lunes, 30 de agosto de 2010

La Concupiscencia




Por J Omar Tejeiro

Que nadie diga cuando es tentado: Soy tentado por Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal y El mismo no tienta a nadie. Si no que cada uno es tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión. Después, cuando la pasión ha concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado es consumado, engendra la muerte. Santiago 1: 13- 15

Concupiscencia es epithumia en griego, denota un intenso deseo de cualquier tipo, y que arrastra al hombre a lo malo, a través de la carne. Casi en todos los pasajes bíblicos y sagrados tiene un sentido malo. En Rom_6:12, el requerimiento a no dejar que reine el pecado en nuestro cuerpo mortal para obedecerle en sus concupiscencias, se refiere a aquellos malos deseos que están listos para expresarse en una actividad corporal. Son igualmente las concupiscencias de la carne («deseos»), frase que describe las emociones del alma, la tendencia natural hacia lo malo. Tales concupiscencias no son necesariamente ruines e inmorales; pueden ser de carácter refinado, pero son malas si son incoherentes con la voluntad de Dios. Otras descripciones además de las ya mencionadas son: «de los pensamientos» «malos deseos» «pasión de» «actitudes necias y dañosas» «deseos juveniles» «mundanos» «que antes teníais»; «carnales» «de los hombres»; «de inmundicia» «de los ojos» «del mundo» «sus malvados»


La concupiscencia es tentadora y sucia, tiene la capacidad seductora de usar la hermosura y el deseo como un gancho que atrapa y no suelta. La Biblia dice que ella destila miel de sus labios, cuando se viste femeninamente. Se hace suave y blanda como el aceite. Ama la oscuridad y lo secreto, lo oculto. Es en su naturaleza de un carácter totalmente infiel, por ello es adúltera y traidora. Se atavía no para cubrirse, sino para seducir y conquistar al falto de entendimiento. Es profundamente exhibicionista y se desnuda fácilmente, por que es hueca y vacía carente de amor verdadero. Siendo la concupiscencia una enferma sexual, es la más grande transmisora de venéreas y de SIDA. Se le llama Don Juan cuando se pone pantalones de hombre y sale como un conquistador de aventuras inmorales. Se le encuentra a veces aún agazapada entre los santuarios del Señor, tratando de atrapar a los incautos. Usa la música y los ritmos con una sabiduría demoníaca, para despertar los instintos animales y sexuales en la gente que acude a sus llamados.

La concupiscencia es materialista, fornicaria y pornógrafa, vive por los deseos de los ojos. Sus ojos son lascivos y cínicos. La morbosidad está sobre su boca maniática. Juega y se deleita con lo carnal y lo físico. Vive el instante aunque no sobreviva y muera y se condene. Sabe desnudar con la mirada, con las palabras, con sus manos y sus pies; codicia lo ajeno y lo prohibido y no se limita en nada. Conduce a los hombres en sus degradaciones al homosexualismo y a las mujeres al lesbianismo. El incesto y todas las aberraciones sexuales son hijas de esta hija maligna, su padre es Satanás, sus hermanos los ángeles caídos, ella misma es un demonio no definido pero real llamado concupiscencia.

Ella nació en los prostíbulos, creció entre los proxenetas, eligió a las Sodomas y a las Gomorras del mundo para vivir su vida de muerte enfermiza. Ama los vicios y sabe disfrazarse de piedad y de amor entre los monasterios de los religiosos del mundo. Adonde quiera entra y corrompe con su astucia y hermosura que despierta admiración extraña. Muchos no saben que están andando del brazo de la misma muerte, cuando la abrazan a ella. Ignoran que están envenenándose cuando la están besando. Van como el buey al matadero: contentos, menando la cola sin saber que les van a cortar sus cabezas. La concupiscencia no respeta a nadie, nunca tenga una cita con ella, te llevará a la muerte. No hables ni chatees con ella, pues sabe tenderte trampas... tus vestidos arderán y tú perderás tu alma.

La Conversión a Dios

Por J Omar Tejeiro


Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás, diciendo: Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré: Y se levantó Jonás y fue a Nínive conforme a la palabra de Jehová. Y era Nínive ciudad grande en extremo, de tres días de camino Y comenzó Jonás a entrar por la ciudad, camino de un día, y predicaba diciendo: De aquí a 40 días Nínive será destruida. “Y los hombres de Nínive creyeron a Dios y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos. Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive y se levantó de su silla y se despojó de sus vestidos reales y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza. E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna no se les dé alimento ni beban agua, sino cúbranse de cilicio hombres y animales y clamen a Dios fuertemente; y conviértanse cada uno de su mal camino y de la rapiña que hay en sus manos. ¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos? Jonás 3: 5-9.



Más de ciento veinte mil habitantes (Jonás 4: 11) dedicados al comercio, a la rapiña, y a la idolatría sensualista, pues Nínive era la sede del templo de la diosa Istar según nos narra el histórico código de Hamurabi. Para los Ninivitas, la imagen de la diosa Istar había descendido del cielo y la veneraban como la diosa de la fertilidad y del amor sexual, pues parte esencial de su culto, era la prostitución. Aquellas prácticas y costumbres degradantes causaron LA SENTENCIA DEL CASTIGO DIVINO, EN CUARENTA DIAS NINIVE SERIA DESTRUIDA. Sin embargo el pueblo y el rey sentenciados entendieron que debían tomar una decisión, esperar el castigo o buscar el rostro justo y santo de Dios, ellos optaron por la decisión final, única y sabia: CONVERTIRSE A DIOS Y APARTARSE DE SUS MALDADES y en Jonás 3: 10 encontramos, que "Vio Dios lo que hicieron que SE ARREPINTIERON DE SU MAL CAMINO; Y SE ARREPINTIO DIOS DEL MALQUE HABIA DICHO QUE LES HARIA, Y NO LO HIZO"

La Conversión se refiere específicamente a aquella vuelta de la idolatría, es decir de la costumbre de adorar imágenes, de plata, de yeso, de madera, de cera o de cualquier otro material, pues la Biblia claramente prohíbe”: No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra " Éxodo 20: 4.

Un ídolo es una imagen, una representación de algo o un símbolo, material o imaginario, que es objeto de devoción fervorosa. En términos generales, la idolatría es la veneración, amor, culto o adoración de un ídolo. Normalmente está relacionada con un poder superior, real o supuesto, tanto si se le atribuye una existencia animada (humano, animal o, incluso, una organización) como si se trata de algo inanimado (una fuerza u objeto inanimado de la naturaleza). La idolatría suele ir acompañada de algún tipo de ceremonia o rito.
Los términos hebreos con los que se hacía referencia a los ídolos solían aludir tanto al material del que estaban hechos como a su inutilidad, o eran términos con una profunda carga despectiva. Entre estos hay palabras que se han traducido por expresiones como “imagen tallada o esculpida” (literalmente, “talla”); “estatua fundida, imagen o ídolo” (literalmente, “algo fundido; vaciado”); “ídolo horrible”; “ídolo vano” (literalmente, “vanidad”), e “ídolo estercolizo”. La palabra “ídolo” es traducción de la voz griega éi•do•lon.

En Jeremías 10: 2- 15 está escrito: Oíd la palabra que ha hablado Jehovah acerca de vosotros, oh casa de Israel. Así ha dicho Jehovah: "No aprendáis el camino de las naciones, ni tengáis temor de las señales del cielo, aunque las naciones las teman. Porque las costumbres de los pueblos son vanidad: Cortan un árbol del bosque, y las manos del escultor lo labran con la azuela. Lo adornan con plata y oro; lo afirman con clavos y martillo para que no se tambalee. Son como un espantapájaros en un huerto de pepinos. No hablan; son llevados, porque no pueden dar un paso. No tengáis temor de ellos, porque no pueden hacer daño ni tampoco tienen poder para hacer bien." ¡No hay nadie semejante a ti, oh Jehovah! Tú eres grande; grande es tu nombre en poder. ¡Quién no te temerá, oh Rey de las naciones! Porque a ti se te debe temer. Entre todos los sabios de las naciones y en todos sus reinos, no hay nadie semejante a ti. Son torpes e insensatos a la vez. El mismo ídolo de madera es una lección de vanidades: Traen plata laminada de Tarsis y oro de Ufaz, los cuales son trabajados por el platero y por las manos del fundidor. Sus vestiduras son de material azul y de púrpura; todas son obra de expertos. Pero Jehovah es el verdadero Dios; él es el Dios vivo y el Rey eterno. Ante su enojo tiembla la tierra; las naciones no pueden resistir su furor. Así les diréis: "Los dioses que no hicieron los cielos ni la tierra desaparecerán de la tierra y de debajo de estos cielos. Él hizo la tierra con su poder; estableció el mundo con su sabiduría y extendió los cielos con su inteligencia. Cuando él emite su voz, se produce un tumulto de aguas en los cielos. Él hace subir la neblina desde los extremos de la tierra. Hace los relámpagos para la lluvia y saca el viento de sus depósitos." Todo hombre se embrutece por falta de conocimiento. Todo platero es avergonzado a causa de su ídolo. Porque sus ídolos de fundición son un engaño, y no hay espíritu en ellos. Son vanidad, obra ridícula; en el tiempo de su castigo perecerán.

Adore a Dios en Espíritu y en Verdad

Las Escrituras no aprueban el uso de imágenes como un medio de dirigirse a Dios en oración. Esta práctica va en contra del principio que dice que aquellos que buscan a Jehová deben adorarle con espíritu y con verdad. (Jn 4:24; 2Co 4:18; 5:6, 7.) Él no tolera que se mezclen prácticas idolátricas con la adoración verdadera, como lo ilustra el hecho de que condenase la adoración del becerro, a pesar de que los israelitas lo habían relacionado con Su nombre. (Éx 32:3-10.) Jehová no comparte su gloria con imágenes esculpidas. (Isa 42:8.)



El Antiguo Testamento Enseña Contra la Idolatría

Los ídolos siempre han sido algo aborrecible. Las Escrituras a menudo se refieren a los dioses falsos y a los ídolos en términos desdeñosos, como algo que carece de valor (1Cr 16:26; Sl 96:5; 97:7), horrible (1Re 15:13; 2Cr 15:16), vergonzoso (Jer 11:13; Os 9:10), detestable (Eze 16:36, 37) y repugnante (Eze 37:23). Con frecuencia se les llama “ídolos estercolizos”, una expresión que traduce el término hebreo guil•lu•lím, emparentado con una palabra que significa “estiércol”. (1Re 14:10; Sof 1:17.) Esta expresión de desprecio, que aparece por primera vez en Levítico 26:30, se puede hallar unas cuarenta veces tan solo en el libro de Ezequiel, empezando en el versículo 4 del capítulo 6.

El fiel Job reconoció que incluso si su corazón fuese seducido en secreto a fijarse en los cuerpos celestiales, como la Luna, y su ‘mano procediese a besar su boca’ (el gesto, al parecer, de lanzar un beso con la mano con intención idolátrica), habría negado a Dios y se habría vuelto idólatra. (Job 31:26-28; compárese con Dt 4:15, 19.) Con referencia a alguien que practicaba la justicia, Jehová dijo por medio del profeta Ezequiel: “Sus ojos no levantó a los ídolos estercolizos de la casa de Israel”, en el sentido de no hacerles súplicas o esperar su ayuda. (Eze 18:5, 6.)
Otro excelente ejemplo de huir de la idolatría fue el de los tres hebreos, Sadrac, Mesac y Abednego, quienes rehusaron inclinarse delante de la imagen de oro erigida por el rey Nabucodonosor en la llanura de Dura, aunque se les amenazó con morir en el horno ardiente. (Da 3.)

Los Verdaderos Cristianos Nunca Adoraron Ídolos

Los cristianos primitivos siguieron el consejo inspirado: “Huyan de la idolatría” (1Co 10:14), y los que hacían imágenes veían al cristianismo como una amenaza para sus negocios lucrativos. (Hch 19:23-27.) Los historiadores informan que los cristianos que vivían en el Imperio romano se colocaron a menudo en una posición similar a la de los tres hebreos por no participar en actos idolátricos. El reconocer el carácter divino del emperador como cabeza del Estado ofreciendo tan solo un poco de incienso podría haber librado de la muerte a estos cristianos, pero pocos transigieron. Entendieron claramente que, si se habían vuelto de los ídolos para servir al Dios verdadero (1Te 1:9), el regresar a la idolatría significaría ser excluidos de la Nueva Jerusalén y perder el premio de la vida. (Rev 21:8; 22:14, 15.)
Incluso hoy día los siervos de Jehová deben guardarse de los ídolos. (1Jn 5:21.) La Biblia profetiza que se ejercerían grandes presiones sobre todos los habitantes de la Tierra para que adorasen a la simbólica “bestia salvaje” y a su “imagen”. Nadie que persista en tal adoración idolátrica recibirá el premio que Dios da: la vida eterna. “Aquí está lo que significa aguante para los santos.” (Rev 13:15-17; 14:9-12)

Si aun usted adora ídolos, debe saber que Dios le manda a convertirse. Abandone hoy mismo tan grave pecado y sirva al Dios vivo y verdadero, Él le mostrará su poder y su amor, como nunca antes usted lo ha visto.

¡Atalayas, Alcen Su Voz!

Por J. Omar Tejeiro R.

Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sión: "¡Tu Dios reina!"! "¡Voz de tus atalayas!" Alzarán la voz; a una voz gritarán de júbilo, porque con sus propios ojos verán que Jehová vuelve a traer a Sión. Isaías 52:7-8

Un atalaya es un vigilante y protector que cuida por lo general de noche, las propiedades o personas, es uno que da aviso ante una amenaza de peligro. En términos militares también se le suele llamar guarda o centinela, los atalayas en tiempos bíblicos eran personas que vigilaban las viñas u otras cosechas que iban madurando, así como los rebaños, y con ese propósito se situaban en cabañas o torres de vigilancia elevadas construidas para tal fin.





Las personas recelosas y que estaban despiertas durante las peligrosas horas nocturnas tal vez preguntasen repetidas veces a dichos atalayas si todo iba bien, y era natural que los mismos atalayas anhelaran que llegara la luz del día. La ciudad que además de tener atalayas contaba con la protección de Jehová podía considerarse feliz. (Sl 127:1.)

Jehová levantó profetas que servían de atalayas figurativos para la nación de Israel (Jer 6:17), y ellos, a su vez, hablaron en ocasiones de atalayas simbólicos. (Isa 21:6, 8; 52:8; 62:6; Os 9:8.) En su papel de atalayas, estos profetas, tenían la responsabilidad de advertir a los inicuos de su inminente destrucción, y en caso de no hacerlo, se les consideraba culpables de su muerte. Naturalmente, si las personas eran insensibles y no prestaban atención a la advertencia, perecían por su propio error, pero el profeta quedaba libre de culpa. (Eze 3:17-21; 33:1-9.) Un profeta infiel era tan inútil como un atalaya ciego o un perro mudo. (Isa 56:10.)

La Iglesia del Señor tiene hoy la misma misión que los atalayas antiguos. Por eso dígame si has visto el peligro y has guardado silencio, no advirtiendo a la gente del mal que les acecha, dígame si ha pasado de largo ante el dolor, cuántas veces, por tus negocios e intereses has dejado morir a los maltratados que se arrastran en busca de un poco de amor y de consuelo. Cómo has podido cerrar tus ojos mientras alguien busca aliento y esperanza. ¿has cerrado el corazón también? Si asi lo has hecho, mira tus manos, que parecen limpias, levántalas ante la luz diáfana y transparente de la presencia de Dios. Eres un atalaya.

No sé si lo notas, pero es posible que haya sangre en tus manos, tal vez tus manos no estén limpias, y haya en ellas sangre de las almas que pasando junto a ti, luego murieron, sin ser advertidas de mal que les sobrevendría sin Dios. ¿has cerrado tus labios cuando has podido advertir a las víctimas del peligro que les amenazaba? ¿ has dejado de ser como un soldado vigilante?

Dios está gritando desde el cielo, que el impío morirá por sus pecados, pero Dios no quiere que muera, Dios quiere que el impío sea salvo y por eso te ha señalado aqui en la tierra, como atalaya. Debes advertir del peligro que se cierne sobre la humanidad en esta oscura noche. Ay de tí y del mundo, si no gritas, si no anuncias. Predica, anuncia, advierte, exhorta, ponte de pie, no dejes que la gente muera sin ser advertida y prevenida, grita cual atalaya.

Mira a tu lado, hay alguien herido. Un hombre ha quedado golpeado en el camino. Una ramera está a punto de ser apedreada, sin dársele una oportunidad; un rico y un ladrón de impuestos quieren quitarse la vida. Millones de niños y jóvenes abusados están en las cárceles infernales esperando que alguien rompa sus cadenas. Y aún en las selvas impenetrables y en los sitios desérticos del mundo hay gente moribunda y olvidada, mientras Dios sigue gritando: ¿Quién irá por nosotros?

La Indiferencia

Por J Omar Tejeiro

Entonces también ellos le responderán diciendo: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo o en la cárcel, y no te servimos?" Entonces les responderá diciendo: "De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis". Mateo 25:44-45


La indiferencia es el pecado de no hacer nada, es la negación de vivir el evangelio que aparentamos. No hace mucho que una familia entera pereció en un incendio en su propia casa. No fueron consumidos por las llamas, sino sofocados por el humo. No se vio llama alguna, ni ninguna otra señal alarmante podía observarse desde la calle; sin embargo, la muerte hizo presa de todos ellos, tan ciertamente como si hubieran sido convertidos en cenizas. Así es de fatal el pecado en sus consecuencias; pocos son destruidos por sus manifiestas y repugnantes llamas infernales, pero hay multitudes que perecen sofocadas por el humo de la indiferencia y por el adormecimiento espiritual.


En Colombia durante el gobierno del presidente Alvaro Uribe, el gobierno lanzó continuas campañas para atacar la indiferencia de los colombianos hacia el crimen y la delincuencia, el resultado fue que bajó casi en su totalidad el secuestro, los atentados terroristas y por primera vez en más de cincuenta años, los colombianos nos sentimos seguros y protegidos. La indiferencia es un pecado del alma y un error básico de la mente y conduce a la insensibilidad, la anestesia afectiva, la frialdad emocional y el insano despego por los demás. La indiferencia, es una actitud de insensibilidad y puede, intensificada, conducir al estancamiento espiritual y crecimiento del cristiano. La indiferencia endurece psicológicamente, impide la identificación con el sufrimiento ajeno, frustra las potencialidades de afecto y compasión, acoraza al individuo, e invita al aislacionismo interior, por mucho que la persona en lo exterior resulte muy sociable o incluso simpática. Hay buen número de personas que impregnan sus relaciones de empatía y encanto, pero son totalmente indiferentes en sus sentimientos hacia los demás, carecen de amor y solidaridad hacia las otras personas.

La indiferencia es a menudo una actitud auto-defensiva, que atrinchera el yo de la persona por miedo a ser menospreciado, desconsiderado, herido, puesto en tela de juicio o ignorado. Unas veces la indiferencia va asociada a una actitud de prepotencia o arrogancia, pero muchas otras es de modestia y humildad. Esta indiferencia puede orientarse hacia las situaciones de cualquier tipo, las personas o incluso uno mismo y puede conducir al cinismo. Hay quienes sólo son indiferentes en la apariencia y se sirven de esa máscara para ocultar, precisamente, su vulnerabilidad, otros han incorporado esa actitud a su personalidad y la han asumido de tal modo que frustra sus sentimientos de identificación con los demás y los torna insensibles y fríos, ajenos a las necesidades de sus semejantes. También el que se obsesiona demasiado por su ego, sobre todo el ególatra, se torna indiferente a lo demás.

Unas veces la indiferencia sirve como «escudo» psíquico, pero en otras la persona tiene muchas dificultades en la relación humana, aunque también, a la inversa, podría decirse que al tener muchas dificultades en la relación humana opta por la indiferencia, lo que irá en grave detrimento de su desarrollo espiritual, ya que para crecer y que nuestras potencialidades fluyan armónica y naturalmente se requiere sensibilidad, que es esencial para el aprendizaje vital y el buen desenvolvimiento de nuestras potencialidades más elevadas, si bien nunca hay que confundir la sensibilidad con la sensiblería, la pusilanimidad o la susceptibilidad. Muchas veces la indiferencia sólo es una máscara tras la cual se oculta una persona muy sensible pero que se auto defiende por miedo al dolor o porque no ha visto satisfecha su necesidad de cariño o por muchas causas que la inducen, sea consciente o inconscientemente, a recurrir a esa autodefensa, como otras personas recurren a la de la auto idealización o el perfeccionismo.

Esta autodefensa que es la indiferencia se manifiesta ya en la adolescencia, en muchos niños que recurrieron a la misma para su supervivencia psíquica, fuera por unas insanas relaciones con las figuras parentales o por su exceso de vulnerabilidad en la escuela y en el trato con sus compañeros o por otras muchas causas a veces no fáciles de hallar.

Los cristianos indiferentes tienen muchas excusas para serlo. Algunos alegan que intentaron hacer lo correcto pero encontraron oposición en la misma iglesia y en sus líderes, por eso se dedicaron a sobrevivir en el evangelio. Otros fueron víctimas del abuso de otros cristianos y líderes que usaron y abusaron de su sensibilidad y los lesionaron, ellos optaron por no apartarse del evangelio pero quedaron resentidos escondidos en la coraza de la indiferencia. William Shakespeare dijo: El peor pecado hacia nuestros semejantes no es odiarlos, sino tratarlos con indiferencia; esto es la esencia de la humanidad. Cualquiera que sea la excusa o la razón la indiferencia es un pecado de omisión que puede conducir a muchos, a la condenación eterna. Mateo 25:31-46

jueves, 26 de agosto de 2010

Más Despacio


J Omar Tejeiro R.


Caí en cada hueco que había en el camino,
Los huecos, inevitablemente se cruzaban
Y marcaban mis golpes y caídas.
Yo iba raudo, no quería detenerme,
Por eso me estrellaba a cada paso.
Pensaba que la gente era culpable de mi dolor,
De los hoyos abiertos en la tierra,
No veía que al volante era yo mismo,
Quien iba conduciendo como un loco,
Sin respetar las luces, ni los cruces del camino,
Eran los otros, eran los demás, eran los huecos.



No me fijaba en los espejos,
Me sentía el dueño absoluto,
De cada camino y carretera
Y siempre caía en algún hueco.
Mi piel rasgada iba quedando muerta y sin mí.
Lloraba como un niño sangrando
Y muchos lloraban por mí, pero la culpa era del hoyo,
De la carretera, de los frenos, del otro que me cerró el paso,
Nunca me sentí culpable, hasta que me desperté casi al otro lado,
Pendiendo de un hilo, junto al abismo.

Entonces aprendí a ceder el paso,
A esperar el cambio de las luces,
A no competir con los demás,
Sino conmigo mismo cada día, para ser mejor.
Los hoyos me ayudaron de repente a usar el freno,
A no distraerme y a mantenerme despierto en la autopista.

De pronto fui el piloto,
El guía responsable de mi carro y de mi vida,
Me hice amigo de mi mismo, y de los demás,
Aun al policía aprendí a querer y a respetar
Y le agradecí por corregirme y por salvarme la vida.
Descubrí que la vida es hermosa
Cuando estaba casi muerto tirado en el hueco,
Donde me encontraron, de donde me sacaron…
Entonces me prometí a mi mismo caminar sin prisa,
Ir más despacio, preocuparme más por los otros
Que van junto a mí.

martes, 24 de agosto de 2010

Carcoma de Los Huesos


J Omar Tejeiro R.


Lo dijo el sabio hace siglos atrás: la envidia es carcoma de los huesos . Cervantes la llamó raíz de infinitos males. La envidia es entristecerse por el bien ajeno. Es uno de los pecados más comunes, practicados y tolerados entre la gente cristiana, ayer y hoy. Es un pecado tan estéril como un desierto y costoso de comprender y de confesar. Puede estar en el corazón de una persona de manera tan imperceptible que dificilmente ésta lo notará.
Se me hace a mi que el envidioso es el más pobre y miserable de todos los mortales, por que sufre mientras se ahoga en el entristecimiento más inútil y más amargo: el causado por la felicidad ajena. Él es infeliz y desdichado cuando los demás son felices y dichosos.


El envidioso procura aquietar su dolor disminuyendo en su interior los éxitos de su prójimo. Cuando ve que otros son más alabados piensa que la gloria que se tributa a los demás se la están robando a él, e intenta compensarlo despreciando o desprestigiando a quienes sobresalen o poseen más cualidades que él. Pero un alma verdaderamente pura se alegra sinceramente con los éxitos de un amigo.
La envidia suele ser un pecado practicado en la familia y entre amigos. Se dice que al patriarca José sus hermanos le tenían envidia y que por eso conspiraron contra él para matarle. La envidia los arrastró al odio y los tornó en asesinos de su propio hermano. La envidia proviene de un corazón dañado y torcido, y para arreglar tal imperfección es necesaria una circuncisión en el alma. Los que estudian el comportamiento humano afirman que la envidia es un pecado que afecta a temprana edad a las personas. Se manifiesta primero en esas envidias tontas de niños y muchachos, cuando no se quieren prestar un juguete, o cuando se entristecen por que a su amigo le han comprado algo que él no tiene. O por que su compañero sacó mejor nota que él, etc.

El apóstol Pablo da en el clavo cuando escribe que el amor no tiene envidia, por que lo único que puede curar al hombre de este mal, es el amor, pues el amor no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor. Salomón descubrió que toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo, y hallamos en Romanos 1:18-32 acerca de aquellos que habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido, por lo cual Dios los entregó a una mente reprobada para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia ... Quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte.
A menudo nosotros los predicadores hablamos del adulterio, la fornicación, las embriagueces etc, pero tenemos una falta grave al no señalar y denunciar otros pecados como este horrible pecado mortal de la envidia , ¿ o es que no queremos hablar de algo que nos está carcomiendo los huesos, a nosotros mismos dentro del liderazgo ?

La envidia lleva también a pensar mal de los demás sin fundamento suficiente. A interpretar las cosas aparentemente positivas de otras personas, siempre en clave de crítica. Asi el envidioso llamará interesado y ambicioso a áquel que lo trata de corregir o que desea que las cosas mejoren en su entorno mutuo. Llamará ladrón y sinvergüenza a cualquiera que tenga éxito material. Como sucedió con el rey Saúl le ocurre al envidioso cuando ve que su amigo y su hermano hace cosas que él no puede hacer, cuando oye que la gente habla mucho de su amigo y de su hermano y no habla tanto de él, entonces piensa que su amigo quiere quitarle del puesto, usurpar sus funciones, y le sobrevienen entonces al envidioso los más malignos pensamientos, contra su propio hermano o amigo. Puede ser que los demonios ocupen entonces la mente y el corazón de tal persona, trayéndole odio, rabia, celos, e intentos homicidas contra alguien que le ama de veras.

Los envidiosos no admiran a nadie. Los dones o cualidades es un sentimiento natural que los envidiosos ahogan llenos de rabia, en la estrechez de su corazón. Isaías dice que se avergonzarán los que envidian a tu pueblo. Y tú no tengas envidia de los hombres malos, ni desees estar con ellos; por que su corazón piensa en robar, e iniquidad hablan sus labios. ( proverbios 24:1 ).

lunes, 23 de agosto de 2010

La Gente Anónima de Dios

N.N. Ningún Nombre. Ningún aplauso. Ningún reconocimiento, esto y más es propio para la gente anónima. La G. A. es una especie de persona angelical, son invisibles, no quieren ser vistos, ni reconocidos, ni aplaudidos, ni mencionados, ni nominados. Como los ángeles están detrás de nosotros, o cerca a nosotros y nos ayudan, y nos defienden, y nos protegen, y nos alimentan, y nos fortalecen... Y extrañamente nosotros no los vemos; tampoco les agradecemos. Esa G. A. nos la da Dios como uno de esos regalos maravillosos que nosotros no merecemos.




PUEDE SER QUE SEA

La G. A. no es muy común en este mundo arrogante y pasajero, en realidad que son tan pocos, que se les puede contar con los dedos de la mano. Muy pocos quieren vivir en el anonimato, la gran mayoría quiere estar en el podio, arriba donde podrá ser notado, aplaudido y admirado. Puede ser también que ese anónimo sea tan común para usted que usted no le de mucha importancia, pero que valor tan inmenso tiene la Gente Anónima de Dios, ellos valen oro y su peso viene en kilates.

APLAUSOS DE CORAZÓN PARA LOS ANÓNIMOS

En mi vida peregrina y misionera Dios fue muy bueno al regalarme el privilegio de tener a mi lado verdaderos ángeles de carne y hueso. A ellos les debo millones de aplausos, y ellos son los que merecen todas las medallas de honor... en honor a la verdad el podio es también para ellos.

UN ANGEL QUE LLEGÓ A MI VIDA HACE 20 AÑOS

No se le veían las alas por que no las tenía ni las necesitaba, solo le vi una dulzura y sencillez tan profunda que de veras avergonzaba; tocó a mi puerta un dia y yo le dejé pasar, le retuve y nunca más le dejé ir hasta el dia de hoy. Ha estado en el anonimato y tras los escenarios invisible y silenciosa; he visto a muchos cruzar junto a ella y menospreciarla mientras me aplauden a mi, como me ha dolido el corazón cada vez que he visto esto. Ellos no saben que ella ha trabajado noche y dia elaborando una trama maravillosa que termine siempre en un final feliz.
Este ángel tan particular es mi esposa... ella ha entendido su misión y la mía; cuantas veces me ha encontrado deshecho en lágrimas y debatiéndome entre la vida y la muerte, y Dios la ha usado para volverme el aliento...
Para mi ella es la mejor madre que he conocido, sabia, prudente, diligente, amiga de nuestros hijos, silenciosa, observadora, inspiradora de bien, maestra y ejemplo.
Una valiente compañera que me avergüenza a veces con su heroísmo. Con fe de niña, con sencillez cristiana, con discernimiento espiritual, profundo, y siempre anónima.
Ella merece después de Dios, estar en la primera página de mi corazón y en la portada del libro que se escribe solo para los héroes.

LA LLAMABAN MAMÁ ENTRE LOS NATIVOS

Los nativos lloraban como niños cuando fueron a despedirla; sentían a Berlides como a una verdadera madre. Ella los escuchaba, oraba por ellos, les compartía la Palabra, era capaz de vaciar la cocina por amor a ellos. Les distribuía constantemente fardos de ropa, bolsas de comida, medicamentos. Ella los cuidaba y los amaba como a sus propios hijos. Me desgarró el corazón ver a aquellos nativos pegar su rostro contra la pared y llorar como verdaderos niños, mientras gritaban en forma de endecha: se va nuestra mamá.

ELLA SE QUEDA... Y ME DESPIDE

Como persona anónima mi esposa me ha acompañado 20 años, y ha aceptado con humildad y alegría mi vida de misionero. Siempre, desde la primer semana, de casados, ella lo supo y lo aceptó... Yo viviría a veces más fuera de casa y de iglesia que adentro... Ella le enseñó a mis hijos a comprender el llamado de Dios a mi vida, de tal forma que mis hijos lo entienden y me animan... He pasado por causa de la obra de Dios hasta 7 meses separado de mi esposa y de mis hijos... Y ella en el anonimato, me ha cubierto de oración dia y noche. Ella y mis hijos son mi equipo de familia, siempre anónimos; cada victoria mia, en realidad les pertenece también a ellos. Las almas bendecidas en cada sermón que predico, no saben que detrás de mi, estas personitas anónimas han puesto tanto de ellas, que siempre me siento en deuda... Una deuda que me cobran y piden que les pague con besos, con abrazos o con una pizza de cariño, cada vez que regreso a casa después de cualquier viaje.

EN LAS HORAS CRUCIALES.

Los N. N. Son la reserva de Dios para las horas cruciales de la historia humana... Miren ustedes al joven esclavo encerrado en una horrible cárcel de Egipto; sin amigos, sin coterráneos, sin influencia alguna; siendo solo un preso más y en un país extraño.
Eso era José en Egipto, un joven anónimo, pero Dios decidió un día, tal vez en el dia de mayor angustia para él, sacarlo del anonimato y hacer de él una estrella brillante, que aun hasta el dia de hoy titila y resplandece con brillos de fe ejemplar.
Miren también a la huerfanita Esther, otra anónima más, o a Josué el siempre fiel y siervo de Moisés o al niño de los 5 panes y los 2 peces cuyo nombre nunca supimos, o a la mujer Samaritana, convertida y transformada en una verdadera evangelista, y qué más diremos?
¿ Es usted un anónimo moderno? ¿ es usted la esposa de un líder o pastor que en todos los años de su vida matrimonial, escogió el camino del anonimato?

¿ es usted un colaborador de algún líder destacado y exitoso, al cual nunca se le ve en la cumbre del reconocimiento? Quien quiera que sea usted déjame decirte que te admiro y te recuerdo que los 7 ojos del Espíritu de Dios ha visto hace tiempo lo que tu pastor o esposo o padre etc, no puede ver con tan solo 2 ojos... Te aliento a aceptar el anonimato como un verdadero llamado de Dios... Algún dia, en algún momento crucial entenderás por qué Dios, te llevó por dicho camino... Cuando eso suceda, dé gloria a Dios y acuérdese de mi...

Clases de Amor


Por J Omar Tejeiro

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará...Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor 1 Corintios 13: 4- 8,13.)



Philautos

Hay muchas clases de amor, y hay amor para toda clase. Por ejemplo: está lo que para los griegos era el Philautos: “Amador de sí mismo”, este es un amor egoísta y personalista; esta clase de amor nos hace insensibles hacia los demás, hacia el dolor ajeno, hacia la miseria humana de nuestro prójimo. Este amor que no es otra cosa que egoísmo puro, no se sacrifica por nadie más, que por sí mismo. En el extremo de su personalismo, al Philautos no le importa esposa, esposo, madre, padre e hijos. Nada lo mueve hacia los demás.

Philarguria

También está Philarguria, término griego que nos traduce: “Amor al dinero”, “Avaricia”. De esta clase de amor el apóstol Pablo dijo: “ PORQUE RAIZ DE TODOS LOS MALES ES EL AMOR AL DINERO, EL CUALCODICIANDO ALGUNOS, SE EXTRAVIARON DE LA FE, Y FUERON TRASPASADOS DE MUCHOSDOLORES ”, 1 Timoteo 6: 10. Sí, es el amor al dinero lo que corrompió y corrompe corazones y conciencias. La política aquí y en todas partes, en su definición pura, es el arte de gobernar los pueblos; pero esta ha sido y es corrompida por el dinero y el amor que se le tiene. Funcionarios inescrupuloso de alto y bajo rango, amantes de la simonía, es decir la compra y la venta de dones, han desfigurado y distorsionado al estado que representan, por el amor al dinero. Nótese bien: es el amor al dinero y no el dinero. Es el culto que le podemos ofrecer al dinero, como lo hiciera en el tiempo antiguo Israel, el cual adoró ¨un becerro de oro¨. Por el amor al dinero ¨algunos se extraviaron de la fe y fueron traspasados de muchos dolores¨. La historia evangélica nos habla del apóstol Judas, quien vendió a su Maestro, al Salvador Amado, por treinta oxidadas monedas de plata. Muchas religiones y líderes religiosos han sido corrompidos por esta clase de amor con óxido de plata. Sabemos bien que hay religiones que para ir al cielo, o ayudar a que los demás vayan, imponen ciertosritos que se inician con el pago de algún valor estipulado, al pagar cierta suma puede ser que el alma del ingenuo merezca por el dinero, el cielo negado de OTRA forma. Con estos conceptos metalizados, la salvación es para los contribuyentes devotos y el infierno para los pobres y miserables que tuvieron la desgracia de nacer sin dinero. Si es así, el dinero es un bono que abre mágicamente las puertas del cielo, solamente al que pague la entrada al mismo. Estos falsos principios enseñan que Dios y el cielo se compran con dinero, y Jesucristo murió en vano. Sin embargo el apóstol Pedro bajo la guía del Espíritu Santo escribió como sigue: “ Y EN NINGUN OTRO HAY SALVACION; PORQUE NO HAY OTRO NOMBRE BAJO EL CIELO, DADO A LOS HOMBRES, EN QUE PODAMOS SER SALVOS ” . , Hechos 4: 12. Y en el libro del profeta Isaías en el capítulo 55: 1, Dios nos dice en un tono de invitación a ti a mí:
“ A TODOS LOS SEDIENTOS: VENID A LAS AGUAS; Y LOS QUE NO TIENEN DINERO, VENID, COMPRAD Y COMED. VENID, COMPRAD SIN DINERO Y SIN PRECIO, VINO Y LECHE ”.

Aquí podemos cerciorarnos, que la salvación no se compra con dinero. Esto (salvación sólo para contribuyentes devotos) es un engaño de muchas religiones y líderes religiosos los cuales pregonan un amor metálico que los tiene cautivos.

El Hedonismo

San Pablo advirtió en 2ª de Tm 3: 1, 4.¨En los postreros días habrá hombres amadores de los deleites más que de Dios ¨ . El Hedonismo es el ¨ Amor hacia los deleites¨. En Grecia a los practicantes de dicho amor se les conocía como los Philedonos, o sencillamente Edonistas. Amado lector, este amor es un amor bajo y miserable. Liga al ser humano nada más que a los deleites temporales del pecado. Lo sume en los vicios hasta perderlo. ¿ Te deleitas tú en la embriaguez del vino ? ¿Gozas cada vez que entoxicas tu cuerpo con nicotina, la cual posee diecinueve clases de elementos tóxicos que dañan tu salud ? ¿ Crees y piensas que la vida es una fiesta y un carnaval mensual, semanal y cotidiano ? ¿ Sólo conoces esta clase de amor ? Amor vacío y sin sentido, que nada llena ni satisface nada; amor que no te prepara para un mañana feliz y radiante, pero que te signa para un futuro triste y para el infierno. ¿ Qué clase de amor conoces tú ?.

Eros

Los esposos de la Grecia antigua, hablaban del amor marital y puro, conocido como Eros. Hoy y ayer, el mundo en su ignorancia de Dios degeneró este amor en erótico, pornográfico, orgiástico y perverso. La gente confunde en el presente sexo y amor, no pueden concebir en sus malos deseos y concupiscencias amor sin sexo. Sin embargo en al Palabra de Dios hallamos que sexo no es amor y amor no es sexualidad. La sexualidad en al Biblia es enseñada por Dios dentro del contexto del matrimonio y rechazada fuera de éste. Fuera del matrimonio la sexualidad es sentenciada como pecados de la carne, fornicación y adulterio.

Hay hombres y mujeres que son esclavos de este amor torcido y aberrante, otros son nada más que tristes víctimas. Mucha juventud de hoy cae en esta trampa y queda lisiada para siempre, a no ser que Jesucristo les sane y les libere. JESUCRISTO TIENE PODER PARA HACERLO, PARA SANAR LAS HERIDAS QUE NOS DEJO EL PECADO Y NUESTROS ERRORES PASADOS, Y HACERNOS CRIATURAS NUEVAS Y LIBRES. Madres solteras que confundieron amor con malos deseos, amor con sexualidad libre, amor bajo y barato practicado por todos aquellos que han equivocado un fruto y un don de Dios por una unión carnal y pasajera, condenada por Dios y por las causas funestas que traen luego. En la noche, bajo la sombra de arboles, en la complicidad de autos y distancias, en hogares descuidados y en hoteles pobres y lujosos, se practica esta clase de amor prohibido, que originó el infierno. Hijos sin padres que lloran y llorarán mañana su desgracia; Padres con un hijo en cada esquina. El resultado de confundir deseo sexual con amor.Las Sagradas Escrituras y la historia nos hablan de pueblos que como Sodoma y Gomorra, confundieron y depravaron sus vidas en practicas inmorales y degradantes, de fornicación, adulterio, homosexualismo, lesbianismo, bestialismo y otras inmundicias e impurezas sexuales. Sobre ellos se desató el juicio y el castigo de Dios.

Agape

Por último déjame compartirte del ¨Amor Agape¨, término que del griego traducimos como Amor de Dios. Este amor es el amor perfecto y puro, capaz de perdonar aun a nuestros enemigos, capaz de perdonar todas las ofensas y todas las traiciones. Es el amor que entrega y no exige retribución o recompensa, el amor de Dios es así. Este amor es real y profundo, no se detiene en las superficialidades del egoísmo o del interés material, no maltrata al Espíritu, ni actúa hipócritamente por el oculto o manifiesto deseo sexual. Este amor es sufrido, capaz de ir hasta el sacrificio sumo de la cruz; es benigno y no posee envidia, no es arrogante, egoísta ni es presumido u orgulloso; no le gusta las injusticias y se goza cuando triunfa la verdad.Esta es la clase de amor que ofrece Dios, te la ofrece a ti y a mi, y a todos los mortales de este tiempo. Juan 3: 16 dice: “ PORQUE DE TAL MANERA AMO DIOS AL MUNDO, QUE HA DADO A SU HIJO UNIGENITO, PARA QUE TODO AQUEL QUE EN EL CREE, NO SE PIERDA, MAS TENGA VIDA ETERNA ”. Dios quiere derramar ahora de Su amor sobre tu corazón, no importa en que clase de amor hayas vivido. Este amor de Dios es perdonador: ¿ Estas hoy tras una cárcel culpable de un sin fin de delitos ? ¿ Te hallas víctima y esclavo de estos errores por no conocer el verdadero amor ?. EL AMOR DE DIOS ES LIBERTADOR. ¿ Es tu hogar un campo de batalla arruinado por el odio, el alcoholismo, la infidelidad conyugal ?, acércate al Amor Redentor de Dios, abre tu corazón a Su amor y perdón maravilloso. Este es el amor de la mejor clase. Ahora mismo permítale al Señor inundar tu corazón de ese amor glorioso y puro invocando su nombre, su poder y su misericordia sobre ti. Puedes en este instante orar a Dios de la siguiente forma: “ Dios Eterno y Amoroso, me acerco a ti, afligido y necesitado, reconociendo que soy un pecador; he buscado la satisfacción equivocadamente en placeres, vicios y pecados distintos, pero tú sabes bien, Señor, que no soy feliz. Quiero cambiar de vida, mi corazón está lleno de pecado, sálvame ahora, sé que fuiste a la cruz por amor a mí, para salvarme. Te recibo hoy en mi corazón, entra a mi ser, y hazme entender tus mandamientos, Gracias Jesús, límpiame de todos mis pecados y sáname para siempre, Amén.

viernes, 20 de agosto de 2010

AL FINAL DE TODO...


J Omar Tejeiro R.

¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?

Al final de todo, donde una línea invisible marca el final de nuestra carrera; donde el camino termina y las fuerzas se van; donde ya la luz no nos ilumina, ¿ has pensado qué sigue después?. Es aqui donde las cosas ya no tienen valor. Es la hora cuando se marchitan todas las vanidades del mundo y llegamos todos al mismo sitio de donde salimos un día.

Los títulos, el apellido, el color, la raza, las posiciones etc, no tendrán allí valor ni sentido, las multitudes que te aplaudieron o la gente para la cual viviste, solo podrá acompañarte hasta la línea final, de ahi hacia adelante tendrás otra compañía, has pensado ¿ quién estará contigo después del final?

y todo lo que dejas, por lo cual luchaste, y te esforzaste tanto ¿ para quién lo dejas? Tendrán ellos la misma piedad que tú? el mismo celo por las cosas? merecen ellos heredar sin esfuerzo lo que a ti te costó tu sangre? no le estarás dejando tu heredad a los necios? no irás a enriquecer a algún ocioso de este mundo?

Vale la pena que te olvides de Dios? vale la pena que te olvides de los que merecen tu amor y tu respeto? vale la pena que te olvides de ti mismo, por que no te queda tiempo para acordarse, de Dios, de los que te aman y aun de ti mismo? eres una persona demasiado ocupada, que no tienes tiempo para ocuparte de las cosas que alimentan el espíritu?

Y al final de todo, ¿ que has hecho? construíste un imperio en esta tierra y perdiste el cielo? te hiciste de un nombre respetable entre la sociedad y el medio, pero arriba no aparece tu nombre? hiciste sonreír al mundo y complaciste a todos, pero por dentro jamás te sentiste feliz, ni satisfecho?

Escuche ahora el sonido de las campanas eternas: Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. Mateo 16:26-27

¿ Sientes hoy que te has equivocado? Aun hay esperanza para tí amigo, tu final no ha llegado, escuche la voz de Dios que te dice: He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.Apocalipsis 3:20

Deja que Jesús te acompañe desde hoy, hasta el final y siempre.

EN LA CASA DEL ALFARERO


J Omar Tejeiro

Jeremías 18:1-4



Dios es perfecto, en esto usted y yo estamos de acuerdo. Usted y yo, sabemos que Dios no ama la mediocridad, El aprecia la excelencia y la excelencia de Dios está tocada de su gloria. Cuando no hemos visto a Dios tenemos que conformarnos con una versión narrada y relatada, al estilo del actor de turno; somos entonces cristianos que vivimos con una fe prestada, con la experiencia prestada de otros, con las revelaciones prestadas de aquellos que han palpado cosas mayores. El poeta Job lo declaró asi, en el día de su glorioso encuentro con Dios: « de oidas, te había oido, más ahora mis ojos te ven»


Cuando Dios habla de la excelencia del poder de Dios, la misma está vertida en vasos de barro (2a Cor 4:7- 18).
Es un misterio para la lógica y la razón que El Tesoro de Dios esté guardado en un recipiente de barro; que algo tan glorioso y de tanto valor esté dentro de algo tan frágil y tan débil, es verdaderamente incomprensible.
Pero más dificil de entender y de aceptar es que La Excelencia de Dios (SU GLORIA) esté marcada de tribulaciones, de apuros, de persecusiones y derribamientos; de menosprecio y de muerte; de padecimientos sin límites, de desgaste exterior y de gemidos de angustia.

EL GLORIARSE EN LAS APARIENCIAS

Si El Divino Alfarero es Todo Perfecto, el barro es todo imperfecto. Con un mortal y apestoso hedor de soberbia y de apariencia, el barro presume discutir con El Alfarero para decirle « por que me haces asi» « por que me haces esto».
Presume conocer a Dios estando aun en el fango, presume ser un vaso útil cuando no es más que inútil barro y suciedad que mancha. Pero el barro que conoce a su hacedor ha sentido sus manos puras de alfarero, ha sentido el duro proceso del perfeccionamiento. Ha sido moldeado en su alma con los dedos perfectos del Hacedor Divino.

LA FORMA LA DA EL ALFARERO Y NO EL VASO

La causa de nuestra ruína ministerial se debe a que jugamos a ser «dioses» «alfareros» «poderosos» Dios nos pone como un MODELO DE VASIJA UTIL y nos exhibe ante el mundo y su iglesia COMO UNA DE SUS OBRAS, pero repentinamente la vasija presume ser gloriosa por si misma, siente que es bella por si misma, olvidándose que en otro tiempo no era mas que fango.

¿CUANTAS VECES HEMOS PECADO?

¿ cuántas veces hemos pecado de soberbia, por que hemos desplazado a Dios, como El Autor, o lo hemos desplazado como El Alfarero, o lo hemos desplazado como el Buen Pastor, dentro de la Iglesia, de la cual muchas veces presumimos ser «sus dueños» ? ¿ O cuántas veces hemos fallado como esposos y padres en nuestros hogares forzando a nuestros hijos a entrar en NUESTROS PROPIOS MOLDES o presionando a nuestro cónyuge, PARA QUE SEA AQUELLO QUE NOSOTROS QUEREMOS Y A LA MANERA NUESTRA?

LA HUMILLACION UN COSTOSO CAMINO PARA LA CARNE...

Alguna vez lei que hacer un sermón nos puede gastar 20 minutos, pero formar a un hombre puede gastarle a Dios, 20 y 40 años. Tengo que decirles de todo corazón, que desde que me enamoré de Berlides, me propuse trabajar por hacerla dichosa y vivir para contruir un hogar feliz... Pero del dicho al hecho, como ustedes saben, hay mucho trecho... Y hemos tenido en verdad un hogar bendecido y precioso y Dios nos ha regalado unos hijos que me animan e inspiran cada dia, pero como ustedes, también nosotros, siempre andamos en pos de lo perfecto. Todos nuestros hijos han sido siempre una bendición en nuestras vidas y ministerio... Y considero esto un tremendo regalo de Dios. Pero déjeme contarle algo que sucedió en mi hogar y casi me aniquila.

CUANDO QUISE MORIRME

Antes de que me sucediera a mi, pensé siempre que era una cosa de cobardes el desear morirse, hasta que esta realidad me tocó.Le había pedido a mi hijo mayor realizar una visita a una hermana que estaba necesitada de que la visitásemos, en tres ocasiones, y debido a sus muchas ocupaciones estudiantiles y con la iglesia no lo habia hecho. Mi hijo se convirtió al Señor a los cuatro años, y a los 8 años empezó a predicarle a los niños en los cultos especiales de niños, hoy dia tiene 16 años, es bautizado con el Espíritu Santo y es un gran colaborador nuestro en la iglesia.

Aquel dia mi hijo estaba descansando y viendo un programa de televisión, entonces lo llamé para preguntarle si habia visitado a la hermana que requeria ser visitada, me respondió que no, y entonces mi carne reaccionó con tal torpeza que maltraté con palabras duras y torpes a mi hijo. Yo mismo provoqué a ira a mi hijo, el cual reaccionó como nunca antes lo había visto, herí de tal manera sus sentimientos que actuó sin contenerse, en una furia extraña. Cuando me di cuenta de mi error , ingresé a mi cuarto donde mi hijo lloraba, y decia cosas que me partieron el alma... Me sentía pecador y criminal, quise pedirle perdón y él me expresó que no deseaba hablar conmigo.

Me sentí tan impotente en aquel momento y tan malo que me lancé al piso a llorar y a gritar, tuve el temor en ese instante de que mi hijo se fuera al mundo por culpa mia... Entonces le dije a Dios que me quitara la vida, que yo no era digno de seguir predicando, mi hijo se arrodilló al lado mio, y me abrazó, humildemente, me perdonó y me pidió perdón, nos abrazamos y pasamos un momento juntos, luego quedé solo en mi cuarto, con deseos de morirme... ! No quiero vivir, Señor ¡ era toda mi oración.

MUERTE O HUMILLACIÓNMientras invocaba a Dios, para que me quitara la vida... Sentí repentinamente que me quedaba sin fuerzas, y empecé a darme cuenta que EN VERDAD ME ESTABA MURIENDO, sentí que me faltaba el oxigeno y que todo giraba a mi alrededor, ! Me estoy muriendo, Dios...! Exclamé... Senti la horrible presencia de la muerte, y le dije a Dios de nuevo, que me estaba muriendo... Entonces Dios me habló y me dijo: Tú me has dicho que quieres morirte... ¿ aun quieres morirte? o ¿ quieres humillarte?! Me humillo ante ti, Señor! Exclamé de todo corazón.

Y aquel dia vi toda la apariencia de padre perfecto, con la cual me cubria, hecha pedazos, por Dios. Me di cuenta que como padre, yo era un fracaso. A los 20 años de misionero descubri, que algo andaba mal en mi vida como padre, como esposo y como siervo de Dios.
Estaba muy avergonzado con Dios, con mis hijos y con mi esposa... No me atrevia a levantar mi cabeza, dentro de mi hogar, me sentí un perfecto fracaso... Pero Dios amorosamente empezó a ministrarme.

EL BARRO EN LAS MANOS DEL ALFARERO...

Pasé la semana siguiente de dicho suceso, con mi rostro abajo, evaluando mi vida, familiar y ministerialmente... Con los ojos transparentes del Espíritu de Dios, pude ver la causa de mi fracaso y de mi tragedia... El orgullo me estaba llevando a situaciones vergonzosas y equivocadas, me arrepentí de todo corazón, y me dispuse al tratamiento del Divino Alfarero.

UN DOMINGO DIFICIL

El siguiente domingo, estaba en mi pequeña oficina, orando antes de salir a entregar la palabra, cuando siento al Espíritu de Dios hablarme en relación a la situación con mi familia... NO ERES DIGNO DE ENTREGAR MI PALABRA HOY... MIENTRAS NO PIDAS PERDON A TU HIJO Y A TU FAMILIA PUBLICAMENTE, NO TE ATREVAS A PREDICAR MI PALABRA...Senti un inmenso peso que me sobrecargó en aquel momento, sabía que era Dios quien me estaba hablando... Y pude ver nuevamente al orgullo hablándome, para que no hiciera lo que Dios me ordenaba. Cuando pasé al altar empecé a tartamudear, pero lo logré, hice pasar a mi hijo y que se parara a mi lado, luego pasó mi esposa y mis demás hijos y entonces les dije, lo que ya ustedes han leido aqui... Luego me volví a Samuel, y lo abracé pidiéndole perdón público, y le pedí perdón a mi demás familia... Entonces la iglesia se movió y empezó a pedirse perdón, unos a otros, las familias lloraban mientras se abrazaban los unos con los otros... Sobra decirles que fue una mañana inolvidable y llena de la gloria de Dios. Ese dia me sentí victorioso... Pero el Alfarero no estaba conforme...

QUIERO QUE RENUNCIES

DIOS siguió hablándome durante los dias siguientes, y me mostró algo tan triste de mi vida en relación al ministerio que me ha marcado desde aquel dia... ! QUIERO QUE ME DEJES PASTOREAR A MI ! !QUIERO SER EL PASTOR DE ESTA IGLESIA !
Como no entendía lo que Dios me estaba diciendo me volví a él en oración, mientras pensaba en una renuncia al pastorado. Una noche se lo conté a mi esposa, ella me dijo que era un asunto para orar juntos. En medio de una búsqueda intensa del rostro de Dios, junto a la iglesia, Dios empezó a mostrarme cosas muy negativas en mi vida que estaban afectando a la iglesia, de la misma manera en que se había afectado mi familia... Dios sacó a luz todo mi orgullo y mi soberbia; mi mal caracter, mi presunción de ser algo que no era, mi alto concepto de mi mismo... Me dijo que la iglesia había sido formada a imagen y semejanza mia, y que yo era el centro y el principal en la congregación. Él había venido para pedirme la iglesia. Dios quería ser el Centro, El Principal, El Pastor de la iglesia que yo consideraba mia.

QUIERO DECIRLES QUE RENUNCIO

Quince dias después en una escuela dominical, le dije a la iglesia que yo renunciaba desde ese dia a ser el pastor, y públicamente confesé mis errores y le pedí perdón a la congregación, luego les expliqué que yo sería desde aquel dia un simple ayudante y colaborador de Dios. No saben la carga que se fue de mi desde aquel dia... Lo otro que quiero que sepan es que nunca hemos experimentado tanta gloria de Dios como la que se ha hecho sentir desde entonces.

Termino diciéndoles que lo último que me sucedió y que implicó mi renuncia a la posición más alta, en Bolivia y que ejercía dentro de la organización a la cual pertenecí durante más de dos décadas, fue causada por Dios mismo, quien me pidió que renunciara a ello. Hoy comprendo a Pablo cuando dice: CADA DIA MUERO...

Estas tú dispuesto y dispuesta a renunciar a todo lo que Dios te pida, por amor a Él?
Hasta donde has podido descender en humillación, de tal forma que es para ti más fácil humillarse que cualquier otra cosa, que te aleje de Dios?
Estar frente a Dios implica estar de espaldas a los hombres, estar delante de Dios nos puede costar el abandono de la gente. Si te decides por Dios quiero decirte que te costará caro. No será fácil tu camino, ni el mio, pero vale la pena.

miércoles, 18 de agosto de 2010

¿Ha Decidido Usted Recibir el Don Gratuíto de Dios?




Si esta decidido a dejar sus pecados, debe orar al Señor. Puede hacerlo en sus propias palabras, o si necesita ayuda puede hacer suya esta "oración del pecador"....

Señor Jesús: Sé que soy pecador y que necesito perdón. Sé que moriste en la cruz por mí. Me arrepiento de mis pecados y te pido perdón. Te invito a que entres en mi corazón y en mi vida. En este momento te confieso como mi Salvador y prometo seguirte como mi Señor. Gracias por haberme salvado. Amén.

¿Le ha pedido a Cristo que perdone sus pecados? ¿Le ha pedido que le salve? ¿Le ha dado el control completo de su vida a Jesus? ... si asi lo ha hecho, bienvenido a la familia de Dios. ¿Por que no se detiene un momento para darle gracias a Dios por su salvación ?


¿QUE QUIERE JESUS QUE USTED HAGA AHORA?


Primero, El quiere que usted esté seguro de su salvación. Usted puede tener la certeza de una vida eterna:

1. Porque ha nacido de nuevo y el nacimiento es experimentado una sola vez (vea 2da de Corintios 5:19).

2. Por su dedicación entera al Señor, usted ha hecho lo que dice la Biblia
(vea Romanos 10:13).

3. Porque Dios así lo ha dicho (vea 1ra de Juan 5:11-13).

4. Porque Dios así lo ha prometido (vea Juan 5:24).

Segundo, Como evidencia de haber dado a Jesús el control de su vida, él quiere que usted le confiese públicamente y le siga en obediencia mediante el bautismo por inmersión y haciéndose miembro de una iglesia local. La Biblia dice: "Los que recibieron su palabra fueron bautizados. Y . . . el Señor añadía todos los días ... a los que habían de ser salvos. (Hechos 2:41,47).

Tercero, Jesús desea que usted crezca y se convierta en un discípulo fuerte y fiel. La Biblia dice: "Desead, como niños recien nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcaís para salvación, si es que habeis gustado la benignidad del Señor"
(vea 1ra de Pedro 2:2,3).

Hay cuatro cosas indispensables para su crecimiento:
1. Alimento. La Palabra de Dios, la Biblia, es el alimento espiritual. Léala, escúchela cuando es enseñada y predicada, estúdiela, trate de memorizarla, practíquela.

2. Aliento. La oración es el aliento espititual. Pase un tiempo todos los días hablando con Dios. Hable con é1 de lo que usted hace, de sus problemas, de sus necesidades; háblele acerca de su familia, sus amistades. dígale cuánto usted le ama y exprésele su agradecimiento.

3 . Ejercicio. Destreza espiritual es ayudar a otros, es testificar de Cristo, es usar de su tiempo y energía en la obra del Señor, es ser un ejemplo al mundo en que vive.

4. Descanso. Descanso espiritual quiere decir adoración: adoración con la iglesia en el templo y adoración en su vida privada. Es esperar en Dios, con serenidad. Es renovación física y espiritual.

Cuarto, Jesús quiere que usted sea victorioso en su vida diaria. La Biblia dice: "Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe" (vea 1ra de Juan 5:4).

1. La vida Cristiana es una batalla, pero estamos seguros de la victoria…. porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo" (vea 1ra de Juan 4:4).

2. Aun con la certeza de que somos victoriosos, habrá momentos de desobediencia y fracaso, porque somos humanos. Dios ha provisto los medios por los cuales podemos ser limpios de nuestros pecados diarios. Su palabra dice: "Si confesamos nuestros pecados, é1 es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (vea 1ra de Juan 1:9).

3. Así que, cuando usted peque, no lo niegue ni trate de disculparse. Digalo a Dios y acójase a su promesa.


Que Dios le bendiga !
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La Gran Decisión

J. Omar Tejeiro

Leemos la palabra de Dios en marcos 15: 15 y en mateo 27: 24: “y Pilatos, Queriendo satisfacer al pueblo, les soltó a barrabas, y entrego a Jesús, después de azotarle, para que fuese crucificado. viendo Pilatos que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomo agua y se lavo las manos delante del pueblo, diciendo: inocente soy yo de la sangre de este justo; allá vosotros”.

Poncio Pilatos firmó la orden de ejecución de Cristo; su rostro hipócrita se asoma en cada uno de los cuatro evangelios, por violación al derecho romano, por callar cobardemente la voz de su conciencia, por su decisión pusilánime de crucificar al hijo de Dios. Pilatos ha sido condenado ante el tribunal de la historia, y lleva el estigma de ser un débil y miedoso. La deshonra y el desprecio están ligados a su nombre para siempre, por lo que él hizo con Jesús. ¿Qué hizo? le negó la oportunidad de un juicio justo, y esto es algo que millones siguen haciendo con Cristo: se forman una opinión acerca de él, sin escuchar toda la evidencia que hay sobre Su Persona.

Pilatos clamó: ¿qué, pues, haré de Jesús llamado el Cristo?, Pilatos conocía bastantes datos acerca de Cristo: sus movimientos, su mensaje y sus milagros eran de dominio público, y
Pilatos como gobernador no los ignoraba, además sabía claramente que por envidia le habían entregado. Pilatos jamás se interesó por Cristo o buscó a Cristo, pero un día las circunstancias lo obligaron a encontrarse personalmente, frente a frente con Jesús y a decidir qué haría con él y hoy, amado lector, el hecho de que usted esté leyendo este mensaje también su vida, hoy, está cara a cara, con Jesús.

¿Qué hará usted con Jesucristo en este instante?  Pilatos nunca pudo ser el mismo después de su confrontación con Cristo llegó a la encrucijada de dos caminos, a la línea divisoria de su vida, a una crisis dramática. Tuvo que decidir; Pilatos y Cristo estaban cara a cara, frente a frente, y la escritura dice que Pilatos ¨tuvo más miedo¨ Juan 19: 8 lo que decían de Cristo lo atemorizaba, el carácter de Jesús le infundió miedo, temblaba por la crisis que el Maestro de Nazaret había desatado en su vida, temía a que Cristo invadiera su vida personal. La historia nos dice que Pilatos era un hombre rudo, sanguinario y cruel; como emperador todo lo obtenía por la fuerza, sin el más mínimo asomo de sentimientos. Cuando colocamos a Pilatos al lado de la santidad, gentileza, cortesía y majestad del hijo de Dios, Pilatos no aguanta la comparación, y nosotros tampoco, ¿Quién puede compararse con Cristo? ¿Te atreverías tú? Dios guarde
tu vida de tal tragedia.

Cuando Pilatos contempló a Cristo vio a un hombre que aparentaba más  edad de la que en realidad tenía, su rostro había sido desfigurado por causa de las torturas físicas que le habían infringido. había sido interrogado, golpeado brutalmente, su barba arrancada por tirones y suciamente escupido por la policía del templo. Al verlo, Pilatos consideró a Cristo débil y totalmente en sus manos, ¨ no sabes que tengo autoridad para crucificarte ¨ dijo Pilatos, con el intento de intimidar a Cristo, pero éste estaba equivocado; Jesús le respondió: ¨ Ninguna autoridad tendrías contra mí sino te fuese dada de arriba ¨. Pilatos se equivocó por las apariencias, la autoridad estaba en manos de Cristo. ¿No es este el error que tal vez usted amado lector, está cometiendo también?  Si usted se está fijando en las apariencias, tenga
cuidado. La religión tradicional nos presenta a un Cristo débil, pálido, anémico, inmóvil e irreal, que no encaja con las Escrituras; Jesús tiene la última palabra en la historia de su vida.


Pilatos no prolongó mucho su intento de intimidar a Cristo, pronto se dio cuenta que tenía solo dos alternativas: Crucificaba a Cristo o lo coronaba como su rey y señor. Esta es la decisión a la que se enfrenta todo ser humano; tarde o temprano  usted también, y ojalá fuese hoy, tiene que decidir. ¿qué decide usted hoy, amado lector?

Sin quererlo Pilatos, Jesucristo había entrado a su vida privada. su esposa Claudia Prócula, quien era del linaje de los césares, por ser hija de Tiberio y nieta de César Augusto, había tenido un sueño con Jesucristo en donde vio cómo su esposo Pilatos decidía equivocadamente respecto al Señor; “no tengas nada que ver con ese justo”, le envió angustiada en un breve mensaje estas palabras unos momentos antes de la fatídica decisión, a la que finalmente
llegó Pilatos.  Cuando Pilatos recibió dicho mensaje de su esposa se estremeció, sintió temor de Jesús. Se dio cuenta que era imposible estar indiferente respecto a Cristo; pronto descubrió que Jesucristo afectaría sus actividades profesionales y su posición ante la sociedad. Pilatos llegó a la cumbre del gran dilema que enfrenta todo hombre cuando está frente a frente con Cristo.

“Si a éste (Jesús) sueltas no eres amigo de César”, le gritaban amenazadoramente la multitud para presionarlo. ¿Qué hacer? si elegía a Cristo tendría que enfrentarse con la ira y la crueldad del tirano que tenía su trono en Roma. Pilatos no quería darle la espalda a Cristo, pero tampoco se atrevía a ponerse de su lado. Amado lector, ¿usted también tiene miedo de que Cristo invada su vida familiar, pública y privada? No cabe duda de que así lo hará. El momento en que usted decida por Cristo, todo cambiará en su vida, cambiará inevitablemente. Si usted lo rechaza nunca volverá a tener paz en su alma. Pilatos aplazó la decisión todo el tiempo que le fue posible, pero tuvo que llegar a la hora cero irremisiblemente. Tal vez usted también quiera aplazar su decisión, pero eso le será imposible. Cada ser humano tiene que hacer una elección acerca de Cristo que es determinante e irrevocable. ¿Qué decide usted? 

Pilatos trató de evadir su compromiso enviando a Jesús con Herodes. Descubrió que Jesús era de Galilea y con un suspiro de alivio dijo: “después de todo éste no es mi problema, que lo solucione Herodes”, pero no le dio resultado. En otro intento de esquivar su compromiso dijo a los judíos: “tomadle vosotros y juzgadle según vuestra ley”, por ser asunto religioso pensaba que no tenía necesidad de inmiscuirse en dicha disputa. Sin embargo Pilatos bien pronto se dio cuenta que el caso de Jesús de Nazaret era más que un asunto religioso; fue el caso más importante de todos los que jamás juzgó Pilatos, pues en Cristo se cristalizan todos los problemas morales, religiosos, sociales, políticos, legales y personales que tiene que encarar un hombre, cualquier hombre, todo hombre.

Nuestra conducta, nuestras creencias y nuestra vida misma está en juego cuando tenemos un encuentro con Cristo. Pilatos trató de examinar su compromiso, trató de usar argumentos con Cristo. Lo interrogó y volvió a interrogar, pero no recibió respuesta. El silencio de Cristo golpeaba su conciencia, cual un látigo con puntas de plomo. No había nada que discutir, Pilatos tenía perfecto conocimiento respecto de los hechos. Toda su capacidad política y profesional estaba hecha “añicos” frente a Jesús. Ya no era tiempo de examinar sino de escoger: estaría a favor o en contra de Cristo. Esa es la elección, y Pilatos se vio obligado a hacerla.

Usted también amado amigo debe elegir, no hay escape para ningún hombre.  Pilatos hizo un último intento de escapar de su compromiso: pidió que trajeran a Barrabás, el famoso criminal de aquellos días, y preguntó al pueblo: ¿A quién queréis que os suelte, a Jesús o a Barrabás? Pensó que la multitud vería las ventajas de elegir a Cristo y lo sacarían del aprieto, pero la multitud escogió a Barrabás, esto es algo que las multitudes siempre harán. Arrinconado Pilatos ante las fuertes exigencias de la multitud, se dio cuenta que definitivamente él no podía evadir su compromiso. “Lo castigaré pues, y lo soltaré”, caviló que los azotes dejarían satisfecha a la multitud y que al soltarlo dejaría satisfecho a Cristo; pero esto tampoco le dio resultado, porque el pueblo permitió que Jesús fuese azotado, y luego insistió vehementemente que fuera crucificado. El mundo, la gente que lo rodea a usted nunca hará fácil la tarea de elegir a Cristo; sólo quedará satisfecho con un rechazo absoluto de Cristo y Cristo sólo quedará satisfecho si es coronado rey y señor de nuestras vidas.

Finalmente Pilatos trató de eximirse del compromiso, pidió una bandeja con agua y lavó sus manos diciendo: “inocente soy yo de la sangre de este justo, allá vosotros”. Después de este rito entregó a Jesús, el eterno hijo de Dios para que fuera crucificado, pero ¿Qué rito puede lavar la sangre de las manos de uno que ha rechazado la vida?  ¿Qué ceremonia sustituye el menosprecio del Hijo de Dios? Dramáticamente Pilatos tuvo que llegar a una decisión, no la pudo aplazar más, tuvo que elegir. Le dio las espaldas a Cristo, se alejo de él, lo entregó a la muerte, manchó sus manos con la sangre eterna de Cristo, este fue su peor crimen.

Fue amados míos, una elección terrible. Siete años después Pilatos fue destituido de su cargo por el mismo César, a quien quiso agradar; perdió sus títulos, sus derechos y fue exiliado en ignominia y soledad. Después de rechazar a Cristo, Pilatos verdaderamente no tuvo más amigos y fue despojado de todo honor, que vergüenza más grande amontona la historia sobre el nombre de Pilatos. Hoy la decisión no le corresponde a Pilatos, le pertenece a usted mi estimado lector. Mire sus manos a la luz del evangelio y verá que en ellas también hay sangre,
usted también es culpable de aquel crimen tan villano. Ningún rito, ninguna ceremonia podrá lavar sus pecados. Ningún hombre podrá silenciar la voz interior de su conciencia. Las multitudes a quien usted desea agradar no estarán mañana con usted ante su derrota y su desastre. Usted debe decidir, decídase ahora mismo por Jesucristo, si lo rechazas nunca más tendrás paz.

¿ Llegar a Cristo Por Medio de La Iglesia?





Los primeros cristianos tenían mucho que hablar y anunciar acerca de Jesús. El Señor Jesús había cambiado sus vidas por completo, y ellos pudieron decir con toda convicción: "Ya no vivo yo, mas Cristo vive en mí" (Gálatas 2:20). "Mi vida antigua ha muerto con Cristo, y él me ha dado una vida nueva" (vea Romanos 6:4-6). Pudieron testificar con su propia vida los milagros que Jesús había obrado en ellos. Estaban tan llenos de El, que dijeron en una oportunidad: "No podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído." (Hechos 4:20). Aun cuando fueron perseguidos y tuvieron que huir de Jerusalén, seguían hablando de las grandes cosas que el Señor había hecho por ellos: "Pero los que fueron esparcidos, iban por todas partes anunciando el evangelio." (Hechos 8:4). ¡Esto fue "testimonio"! A consecuencia de este testimonio de los primeros cristianos, grandes números de personas se convirtieron a Jesucristo. Esto sucedía normalmente en las calles, en las plazas, o también en viviendas privadas - en cualquier lugar donde había la oportunidad de un encuentro entre un cristiano y una persona que no conocía a Cristo.
¿Y cuál es el "testimonio" que pueden presentar los evangélicos de nuestros tiempos? Varias veces he preguntado a evangélicos: "¿Tú evangelizas a tus familiares, amigos, vecinos?" - Ahora, muchos dicen que no. Pero si dicen que sí, hago la siguiente pregunta: "¿Cómo los evangelizas? ¿Qué les dices?" - Casi siempre recibo la misma respuesta: "Los invito a la iglesia." - Claro, esto no es ningún "testimonio". Es solamente una invitación a un "evento". La mayoría de estos evangélicos no tuvieron respuesta a la pregunta: "¿Qué ha hecho Dios en tu vida durante la última semana (o el último mes)?" O sea, los evangélicos modernos han trasladado todo el asunto de la evangelización, conversión y salvación a la "iglesia". En esencia, su "testimonio" es este: "Ven a la iglesia, y entonces conocerás al Señor Jesús."

¡Este es un concepto católico romano acerca de la iglesia!

Efectivamente, el concepto de "iglesia" en el catolicismo es bastante diferente del Nuevo Testamento. Sin embargo, la mayoría de los evangélicos que conozco, ¡tienen el concepto católico! En el catolicismo, la iglesia es algo como una "institución para la administración de la salvación". Si alguien quiere acercarse a Dios, tiene que acercarse a la iglesia, y la iglesia (o sea, sus funcionarios) le ayuda a acercarse a Dios. Si alguien quiere ser salvo, tiene que acercarse a la iglesia, y la iglesia le administra los sacramentos necesarios para que sea salvo. "Por medio de la iglesia", se llega a conocer a Cristo. - La iglesia católica toma tan en serio este asunto, que dice: "Fuera de la iglesia no hay salvación". En otras palabras, en el catolicismo, la iglesia existe como una institución aparte del creyente, e independientemente del creyente. Incluso podríamos decir que el creyente es "propiedad" de esta institución. Esta institución se pone entre el creyente y Dios. Según el concepto católico romano, la institución de "la iglesia" es indispensable e inevitable para acercarse a Dios.

En el Nuevo Testamento, las cosas son muy diferentes.
"Y el Señor añadía cada día a la iglesia a los que fueron salvos." (Hechos 2:47)
"De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos..." (Hechos 5:13)

Nadie tenía que "ir a la iglesia" para conocer a Cristo. (¡Los incrédulos ni siquiera se atrevían a juntarse con "la iglesia"!) Al contrario. Tuvieron un encuentro con Dios quien los salvó, y entonces Dios los añadió a la iglesia. No hubo "campañas evangelísticas". Los creyentes simplemente testificaban - o sea, "hablaban de lo que habían visto y oído" (Hechos 4:20) -, dondequiera que se encontraban. Y entonces Dios obraba en los oyentes (o sea, en algunos de ellos), para convicción del pecado, arrepentimiento y fe. Y por supuesto, la iglesia del Nuevo Testamento no era ninguna "institución", ni un "lugar" adonde alguien tendría que "ir". La iglesia era simplemente la asamblea de todos los convertidos. Entonces, si alguien pertenecía a Jesús, él ya era "iglesia". Nadie era "propiedad de la institución". Simplemente formaban todos juntos el pueblo de Dios.
Jesús dice en Juan 10:7-11: "Yo soy la puerta de las ovejas. ... El que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. ... Yo soy el buen pastor." - La "puerta de entrada" es Jesús mismo. Entrando por El, encontramos la salvación, y encontramos también a las otras ovejas de Jesús. La iglesia católica ha volteado de cabeza este principio y ha dicho: "Tienes que entrar por la iglesia (o sea 'nuestra institución'), y entonces encontrarás a Jesús." Pero Jesús dice: "Entra por mí, y entonces encontrarás la iglesia (o sea, la comunión de aquellos que pertenecen a Jesús)."
Ahora preguntémonos: ¿cuál de estos conceptos tienen las iglesias evangélicas actuales? ¿El concepto católico-romano o el concepto del Nuevo Testamento? Sospecho que la gran mayoría de las iglesias evangélicas tienen en el fondo el concepto católico: "Ven a la iglesia, y entonces encontrarás a Jesús." Este es no solamente un pequeño detalle. Es una equivocación horrorosa. Los líderes que difunden esta idea, se están colocando a sí mismos como "puerta de las ovejas". Esto es más que malinterpretación: es blasfemia, porque el líder que dice esto, se pone a sí mismo en el lugar de Jesucristo.
Jesús dijo: "YO SOY la puerta", y "el que sube por otra parte, es ladrón y salteador." - Un líder que dice "Yo soy la puerta", obviamente no reconoce a Jesús como la Puerta. Un tal líder no reconoce la Puerta verdadera, y entra por otro lugar. ¡Jesús llama a tales líderes "ladrones y salteadores"!
La diferencia no podría ser más grande. En el sistema "evangelicatólico", el creyente se vuelve "miembro de una institución", sometíendose bajo su líder ("sacerdote", "pastor", "apóstol", o lo que sea su título). En el Nuevo Testamento, los creyentes recibían una nueva vida de Jesucristo y compartían esta vida juntos. - En el sistema "evangelicatólico", uno "va a la iglesia" y "asiste a reuniones". En el Nuevo Testamento, los creyentes eran iglesia, en todo lugar donde se encontraban y en todo momento. Tengo que mencionar aquí también la variante evangélica del "fuera de la iglesia no hay salvación". Muchas denominaciones evangélicas, cuando bautizan a alguien, empiezan a reclamar un "derecho de propiedad" sobre esta persona: "Tú has sido bautizado en nuestra iglesia; no puedes irte a otra iglesia." "Tienes que ser fiel a la iglesia donde naciste espiritualmente." Algunos hermanos que conozco, tuvieron que sufrir las amenazas y represalias más terribles, solamente porque decidieron pasarse de una denominación evangélica a otra.
Los líderes que son responsables de tales barbaridades, deberían arrepentirse y volver al ejemplo del apóstol Pablo. El dijo a los corintios:
"Porque fui informado acerca de ustedes, mis hermanos, por los de Cloé, que hay rivalidades entre ustedes. O sea, que cada uno de ustedes dice: 'Yo soy de Pablo; yo de Apolos; yo de Cefas; yo de Cristo.' - ¿Está Cristo dividido? ¿Acaso fue Pablo crucificado por ustedes, o fueron bautizados en el nombre de Pablo? Doy gracias a Dios que no bauticé a ninguno de ustedes excepto a Crispo y a Gayo, para que nadie diga que bauticé en mi nombre." (1 Cor.1:11-15) Pablo fue muy claro en esto: Jesucristo es la cabeza de la iglesia, y yo soy solamente su siervo. No reclamo ningún derecho de propiedad sobre ningún creyente, porque todos somos propiedad de Jesucristo. - Pero los líderes de las iglesias actuales, tanto católicas como evangélicas, menosprecian la verdadera Cabeza de la iglesia, y "arrastran tras sí a los discípulos" (Hechos 20:30).

Aun peor es la actitud de idolatrar a la iglesia (como institución), como si no podría ser acusada de ningún error. La iglesia católica ha hecho toda una doctrina de esta posición. Un autor católico lo formuló más o menos así - cito de la memoria -: "La iglesia como suma de la totalidad de sus miembros no puede estar equivocada." - O como me escribió una vez un apologista católico - también estoy citando de la memoria: "La iglesia es santa, porque Cristo la fundó y la declaró santa. Por tanto tenemos que aceptar por fe que la iglesia es santa, aun cuando vemos en ella hechos y acciones que no nos parecen santos." - Con una tal doctrina, se pueden excusar aun las atrocidades más terribles que se han cometido en el nombre de la iglesia cristiana: las sangrientas persecuciones desatadas por la inquisición; las guerras religiosas; las inmoralidades cometidas por sacerdotes; todo puede excusarse con esta doctrina: "Pero la iglesia es santa e infalible; entonces tenemos que seguir creyendo que todos estos hechos no le quitan nada de su santidad."

Cosas muy parecidas he escuchado de parte de líderes evangélicos: "Tenemos que ser fieles a nuestra denominación y aceptarla tal como es; por fin, Cristo nos ha perdonado todo." (Aun si la mayoría de los miembros no muestran ninguna señal de haber nacido de nuevo.) - "Hay que someterse a los líderes y no causar división." (Aun si la denominación se originó con una división de otra denominación.) - "No se puede criticar al pastor, porque es el ungido de Dios." (Aun si es un estafador, vive en adulterio, o enseña herejías.) - Me llama mucho la atención, que los evangélicos estén ahora usando los mismos argumentos como los católicos, para excusar sus faltas y su apostasía.

Vamos a ver adónde nos lleva esta argumentación. Si fuera malo criticar su propia denominación (y aun peor salirse de ella), ¿qué diríamos entonces de la Reforma? ¿No debería entonces Lutero también haber aceptado la iglesia católica tal como era? ¿No debería él haberse sometido al papa, en vez de causar división? - Efectivamente, aquellos líderes evangélicos que proclaman la "fidelidad a la denominación, a pesar de sus errores", deberían ser más consecuentes. Deberían hacer como dicen, revocar la Reforma y regresar a Roma. En cambio, el Nuevo Testamento no da lugar para esta actitud. En Apocalipsis, capítulos 2 y 3, el Señor mismo se dirige a siete iglesias. A cinco de estas iglesias, el Señor las reprende (a algunas de ellas de manera muy dura), y las llama al arrepentimiento. A algunas de estas iglesias, el Señor incluso las amenaza con la extinción si no se arrepienten (Apoc.2:5, 2:23, 3:16). Jesús mismo nos da mucha razón para llamar a la iglesia al arrepentimiento, si se desvía del camino. Cristo no "excusa" ni "tolera" el pecado. El PERDONA, esto es, cuando uno se ARREPIENTE de corazón y con toda su vida.

Cada creyente es llamado a "juzgar" y "examinar" lo que se dice en la iglesia (1 Cor.14:29, 1 Tes.5:21). Esto es un deber y un derecho de cada cristiano, independientemente de si tiene alguna "posición jerárquica" o no. - ¿Y según cuál criterio debemos "juzgar"? "Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras..." (Apoc.2:5) "Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo..." (Apoc.3:3)
El criterio es "lo que recibimos en el principio": la enseñanza original de Jesús y sus apóstoles; y la iglesia original como Jesús la fundó y ordenó. Un cristiano bíblico cree que el Nuevo Testamento describe el "original", la iglesia como debía ser según la voluntad de Dios. Después de aquella primera generación de cristianos, muchos líderes produjeron "copias borrosas" o alteradas de esta iglesia original. Pero las iglesias de todos los tiempos tienen que ser evaluadas según el original, si son fieles al original o no.

La iglesia católica, en cambio, cree en una "evolución" de la iglesia; o sea, que el estilo de vida y la doctrina de la iglesia pueden cambiar a lo largo del tiempo, según deciden sus líderes; y que se pueden añadir "tradiciones" que no están en la Biblia; y que todas estas alteraciones y añadiduras tienen la misma autoridad como la palabra original de Jesús. (En realidad, esto es defender la apostasía.) Pero parece que muchas iglesias evangélicas en la actualidad manejan este mismo concepto católico: Dan más importancia a la "tradición" de su propia denominación que a la palabra de Dios. No permiten que sus prácticas y enseñanzas sean evaluadas según la Biblia. Incluso censuran y expulsan sin misericordia a cualquiera que los cuestiona con base bíblica. Si alguien viene hoy en día y dirige a una iglesia evangélica las mismas palabras que Martín Lutero dirigió a la iglesia católica, los líderes evangélicos lo tratan de la misma manera como los líderes católicos trataron a Lutero. Las iglesias evangélicas idolatran sus instituciones casi de la misma manera como la iglesia católica idolatra la suya.

Residuos del Catolicismo en La Iglesia del Señor




Uno de los postulados más importantes de la Reforma fue restablecer el acceso directo del creyente a Dios (vea Hebr.4:14-16). Cada una de las tres "Sola" de la Reforma tiene implicaciones en este sentido:
"Sola Scriptura" - solo por las Escrituras nos enteramos de la verdad de Dios; no por las interpretaciones y enseñanzas de la iglesia.
"Sola Fide" y "Sola Gracia" - solo por la fe en Cristo somos justificados, y Dios nos salva solo por gracia; no por los sacramentos de la iglesia, ni por cumplir obras adicionales que la iglesia exige. En el catolicismo, el sacerdocio se interpone en casi todos los aspectos de la relación del creyente con Dios: en su entendimiento de las Escrituras, en su salvación y justificación, en la confesión de pecados, en el ejercicio de sus dones espirituales, etc. etc.

La Reforma fue una gran protesta contra este sacerdotalismo. Un sacerdote es esencialmente un mediador entre Dios y los hombres. "Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre..." (1 Tim.2:5)
Según el Nuevo Testamento, un cristiano no necesita a ningún mediador humano. Jesucristo es suficiente.

Lutero fue aun más allá y proclamó el "sacerdocio general de todos los creyentes". Esto también es bíblico (1 Pedro 2:5.9), solamente que Lutero y sus seguidores no lo pusieron en práctica. Este es uno de los puntos donde la Reforma quedó incompleta y seguía arrastrando residuos del catolicismo. - No le culpo a Lutero por ello; creo que él hizo todo lo que estaba en sus posibilidades durante su vida y en sus circunstancias. Pero sus seguidores debían haber seguido adelante, una vez que la Reforma se estableció, sobre la base de la Biblia y no sobre la tradición de la obra inconclusa que Lutero dejó.

Con "sacerdotalismo" entiendo la actitud que enfatiza la mediación humana en la relación de un cristiano con Dios. Por ejemplo la idea de que un cristiano no pueda entender la Biblia correctamente sin ser enseñado por su pastor, sacerdote, etc. O que un cristiano necesite la oración de su pastor o sacerdote; que su propia oración y las oraciones de otros "hermanos comunes" no sean suficientes. O que el pastor o sacerdote sea "la voz de Dios" para el cristiano, y que el cristiano tenga que recibir la dirección de Dios para su vida, por medio de su pastor o sacerdote. O que un cristiano no pueda cuestionar, ni siquiera con base bíblica, a su pastor o sacerdote.

En este sentido, el sacerdotalismo sigue bien vivo y activo en las iglesias evangélicas. Hay iglesias que enseñan abiertamente que un cristiano necesite la "cobertura" de su pastor para estar bien con Dios. ¿Acaso no es esto lo mismo como decir que el cristiano necesita a un sacerdote como mediador? - Escuché a pastores evangélicos decir directamente que ellos eran "sacerdotes" para los miembros de su iglesia. - En los "tiempos de ministración" que se ofrecen en algunas iglesias, muchos miembros piensan que tienen que recibir esta "oración ungida" de un "hombre especial de Dios"; y que la oración de su hermano que está a su lado no sería suficiente. ¿Acaso no es esto lo mismo como algunas supersticiones católicas? –


Ahora, ¿qué hay de malo en esto? - Mucho, según veo. Veo a cristianos inmaduros que son incapaces de vivir una vida cristiana por sí solos, porque en todo dependen de su pastor. Y el sistema sacerdotalista los mantiene en esta inmadurez durante su vida entera. Veo una competencia amarga entre las iglesias y disputas entre pastores por tener la "propiedad" sobre los miembros, desconociendo completamente que los cristianos son propiedad de Jesús, no de un pastor ni de una iglesia o denominación. Veo iglesias enteras que están siendo alejadas de la Palabra de Dios por las enseñanzas falsas de sus pastores, y ningún miembro siquiera abre su Biblia para ver si es verdad lo que el pastor predica.
En muchos lugares donde hay una fuerte tradición del curanderismo, se observa también como muchos evangélicos ponen al pastor en la misma posición como antes al curandero: lo tienen como su "sacerdote" que lleva a cabo unos ritos "mágicos" por ellos para estar bien con Dios, y que les ministra sanidad y dirección para su vida. Así la gente sigue en su misma tradición ancestral, solamente ahora bajo formas evangélicas.

El Gran Avivamientode Oración


El gran "Avivamiento de oración", 1857
(Publicado en inglés en el foro de discusión en http://www.revivalschool.com, por un miembro del foro.)


2 Crónicas 7:14: "Si mi pueblo que está llamado según mi nombre, (1) se humilla, y (2) ora, y (3) busca mi rostro, y (4) se aparta de sus caminos malvados, entonces yo escucharé desde el cielo, perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra." Cuando estudiamos el avivamiento de 1857 en los Estados Unidos, encontramos que se cumplieron estas mismas 4 condiciones; y como resultado, Dios "sanó la tierra".

¡Este avivamiento maravilloso comenzó con un solo hombre y su reunión fracasada de oración! Pero terminó con dos millones de convertidos por ambos lados del Atlántico, y fue llamado "El Segundo Gran Despertar Evangélico" (Dr. Edwin Orr).

Jeremías Lamphier, de 49 años, era un recién nombrado ministro de la Iglesia Holandesa del Norte en Nueva York. El invitó a una reunión de oración semanal de mediodía hasta la una, para "dar a los empresarios y negociantes una oportunidad de hacer una pausa e invocar a Dios". El 23 de setiembre a mediodía abrió la puerta y esperó. Veinte, treinta minutos pasaron. Nadie vino. Por fin apareció una persona, después otra. Al fin eran seis personas que oraron.

El siguiente miércoles llegaron 22 personas. El antecesor de Lamphier había organizado reuniones similares y se había visto obligado a cerrarlas por falta de interés. Jeremías se habrá preguntado si su reunión iba rumbo al mismo destino.

Pero el siguiente miércoles coincidió con el desastre financiero más grande en la historia de la nación. Los bancos cerraron. Los negocios cerraron sus puertas. De un momento al otro, los hombres se quedaron desempleados y se vieron amenazados con morir de hambre. Aquellos que habían estado demasiado ocupados o demasiado orgullosos para orar, estuvieron ahora desesperados en su necesidad de Dios. Pronto la reunión de oración estuvo más que llena. Dentro de seis meses, 10'000 empresarios oraban diaria y públicamente en las iglesias de Nueva York. Los reporteros que fueron enviados para ver las reuniones, notaron que fue enteramente un movimiento de laicos sin predicación, y solo cinco minutos de oración por persona. Se permitía una sola exhortación de cinco minutos por reunión, y estas exhortaciones a veces produjeron escenas dramáticas. Una palabra dada acerca de la necesidad de arrepentirse, hizo que un hombre exclamara: "¿Qué tengo que hacer para ser salvo?" - este hombre había estado planeando un asesinato y su suicidio.

Según el ejemplo de Nueva York, en toda América se abrieron teatros, iglesias y locales grandes para la oración, y miles vinieron. Un hombre que viajaba de Omaha a Boston, reportó "una reunión continua de oración a lo largo del camino entero - una reunión de oración de una extensión de 2000 millas." Personas empezaron a convertirse, a menudo en las mismas reuniones de oración. Una escena de una reunión de oración interdenominacional unida en Michigan: "'Una esposa intercesora pide oración por su esposo inconverso.' - Inmediatamente, un hombre alto se puso de pie y dijo: '¡Yo soy este hombre! Yo tengo una esposa intercesora.' - Entonces, se levantaron otros cinco esposos convencidos de su pecado, y pidieron oración por su conversión; y el poder de Dios vino sobre la reunión."

Pronto, el número de conversiones reportadas alcanzó 7'000 por día, y por dos años, las iglesias de América recibieron un promedio de 10'000 nuevos miembros cada semana. Gran Bretaña siguió el ejemplo de América. Las reuniones de oración se multiplicaron. Dentro de un año, otro millón de personas se habían convertido a Cristo. En este gran avivamiento no hubo ningún predicador, ningún líder, ninguna predicación. Fue una demostración de que la oración, y la oración sola, puede traer la presencia de Dios no solo a una reunión, sino a naciones enteras. La oración intensiva es lo que es indispensable en un genuino derramamiento del Espíritu de Dios.