcanzar la corona de la vida. Mantenga su pureza, sea santo y santa todavía. Persevere en la fe y en la sana doctrina, manténgase en amor, en ternura y sensibilidad hacia Dios. No cambie a Dios por nadie ni por ninguna cosa, no adore a nadie más que a Él. Hay grande galardón si guardamos hasta el final los mandamientos de Dios, porque la ley de Jehová es perfecta,  que convierte el alma;  El testimonio de Jehová es fiel,  que hace sabio al sencillo. Salmos 19: 7-11

Las recompensas de Dios son para esta vida y para el futuro glorioso en la eternidad. La Biblia dice que José fue recompensado por Dios, gracias a su lealtad al Señor, él fue puesto como señor de la tierra de Egipto y del mundo, en aquella época crítica. Al joven Salomón, por pedir correctamente, Dios le añadió riquezas y fama. A Job Dios le dio el doble de lo que tenía después de restaurarle todo. A la huérfana Esther Dios la hizo reina después de haber arriesgado su misma vida. En Marcos 10:28-30 leemos que Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí,  nosotros lo hemos todo,  y te hemos seguido. Respondió Jesús y dijo:  De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa,  o hermanos,  o hermanas,  o padre,  o madre,  o mujer,  o hijos,  o tierras,  por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo;  casas,  hermanos,  hermanas,  madres,  hijos,  y tierras,  con persecuciones;  y en el siglo venidero la vida eterna. Tenga usted también la certeza, que Dios recompensará su confianza depositada en Él, en esta vida y en la venidera.

No pierda la fe en el Señor, sea paciente y no desespere. Dios vendrá con su premio, soporte la aflicción, sea valiente. No abandone su lugar, sus deberes, sus responsabilidades. No retroceda, avance como el soldado en la batalla. Hebreos 10:35-39

George Matheson escribió, “Nosotros comúnmente asociamos la paciencia con el “acostarse o arrimarse”.  Lo tenemos como un ángel que guarda el sofá de una persona inválida.  Pero hay una paciencia que es aún más difícil – la paciencia que puede correr.  El descansar en tiempos de angustia, el ser quieto mientras que estás bajo a golpe de la fortuna adversa implica una gran fuerza.  Pero yo conozco a algo que implica una fuerza mayor: es el poder continuar trabajando bajo la tensión; el tener una gran pesar sobre tu corazón y aun así, seguir corriendo; el tener una angustia profunda en tu espíritu y, a la vez continuar cumpliendo con tus tareas diarias.  Esto es lo que es ser como Cristo.  La cosa más difícil para la mayoría de nosotros hacer es ejercitar nuestra paciencia, no en la cama de los enfermos, sino en la calle.”  El esperar es cosa dura; es esperar con buen valor es aun más difícil. La paz que Jesús nos ofrece no es la falta de problemas, sino la confianza de que Él siempre estará contigo.

viernes, 8 de octubre de 2010

Se Necesitan Obreros Para Forjar Corazones

Por J Omar Tejeiro
Tú tienes contigo muchos obreros,  canteros,  albañiles,  carpinteros,  y todo hombre experto en toda obra. Del oro,  de la plata,  del bronce y del hierro,  no hay cuenta.  Levántate,  y manos a la obra;  y Jehová esté contigo. 1ª de Crónicas 22:15-16

El significado de la palabra obrero es amplio e interesante, el diccionario dice que es la persona que tiene por oficio hacer un trabajo manual o que requiere esfuerzo físico y que es empleada por otra persona. El obrero es uno que está ligado en el proceso de construcción o producción y que recibe remuneración o salario por ello. Es uno que cuida los intereses de otro. Entre los insectos, la palabra obrera,  se aplica a la hembra estéril que desempeña tareas de alimentación, construcción y cuidado de las larvas.

Un obrero es una persona dispuesta a recibir órdenes, acepta fácilmente el liderazgo de otros y asimila su rol para la realización de una obra o proyecto. Es recursivo, hábil, precavido, multifacético. Tiene la habilidad para solucionar situaciones imprevistas y lo hace con sacrificio y gozo.
Los obreros son prácticos, no teorizan mucho y casi nada, todo lo practican y aprenden, aprenden, practican y aplican, hasta que se convierten en expertos. Contrario a los intelectuales que están llenos de mucha teoría y lógica, pero carecen de experiencia, los obreros viven todos los días en un laboratorio. Ensayan, prueban, inventan, aplican, si funciona lo seguirán haciendo, sino lo seguirán intentando hasta que funcione y al final funciona, eso mismo hacen los científicos aunque los obreros no lo saben ni se preocupan de esos menesteres.

Los obreros poseen un carácter rudo y casi áspero, pero tienen gran olfato y discernimiento por las cosas de Dios. La rudeza de los obreros es porque crecen entre el barro, golpeando duro, trabajando con material muy duro y áspero forjando así, nuevas estructuras. Los verdaderos obreros del Señor también hacen esto, bregan con rudos pecadores y forjan corazones de hierro, hasta que los inclinan en los propósitos de Dios.

Los que estamos en estos oficios del Señor, sabemos que sin obreros se perderá la cosecha y hay una mies madura que es urgente cosecharla. No usemos personas que no poseen corazón de obrero, porque el trabajo se detendrá. Hoy día los altares están llenos de gente elocuente y con muy buenos trajes, pero que no saben nada de lo que significa la obra y no están dispuestos a convertirse en obreros. Sus sermones son teorías propias para estudios científicos, con muchos eslabones perdidos, pero no hay evidencias. Los obreros tienen evidencias visibles y reales de su trabajo, son notables. Por doquiera hay testimonio de sus obras y sus logros.

Moisés, uno de los líderes más protagónicos de todos los tiempos dijo lo siguiente: "No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es pesado en demasía. Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal..." (Nm 11:14, 15).
"Entonces Jehová dijo a Moisés: Reúneme setenta varones... que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales..." (Nm 11:16).
"Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez. Ellos juzgarán al pueblo en todo tiempo; y todo asunto grave lo traerán ti, y ellos juzgarán todo asunto pequeño..." (Ex 18:21, 22).

Moisés estaba tratando de hacer las cosas él solo, hasta el punto que deseó que Dios lo matara y en realidad que algo así nos mataría también a nosotros, entonces Dios le indicó que se apoyara en setenta ancianos, hombres virtuosos, obreros expertos y de esta manera solucionó el problema de su siervo. Los verdaderos obreros del Señor, en su mayoría no han tenido grandes logros académicos, poseen la Biblia como currículo, la pregunta que fue formulada acerca de Jesús fue la siguiente: "¿Cómo sabe éste letras, sin haber estudiado?" (Jn 7:15).
Los judíos se maravillaban del conocimiento que Jesús tenía de las Escrituras, pues sabían que él no tenía certificados académicos que lo hicieran resaltar ante el mundo religioso o secular. Debemos aprender de este ejemplo. Los logros académicos no son la meta principal. El conocimiento bíblico y el poder de Dios es lo que el obrero de la Iglesia necesita (Mt 22:29). Dios está buscando obreros, para forjar corazones, a  la verdad la mies es mucha,  mas los obreros pocos. Rogad,  pues,  al Señor de la mies,  que envíe obreros a su mies. Mateo 9:37-38

jueves, 7 de octubre de 2010

Un Equipo es Mejor que un Hombre

Mejores son dos que uno;  porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren,  el uno levantará a su compañero;  pero  ¡ay del solo! que cuando cayere,  no habrá segundo que lo levante. Eclesiastés 4:9-10

Jesús no buscó seguidores, aunque multitudes lo siguieron, no comerció con el evangelio, aunque habló de los negocios de mi Padre y de hacer tesoros en los cielos. Para cumplir su labor formó una escuela de discipulado y él fue el Maestro único de aquellos discípulos, los doce apóstoles fueron su equipo de trabajo. Los sometió a un entrenamiento riguroso durante tres años y les enseñó sus doctrinas,  mientras los comisionó para alcanzar el mundo con el evangelio. Los seguidores fueron miles, los apóstoles fueron doce y once de ellos mantuvieron su lealtad con el Maestro. 

. "En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles... Y descendió con ellos..." (Lc 6:12, 13, 17).
Jesús empleó la mayor parte de Su tiempo preparando a los doce apóstoles para que llevaran adelante Su ministerio. Él siguió este principio de entrenar a otros. Ese es el ministerio de líderes: buscar más líderes y entrenarlos. 

Busque Líderes

Ralph Mahoney  escribiendo acerca del Liderazgo dice: Y Jehová dijo a Moisés: "Reúneme setenta varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales." Números 11:16.
Muchas veces se desperdician esfuerzos tratando de entrenar personas que no tienen la habilidad para el liderazgo. La instrucción del Señor fue clara: "Reúneme setenta varones...que tú sabes que son ancianos [líderes]...". ¿Cómo puede usted reconocer a un líder? Observe cuántos le siguen. Si no hay nadie que le siga, entonces no es un líder.
Cuando salga al campo para traer un hato de cincuenta vacas lecheras para ser ordeñadas, sólo tiene que encontrar la "vaca líder". Si logra guiarla hacia el establo donde las ordeñan, el resto la seguirán. Lo mismo sucede con los líderes de personas. Es vital que encuentre hombres y mujeres que sean seguidos por otros y proceda a entrenarlos. (Tomado del Cayado del Pastor)

La razón por la cual el crecimiento de una obra se detiene es porque se hace énfasis en los seguidores y no en el discipulado. Un líder sin discípulos podrá tener seguidores pero será un líder débil, porque con él terminará la obra, los líderes que trascienden mas allá del tiempo lo hacen a través de sus discípulos.
Si usted es un Moisés debe tener al lado un Josué. Si es un David debe tener su propio Jonatán. Si es un Pablo necesita un Timoteo. Si quiere lograr hacer la obra a la manera de Dios debes hacer lo que hizo Jesús, buscar su propio equipo y enseñarles la palabra, junto al ejemplo, la oración y la paciencia. "Y enseña a ellos las ordenanzas y las leyes..." (Ex 18:20). Soy de los que creen que cada pastor debe tener un día a la semana, en su iglesia, Escuela de Liderazgo y que no debe tomar esta necesidad en poco.

Trabajar en equipo es aprender a confiar en Dios y lograr delegar a otros. Es darle espacio a los demás, aprender a respetarlos, a valorarlos, y permitir que ellos se desarrollen mientras nosotros estamos cerca para ayudarlos y apoyarlos. No tenemos que esperar a que sean perfectos, para empezar a usarlos y delegarlos, con el tiempo aprenderán, indudablemente que nosotros tampoco lo somos. Es reconocer que la Obra es de Dios y no de nosotros y que es Dios quien da el crecimiento a la obra, aunque Pablo siembre y Apolos riegue. 

Trabajar en equipo requiere mucha paciencia, oración y fe en el Señor para poder formar adecuadamente a las personas que Dios quiere usar para edificar su obra. Ser prontos para oír, tardos para hablar y tardos para actuar bajo la ira son cualidades requeridas para el trabajo en equipo. Trabajar en equipo es maravilloso porque la responsabilidad no recae sobre un solo individuo y porque mejores son dos que uno;  porque tienen mejor paga de su trabajo. Empiece hoy a orar por su propio equipo, trabaje y ayude a otro y usted se ayudará a mismo. Tenga paciencia porque a su tiempo segará si no desmaya.

viernes, 1 de octubre de 2010

El Precio del Éxito


Por J Omar Tejeiro

Angustiado él,  y afligido,  no abrió su boca;  como cordero fue llevado al matadero;  y como oveja delante de sus trasquiladores,  enmudeció,  y no abrió su boca. Isaías 53
Alguien dijo que El éxito es costoso y el precio de la ignorancia es elevado y tiene razón. Salvarnos le costó a Dios su propio Hijo y al Hijo de Dios le costó su propia vida, pero lo hizo.
Toda persona tiene la capacidad de elegir lo que quiere, Dios nos hizo con esa habilidad humana. ¿Pero cuáles son las razones que, casi siempre, escogemos el camino equivocado?
Mencionaré las cuatro principales:  

·         La duda
·         La Ignorancia
·         El Orgullo
·         La Sensibilidad al Rechazo


La Duda

La Duda tiene el poder maligno de apagar la voz de Dios, de neutralizar las maravillosas promesas del Creador y de confundirnos en un mar de pensamientos y emociones que nos desestabilizan. Cuando dudamos es algo similar a quedarnos en medio del mar embravecido expuestos a una tormenta segura. Iremos de un lado a otro, gritaremos desesperados, lanzaremos cosas útiles de nuestra barca, como les ocurrió a los discípulos, quienes pensaron que perecerían. La duda nos debilita y nos deja a merced de nuestros enemigos, totalmente desarmados, llenos de incertidumbre y de impotencia, nos sentimos igual que los israelitas frente a Goliat, antes de que apareciera David. 

La Ignorancia

La ignorancia o la falta de conocimiento es la segunda razón por la cual el éxito nos parece tan difícil y no es que haya personas ignorantes, sino personas carentes del conocimiento necesario para desempeñarse correctamente en la vida. Muchas personas no quieren sencillamente aprender por pereza, por falta de interés, por falta de propósitos en su existencia. A menudo estos individuos son recostados, alguien les ha tolerado ese comportamiento negligente que les ha impedido madurar y adquirir el conocimiento adecuado para desarrollarse y crecer. Otros seres humanos han carecido de la oportunidad, con que muchos otros han sido bendecidos, su extrema pobreza, su entorno socio cultural, una interpretación equivocada en sus valores o cualquier otra circunstancia se las ha negado; con todo si están dispuestos a aprender es posible que alcancen el éxito deseado. 

El Orgullo

También dije que el orgullo nos hace morder el feo polvo de la derrota. Debido a que el orgullo nos encapsula en una burbuja de apariencia, ostentación, vanidad y arrogancia extrema, el orgulloso muestra una imagen falsa de su persona. Este individuo nunca reconoce su necesidad interna de crecer porque el ya es grande, menos de aprender porque ya lo sabe todo. No sabe escuchar, no confía en los demás, solo en sí mismo, depende de sus propias fuerzas y habilidades y aunque sea notable y emprendedor, internamente sabe que el éxito esta más allá y aun no lo ha alcanzado. Solo los humildes tocaran el éxito y conocerán el cielo.  Son las personas humildes las que preguntan cómo se hacen las cosas, están dispuestas a caminar al lado de aquellos que ya son exitosos para aprender de ellos, los humildes oyen y siguen las instrucciones y respetan los códigos del éxito porque desean dar en el blanco. 

La Sensibilidad al Rechazo

La ultima razón que nos niega el camino al éxito, es la sensibilidad al rechazo. Nadie sufrió más desprecio y rechazo que Jesús el Hijo de Dios. El fue despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, se burlaron de sus palabras y de su apariencia, se mofaron del origen de su nacimiento, por haber nacido en el pueblito de Belén, una zona de estrato cero, porque era carpintero, porque no sabían quien era su verdadero Padre. Lo acusaron de instigador, de falso, de blasfemo, de hijo de fornicación. Lo llamaron endemoniado y lo trataron como al peor criminal siendo la persona más inocente y el ser más perfecto que pisó nuestra tierra.
Lo rechazaron y lo despreciaron millones de personas y aun son miles de millones que lo desprecian, sin embargo a Jesús nunca lo afecto el rechazo, por eso tuvo éxito en su misión y hoy millones también lo adoramos. Si usted desea alcanzar el éxito no puede ser sensible al rechazo, al desprecio y a las burlas. Me imagino que a usted nunca lo han rechazado millones de personas a la vez, como lo hemos hecho con Jesús. 

Si usted atiende a las críticas, a las burlas, a los comentarios y a las opiniones de los demás nunca tomará el ascenso al éxito. Mira la montaña frente a ti, en ella hay rocas gigantescas, que cierran tu paso. Hay árboles gigantescos, animales peligrosos y con veneno mortal, tú estas junto a la muchedumbre que te dice cosas halagadoras y a la vez te critica, son gente conformista, perezosa, sin visión de la vida, ellos te gritan ahora que no subas a la montaña, que es peligroso, te puedes perder o corres el riesgo de morir, pero tú quieres alcanzar la cima. Adelante que Jehová estará contigo dondequiera que tú vayas, no temas, sea valiente, la victoria te espera.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Hay Una Misión Para Alcanzar

Por J Omar Tejeiro R.

El,  temblando y temeroso,  dijo: Señor,  ¿qué quieres que yo haga?  Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad,  y se te dirá lo que debes hacer. Hechos 9:6

Hay una misión por alcanzar en cada ser humano, descubrirla dará sentido a la existencia. Alguien escribió: todo el mundo muere, pero no todo el mundo vive en realidad. Millones de personas deambulan por la vida en un ir y venir sin sentido, desorientados y en la búsqueda de algo que ellos mismos ignoran. Están sobreviviendo mientras encuentran su destino y descubren la misión para sus vidas. La misión está ligada al deber moral de una persona y posee la fuerza interior, que obliga al individuo a ejecutarla, por encima de toda circunstancia, aun a costa de su propia vida. 

Oí a una madre pobre con cinco hijos decir, que después que su esposo la abandonó, ella se sumió en la depresión y el alcohol, pero un día alguien la invito a una reunión cristiana donde su espíritu revivió. Al regresar a su casa se arrodilló delante de sus hijos llorando, los miró a sus ojos y les hizo esta promesa: hijos quiero prometerles que con la ayuda de Dios lucharé por ustedes, perdónenme porque he sido débil y cobarde pero les prometo hoy,  que no me daré por vencida y que juntos saldremos adelante. 

Desde aquel día su vida cambió, esa misma semana empezó a trabajar medio tiempo e inició un negocio de ventas en el tiempo restante, sin faltar a la iglesia fiel y regularmente los jueves y los domingos. Sus hijos se volvieron el motor de su vida, empezó a luchar por ellos y ha logrado sacarlos adelante. Esta madre estaba así porque no sabía cuál era la misión de su existencia, necesitaba la luz de Dios y la encontró. Juan 8:12 Descubra usted cual es la misión para su vida y hallará la luz que necesita. 

El apóstol Pablo llegó a convertirse en adversario de Dios y de su obra porque no sabía cuál era la misión para su vida, lo mismo le sucedió a Moisés, cuando la encontraron descubrieron que Dios tenía un propósito con ellos y ellos se involucraron en dichos propósitos cambiando radicalmente sus vidas y la vida de millones de personas. Usted tiene una misión para alcanzar, viva la vida con propósito. Es posible que todo lo que usted necesite es arrodillarse un momento delante de Dios, para que él le hable, le regale su luz, le mande un ángel o un profeta. Tal vez todo lo que usted necesita es volver a soñar otra vez como José y creer que esos sueños pueden ser hechos realidad, porque en ellos están escondidos los propósitos de Dios y una misión para alcanzar en su vida.

martes, 28 de septiembre de 2010

Quien Falla en Planear Planea Para Fallar

Por J Omar Tejeiro R.

Así aconteció que en el día de la batalla no se halló espada ni lanza en mano de ninguno del pueblo que estaba con Saúl y con Jonatán,  excepto Saúl y Jonatán su hijo,  que las tenían. 1Sa 13:22  

La improvisación es lo opuesto a la planeación y es la reacción obligada a los malos resultados en las tareas asignadas. Es como abrir un hueco para tapar otro o como reemplazar a un empleado enfermo por un moribundo. No es que la improvisación sea en si mala o inútil, lo que sucede es que no podemos vivir diez, veinte o cincuenta años, improvisando porque de seguro morderemos el polvo de la derrota.
Dios no dejó nada al azar, no improvisó nada en relación a su obra, planeó desde la eternidad y como el Arquitecto perfecto, colocó cada cosa en su lugar. El planeó el éxito mientras nosotros improvisamos el fracaso. Muchos consideran la planeación como un asunto carente de espiritualidad y una falta de dependencia de Dios, pero están equivocados. Dios es un Dios de orden. 1ª de Corintios 14:40; Éxodo 39:37

Planear es trazar un objetivo claro, para alcanzar aquello que deseamos. Es fijar una meta o destino. Improvisar es edificar algo temporalmente de corta duración, construir soluciones no definitivas y que resuelven casos de emergencia. La improvisación puede ser útil para dar soluciones inmediatas a un problema o para enfrentar una situación inesperada, pero no sirve para la organización porque es incompatible y opuesta a la planeación. 

La planeación es necesaria en la vida de todo ser humano, en la familia, en las empresas u organizaciones de toda índole. Es benéfica porque forma parte de la organización del individuo, es preventiva porque contiene la visión que dirige a la persona. Es selectiva porque sabe elegir lo mejor de sus herramientas humanas y físicas para construir el edificio o la casa o el sueño que se desea. Es espiritual porque habla el lenguaje de la fe, pues tiene certeza de las cosas que espera y convicción de lo que no ve. Se dice que en el día de la batalla solo Saúl y Jonatán tenían espadas en sus manos, pero el ejército de Israel estaba desarmado, como líder Saúl no educó a su pueblo ni lo preparó militarmente, esa era la razón de aquella situación vergonzosa. 

Planear también es educar, instruir, entrenar y formar a otros que tengan la habilidad de conducir al pueblo a la victoria. El aprendizaje no le gusta a muchos cuando se carece de humildad pero el discipulado tiene este ingrediente, aprender de Cristo que es manso y humilde, Mateo 11:29. Las personas que no planean a menudo son autónomas, independientes y arrogantes, porque piensan que nadie sabe, ni puede, ni hace todo lo que ellos hacen. No pueden confiar en otros, no tienen paciencia para enseñar e instruir a otros, no saben oír las opiniones de otros y no admiten fallas mínimas a nadie porque son perfeccionistas consuetudinarios, esa es la razón por la cual los que desean trabajar con ellos los abandonan porque los hacen sentir inferiores e inútiles. Finalmente terminarán solos luchando contra sí mismos. Definitivamente quien falla en planear, planea para fallar.

La Vida del Cristiano

La vida del cristiano ante todo, tiene que ver con lo espiritual, porque como hijo de Dios, es nacido del Espíritu, lo cual lo convierte en ...