lunes, 9 de noviembre de 2009

Deseo a Dios



Deseo a Dios y nada más anhelo que encontrarle cara a cara;
Verlo, hallarlo, alcanzarlo, es un sueño y una locura para otros, para mi en cambio es la única razón que me sostiene, la única verdad que me alimenta.
Es el motivo por el cual empuño en cada guerra mi espada, es el aire que me hace vivir, la fuerza que me mantiene despierto para esperarlo en otro amanecer.

Deseo a Dios en esta humana existencia y persisto por él sin cansarme, por que se que mi imperfecta vida solo en él alcanzará lo perfecto.
Sigo su huella en el camino, busco la escalera dorada que está en alguna parte, habito largas horas en el templo, se que lo hallaré al fín y lo persigo.
Yo he tocado su manto muchas veces, He sentido su poder que me transforma y me renueva el alma,
He comido sus migajas de gloria derretido a sus pies, pero quiero estar con ÉL en su transfiguración y acompañarlo al Getsemaní.
Quiero ser capaz de ir con Él a la misma cruz del dolor y del desprecio sumo, yo deseo a Dios.
Yo deseo a Dios en mis suspiros que brotan de mi alma inquieta, lo deseo en mis gritos de angustia que retumban los montes de Dios.
Deseo a Dios cada vez que abrazo a mis hijos y los encomiendo con un beso al Señor. Deseo a Dios en mi esperanza cuando veo tantas cosas marchitas y vanas y tristes y muertas.

Yo deseo a Dios y vigilo, largas noches espero, se que vendrá a oir la canción de mi alma despierta. Soy guarda nocturno, mi espíritu alerta no sucumbe al tiempo. Aguardo, espero paciente porque deseo a Dios.

Yo deseo a Dios y me basta, no me falta nada, con Él lo tengo todo y me sobra un pan para darlo a los niños hambrientos, me sobra un pez de amor para mostrar al mundo quién es Dios en otro milagro multiplicador.

Canto de Amor en Otoño




A Guillermo y Lidia Que se Han Amado medio Siglo

Medio siglo de amor y otro medio siglo para mirar el mar inmenso.
Y el azul del cielo que se funde en un abrazo eterno con el mar abajo.
Arriba un millón de estrellas celebran en coro un aniversario y las gaviotas cantan una canción de amor en otoño.

Un barco lleno de tesoros regala estrellas a la medianoche y luego parte a la otra mitad de la vida y del amor... cincuenta años después debe alcanzar el viejo puerto de San Juan.

En tierra el otoño lo viste todo de oro y de amarillo.
luego deshoja todo y lo desnuda. Reparte al viento un arcoiris de besos. Entrecruza dolor y risas pálidas. Intercambia noches por amaneceres y ofrece sueños de primavera.

Es amor de otoño derramado, cayendo de arriba entre cascadas uniéndolos, juntándolos, haciendo de ellos dos tan solo uno.
Y el invierno acércandose a la puerta, mirando hacia adentro desde afuera.
Amenazando con agua y frio un amor que las muchas aguas, no han podido en medio siglo apagar.

Es canción de amor en otoño con olor a rosas frescas de hijos, de nietos, de hermanos, de amigos... Para Guillermo y Lidia, desde el otro lado del mundo y de la tierra.

El Calabozo del Egoísmo



Habia vivido toda la vida, en busca de la satisfacción personal y sin embargo era una mujer insatisfecha. Ningún hombre pudo llenar o colmar sus ansias personales. Vivió en decepción tras decepción y fue de un hombre a otro hombre, sumergida en el fango de la desilusión, hasta que Jesús la esperó, sentado al borde del pozo de Jacob y cambió su alma. Su vida era un cántaro vacío, se hallaba sin amor y sin paz en su corazón, y había transitando todo el tiempo por el sendero de la gente egoísta, su historia era triste y saturada de frustraciones y derrotas y aun hasta el dia de hoy, es una ilustración viva y real de una persona egoísta: ella es la mujer samaritana. Y es que el egoísta oye solo su propia voz, persigue solo lo que le gusta y conviene, habla solo de si mismo, solo escucha los lamentos de su propio dolor, únicamente capta la gloria de su propia victoria personal. Vive encerrado en un calabozo de egoísmo y satisfacción propia y sin darse cuenta, el egoísta es arrastrado a una vida de auto aislamiento y encierro muy lamentable.

Al vivir en una búsqueda incesante de satisfacción personal, el egoísta es sorprendido por la angustia y la decepción, pues no consigue disfrutar en ningún instante con casi nada.
En el corazón prisionero del egoísta, se esconden secretos anhelos y obscuros deseos que producen en él una amargura constante, porque siempre quiere encabezar las primeras listas, ocupar las portadas de aquello que brinda publicidad y reconocimiento al hombre, estar en el podio para recibir los honores y los aplausos efímeros de la gente, y sin embargo la mayoría de las veces no lo consigue, es ignorado y aborrecido. Cosecha el desprecio en lugar del reconocimiento y el afecto de su prójimo. Es increíble la forma en que el egoísta anhela todo para si, si se sienta a la mesa buscará el mejor plato y se servirá sin pensar en los demás, si va a viajar buscará la mayor comodidad, si esta frente al televisor, se apropiará del mando y todos tendrán que ver su programa, o irse de la sala. El no sabe jugar o trabajar en equipo, ser útil y bendecir a los demás. Si asiste a un matrimonio él quiere ser el novio o la novia, si está en el aula de clases quiere ser el profesor, pero si está en un entierro, nunca quiere ser el muerto, sino el heredero. Un egoísta nunca cede su sitio, ni sujeta la puerta para que otro pase. Vive muerto de envidia y de rabia contra aquel que aparece en primer lugar, o que parece ser mejor que él, y es posible que lo declare su enemigo y le haga la guerra repentinamente, como lo hizo Saúl con David, en tiempos pasados, cuando escuchó las canciones, que los cantores entonan solo para los héroes de Dios.

Cada uno de nosotros debemos examinarnos en relación a este pecado del alma, que afea nuestro espíritu y maltrata a los demás. Jesús, el Hijo de Dios, dijo que mejor es dar que recibir...y lei alguna vez que El Mar Muerto, es muerto porque solo tiene entrada pero no salida. Solo recibe pero no da nada de si. ¿ sabes consolar a los afligidos o afliges a los consolados? ¿sabes alegrarte con el que está alegre o rabias de ver la felicidad en el rostro de los demás? ¿eres un padre posesivo con tus hijos al punto que te has adueñado de sus voluntades? ¿ o eres acaso un hijo de esos dominantes y manipuladores con tus padres que usa la debiliad de ellos, como una oportunidad para lograr tus caprichos ? y en vuestro matrimonio: ¿ vivis como una pareja de vidas solitarias, cada uno en una isla de insatisfacción y orgullo, o sois el uno para el otro atados con cordón de tres dobleces en una vida de amorosa entrega,contínua ? Vencer el pecado de egoísmo nos ayuda a salir del calabozo de aflicción y tristeza y nos limpia el camino para transitar libres y felices cada dia.

Ironía




Yo también dije cierto día: ¡ soy grande, he crecido, déjenme ser yo mismo !
Entonces me quedé solo de repente, enfrentando el mundo, estrellándome.
Necesitaba herirme y darme cuenta que es triste ser una isla en medio del mar embravecido
Luégo regresé para buscar a mis amigos que dejé y no los encontré ya no estaban.

Tuve que aprender a vivir la vida sin ellos, por mí mismo. Cuando estaban conmigo
Yo no los quise tener y a hora que los quiero y los necesito, ya no están, qué ironía…
Yo también fui indiferente, no sentí ningún dolor , ni sufrimiento, me burlé de todo
Y ahora después de tanto tiempo, todo me duele, cualquier desprecio y palabra, cualquier tontería.